Todos contra Colau: Barcelona como la joya de la Corona

  • En estos poco más de tres años de legislatura municipal, han empezado a cambiar algunos aspectos relevantes: Barcelona es la ciudad española que más ha aumentado el gasto social
  • Los naranjas andan calentando motores con su apuesta por lanzar una plataforma ciudadana, que vaya más allá de los partidos y encabezada por el ex primer ministro francés Manuel Valls

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En los últimos años, paradójicamente nos hemos acostumbrado a los momentos históricos. En tiempos de normalidad, la política nacional se caracteriza por una sucesión de acontecimientos, imágenes, declaraciones y acciones más o menos previsibles, que tienen lugar en un contexto estable. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, se suceden momentos y situaciones hasta hace nada relativamente impensables. Una de ellas, aunque progresivamente normalizada y transformada en paisaje político del país, es que Barcelona, la segunda ciudad más poblada de España, una de las más importantes en términos culturales, económicos y financieros, y la capital de Catalunya, esté gobernada por una alcaldesa, que procedía del movimiento a favor del derecho a la vivienda y se presentó a las elecciones municipales de 2015 con una inédita plataforma ciudadana (Barcelona en Común). Aquella victoria, compuesta por 176.612 apoyos populares y 11 concejales, resultó inesperada y generó fuertes pasiones encontradas, cuyos ecos llegan hasta el día de hoy. Imagínense: en pleno auge del Procés, la Ciudad Condal, la gran ciudad de Barcelona, gobernada por unos cualquiera, que no formaban parte de élite tradicional alguna. Desde esta perspectiva, se comprende mejor que el inefable Félix de Azúa cargase contra Ada Colau, advirtiendo que “debería estar sirviendo en un puesto de pescado” o que un columnista de ocasión haya podido hablar recientemente de “una ciudad gobernada por el odio”. ¿Por qué tanto odio y poca ecuanimidad en los “análisis”?

En estos poco más de tres años de legislatura municipal, han empezado a cambiar algunos aspectos relevantes: Barcelona es la ciudad española que más ha aumentado el gasto social, también aumenta el peso de la institución en la actividad económica con el fin de reducir el desempleo e impulsar aquélla hacia estándares económicos, medioambientales y sociales más sostenibles, y está enfrentándose al reto de la ordenación de un turismo especialmente masificado, así como al control de unos precios del alquiler disparados, que están destruyendo y reconfigurando los límites urbanos. Asimismo este período de tiempo también ha sido suficiente para constatar los límites de la acción municipal y la pesadez de su maquinaria burocrática. Sin embargo, durante las últimas semanas del verano y de manera intensificada ante la cercanía del aniversario y homenaje a las víctimas de los atentados yihadistas Barcelona ha vuelto a aparecer en el centro del panorama mediático envuelta de innumerables plagas bíblicas y palabras grandilocuentes: desgobierno, inseguridad y caos. Más allá de la pura y simple demofobia de algunos, ¿qué ocurre con Barcelona?

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Barcelona en la ola procesista y el horizonte 2019

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Como se ha dicho, es difícil exagerar la importancia política, económica y simbólica de Barcelona. Si cabe, en pleno Procés el valor de la joya aumenta. Todos quieren seducir a la bella Barcelona. El independentismo necesita conquistar Barcelona como el comer para avanzar en su voluntad hegemónica, borrar la diferencia del imaginario entre una Catalunya progresista y avanzada de la gran urbe frente a una Catalunya “rural” de corte más tradicional e internacionalizar con más intensidad su proyecto. El nacionalismo español, tras el innegable e inédito éxito de Ciutadans en las últimas elecciones del 155, contaría con una auténtica fortaleza moral para desmontar el relato independentista y “españolizar” Catalunya. El universo Tabarnia dejaría de representar un imaginario resistente para presentarse fácilmente como el país real. Por su parte, el espacio del cambio se juega de la mano de los comunes y Ada Colau la posibilidad de seguir desarrollando un proyecto municipalista de referencia y con una innegable vocación estatal en la medida en que mantiene viva la esperanza de un nuevo proyecto progresista para España. Además 2019 es año eminentemente electoral: en principio, carrusel de elecciones municipales, autonómicas y europeas con un Gobierno socialista parlamentariamente débil y atravesado por un otoño caliente en Catalunya. No solo se suman comicios por doquier, sino que pueden acabar de marcar la evolución del cambio abierto en 2014. No hace falta más para el cóctel.

La moción de censura exitosa de Sánchez requirió contar con el PDeCAT y ERC, y la promesa genérica de un punto de inflexión en la política del Gobierno de España en relación a Catalunya para “normalizar” las relaciones institucionales y profundizar en el diálogo. Se han hecho sobre todo gestos y las posiciones siguen muy alejadas. Pero Catalunya sigue en el centro de la política española, pero esta vez se penaliza el conflicto y hay más incentivos para el acuerdo. La apertura de esta nueva etapa no garantiza avances, ni distensión en un otoño presidido por el juicio de los dirigentes independentistas, en el que su base social volverá a movilizarse en las calles en las celebraciones de la Diada y los aniversarios del referéndum y de la declaración de independencia. Ada Colau sabe a la perfección qué significan estos vaivenes procesistas con unos números tan ajustados. Sus escasos once concejales y la fragmentación partidista del consistorio municipal le han obligado desde el principio de la legislatura a buscar acuerdos con diferentes, una vez, su propuesta de “un frente amplio de izquierdas”, que incluyese a PSC, ERC y la CUP, se reveló como una quimera en un panorama político dominado por la reivindicación del derecho de autodeterminación. Tras uno de los últimos coletazos fuertes del Procés, la ruptura del pacto de gobierno entre los comunes y el PSC a raíz de la tensión del 155, Ada Colau ha tenido que afrontar una moción de confianza para sacar adelante sus presupuestos y una soledad impuesta por el resto de grupos municipales que tienen pocos incentivos para llegar a acuerdos.

Dos potenciales frentes derechistas y el proyecto de los comunes

Los nuevos aires de la política estatal tras el cambio de Gobierno sumieron a las derechas españolas en una crisis de identidad. El PP eligió a Casado, radicalizándose y ejerciendo, desde entonces, una oposición inflexible con su creciente agenda conservadora. De manera sintomática, el nuevo presidente eligió Barcelona como lugar para llevar su primer comité ejecutivo. Ciudadanos regresó a su origen, poniendo el foco especialmente en “el desafío secesionista” y fomentando campañas que movilizaran a sus militantes y simpatizantes para “limpiar” el espacio público de símbolos partidistas (los célebres lazos amarillos, que recuerdan a los dirigentes independentistas presos). Los naranjas andan calentando motores con su apuesta por lanzar una plataforma ciudadana, que vaya más allá de los partidos y encabezada por el ex primer ministro francés Manuel Valls, para hacerse con la alcaldía de Barcelona. Con ello tratan de delimitar no solo el ámbito del “constitucionalismo”, reivindicándose como la fuerza hegemónica y forzando al PSC y al PPC a posicionarse ante otra gran oportunidad de vencer al independentismo, sino sobre todo el campo político de cara a las elecciones municipales, intensificando la cuestión nacional.

De otro lado, en este tiempo, la derecha catalana ha pasado de apoyar la moción de censura contra Rajoy e investir a Torra dentro de la legalidad constitucional a avanzar en la Crida Nacional, un nuevo proyecto para unir al soberanismo en torno a Puigdemont. De modo análogo al planteamiento de Ciudadanos, se apostaría por una plataforma ciudadana que vaya más allá de los partidos existentes con una clara voluntad del núcleo del President por subalternizar a ERC y hacer permanentemente que cualquier elección política en Catalunya – por supuesto, también las elecciones municipales de Barcelona – giren en torno a la cuestión de la independencia y la República catalana.

Las coincidencias de ambos frentes continúan en los ataques dirigidos contra Ada Colau y Barcelona en común. Además de la ya repetida “equidistancia” entre partidarios y detractores de una Catalunya independiente, que en realidad responde de manera más o menos grosera una acusación de traición por estar con el bando equivocado, las derechas han coincidido en señalar la turismofobia del Ayuntamiento, sus perjuicios para la actividad económica, su “mano blanda” con los manteros y la droga y el aumento de la delincuencia y la inseguridad, pretendidamente asociado a la inmigración. Dentro de este mar de acusaciones y soflamas, se ha llevado la palma el líder municipal de ERC, Alfred Bosch, que ha llegado a decir que Barcelona podía convertirse en la “narcocapital” de Europa. Como se ve, esta estrategia común de las derechas – catalana y española – está resultando parcialmente eficaz para determinar el campo de juego de cara a 2019 si hasta una formación política republicana y de izquierdas como ERC está bailando a ese ritmo.

El proyecto de los comunes puede seguir siendo una referencia para el municipalismo y presentarse con fuerza renovada a nivel catalán, si consigue reeditar la alcaldía de Barcelona para lo que cuenta con algunos puntos fuertes: el importante liderazgo de Ada Colau, la voluntad de seguir construyendo una alternativa real y cotidiana al modelo neoliberal dominante y su capacidad de trascender la división principal de Catalunya y de llegar a acuerdos entre diferentes.

13 Comments
  1. florentino del Amo Antolin says

    Los políticos nos encasillaron en un frentismo de : Divide y vencerás ! y ciertamente se avanzó muy poco ¿ porqué ?. No porque el tal Valls y los ultra nazionalistas españoles formen una unión en lo Universal, para desbancar a Colau… Es por su neoliberal españa de los negocios en B y su » Banca » rescatada con dineros públicos, que a su vez esos bancos mantienen a esos partidos ultras agazapados en la más absoluta impunidad… combatiendo el espiritu de la renovación global, de una sociedad tan adormecida por los cantos de sirena capitalista… Que todavia no se desmontó. Hay riesgo de triples alianzas !… Pues es tiempo de ensamblarse, con los diferéntes; que respondan a la conquista de los derechos sociales, políticos… junto con el derecho a decidir libremente. ¿ Dequé sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena, si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina ?. Bertolt Brecht.

    1. Ggs says

      Florentino, en cada uno de tus comentarios faltas a la verdad, el fascismo (RAE: régimen totalitario y antidemocrático, lo pongo por que creo que no sabes lo que significa) igual lo pueden originar y llevar a cabo sistemas capitalistas como comunistas. El actual capitalismo, aunque se puede y debe mejorar, ha traído consigo muchas libertades y mejoras de vida y sociales, el comunismo solo conlleva pobreza.
      Preferirías vivir en Cuba, Venezuela, China o Corea del Norte?
      Solo tienes que ver de que países salen y a que países van los inmigrantes, donde mayormente van es a Europa Central y EEUU, países capitalistas por excelencia, y la mayoría salen de países comunistas/fascistas, crees que viene para vivir peor? Este hecho es irrefutable como la vida misma, no hace falta citar a ningún escritor para dárselas de culto.

      1. Aridane Álamo Morera says

        Preferiría vivir en un lugar sin liberalismo económico Ggs, una cosa es el capitalismo, otra el socialismo del que hemos bebido mucho para exigir libertades que el capitalismo no te da si no tienes dinero y otra muy distinta lo de hoy en día, donde todo el mundo tiene opiniones irrefutables y no deja espacio para la discusión y la mejora.

        1. Ggs says

          Perfectamente de acuerdo contigo, hay que poner coto al capitalismo liberal, para mi lo ideal es la Economía del Bien Común (EBC). Simplemente critico a los que defienden que el comunismo es la solución a todo y lo contrario es fascismo.

          1. Capá Prieto says

            por cierto, no veo a nadie aquí defendiendo el comunismo….que dicho sea de paso es tan antidemocrático como el capitalismo…

          2. Capá Prieto says

            las economías de China y Corea del Norte son de tipo capitalismo, tan neoliberales como USA…ese que obstaculiza la práctica de la democracia en Venezuela, y allí donde mete sus zarpas, que es practicamente todo el orbe…

          3. Ggs says

            China y Korea capitalismo? En que planeta vives?

    2. LDMuras says

      A Colau , la machacan mucho mas los nacionalismos catalanes, que los españoles , cuando luego ella tiene mas afinidad con ellos que con los otros, el saber mantenerse en derecho a decidir , ha sido heroico , y no debio de ceder rompiendo con el psc, erc es de los partidos mas torpes que he conocido.. logra que rompa con el psc para luego intentar , quítate tu que me pongo yo.. es como el perro del hortelano y en lo demás igual,

      1. florentino del Amo Antolin says

        Mira LDMuras a los Cumunes, les dan por todos los lados; y no se trata de afinidades. La política bipartidista, vivia muy bien sin Podemos… Claro, aparecieron y se fastidió el sistema; se sienten robados cuando las ideas viejas nos trajeron hasta aquí. ¿ Que PSC hay ahora ?. ¿ Con quienes se manifiestan ?. El derecho a decidir, es básico en una democrácia… ¿ Está el PsoE o Psc en esa linea ?. ¡ No !. Y tampoco está por las labores sociales, ni deshaucios, ni por cambiar la constitución… Solo están para que nada cambie, juntandose en diversas tropelias con las distintas extremas, ultras derechas españolistas. Los Comús, Podemos deben de ser la herramienta y palanca que muevan la verdadera transformación de las distintas sociedades del estado… ¿ por quienes está apoyado Sanchez ?… Los mismos, le pueden mandar a casa. Gracias por leerte !.

        1. Ggs says

          El derecho a decidir de una minoría que afecta a una mayoría no es democracia (deja de repetir mantras) , el derecho a la autodeterminación no esta reconocido de manera internacional salvo para los países colonizados y no es el caso.

          1. LDMuras says

            mira hasta historiadores como Ellliot dicen que es un gran error no hacer un referéndum.. o sea que dejate tu de mantras , si te crees que aplicando el 155 se acabó , estas listo…las ideas no se pueden ni destruir a cañonazos

          2. Ggs says

            Si se hace un referendum que sea de todos los españoles. Los indepes llevan 40 años adoctrinando con mentiras. Con un 155 de veiente años se soluciona el problema.

        2. LDMuras says

          Hombre en el derecho a decidir podría tener mas afinidad con CUP y con ERC , pero ella necesita apoyo y ellos no se lo dan ,y en la misma línea de podemos , con quien ahora puede hacer algo sino con el psc ?? solo tiene 11 concejales y hoy mismo erc diciendo chorradas con la pebetera del Fossar ,los indepes solo están a la suya y esta ahí porque la oposicion no pueden pactar entre si y echarla

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