En busca del senador amable

  • Errejón anunciaba el nacimiento de una nueva izquierda de carácter verde
  • Más Madrid tendrá presencia en el Senado por designación autonómica
  • En Adelante Andalucía, responden con ironía: "Quieren refundar Equo"

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La épica, los días históricos, la batalla por el relato. La deriva política de los últimos años ha generado una suerte de adicción social al momento político, como si de una serie de ficción se tratara, un síndrome de abstinencia en el que el ciudadano necesita saber qué va a pasar antes de que ocurra, una historia sin acabar para que el que la vive desee conocer el próximo capítulo desde ya, como si la verdadera Historia tuviera algún fin algún día. Como si esa idea fuera algo más allá de un engañoso título de Francis Fukuyama en 1992.

El nacimiento de una nueva izquierda. Así se refirió Íñigo Errejón el pasado domingo por la noche, una vez se conocieron los resultados, a Más Madrid, la fuerza autonómica, que consiguió más de 500.000 votos en la capital (la fuerza más votada con Manuela Carmena a la cabeza) y algo más de 470.000 en la Comunidad (cuarta fuerza, tras PSOE, PP y Ciudadanos, con Errejón como primero de la lista).

Lo que suponía una nueva victoria de las derechas en la Comunidad de Madrid, pues la suma de las derechas y ultraderechas de PP, Ciudadanos y Vox en la Asamblea de Entrevías les otorga la mayoría absoluta, pronto adquirió el talante de día histórico… La épica, la batalla por el relato. El sector afín a Errejón, prolijo en generar debates teóricos en redes sociales y medios de comunicación, manos a la obra. En una semana, haciendo de la necesidad virtud, nos encontramos en el proceso de gestación de una nueva fuerza política de espíritu verde en Madrid, con carácter federalista, que se hable, sin gritar, con otras fuerzas políticas de diferentes territorios del Estado.

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La izquierda amable. Así describió Pablo Iglesias a los de Errejón cuando, allá por el mes de enero, el que fuera su número dos anunció de sopetón, una mañana, que inauguraba una aventura política junto a Carmena, un tándem para afrontar las elecciones madrileñas, que tomaría forma de plataforma y se haría llamar Más Madrid: “La izquierda amable escindida de Podemos”. Errejón respondía presto: “No sé en qué momento izquierda amable puede ser un ataque o crítica, como si hubiera que estar enfadado por ser de izquierdas”.

Iglesias, que a veces tiene una suerte de similitud de druida, de adivino, atinaba, como leyendo los posos del café, analizando que “solo hay dos alternativas de superación de la crisis de régimen”, por un lado, la que representan “los trillizos reaccionarios” (PP, Ciudadanos y Vox), por otra, “el modelo macroniano de gran centro” (PSOE y Ciudadanos). Y sugería la posibilidad de que Más Madrid no tuviera reparos en facilitar un gobierno macroniano.

Pocos días después de las elecciones madrileñas, cuando la mayoría de la ciudadanía había pasado página y asumía que la Comunidad de Madrid seguiría gobernada por las derechas, Errejón rompía el guion (la épica, los días históricos, la batalla por el relato). Más Madrid se pone a disposición de un diálogo para evitar que PP y Vox manden desde los despachos ejecutivos madrileños municipales y autonómicos.

Mientras Manuel Valls ofrecía sus apoyos sin condiciones a Ada Colau como alcaldesa para un gobierno sin independentistas de Barcelona En Comú y PSC, Errejón abría la posibilidad de que Ángel Gabilondo sea presidente de un gobierno compartido entre PSOE, Ciudadanos y con los apoyos de Más Madrid, quizás pudiendo entrar en el equipo de gobierno, mientras que en la capital, Begoña Villacís pudiera llegar a ser alcaldesa, siendo la tercera fuerza más votada, gobernando conjuntamente con socialistas y con Más Madrid como fuerza facilitadora.

Ciudadanos, en pleno debate interno sobre qué son, una vez que han adoptado aroma a ultraderecha en Catalunya y el resto del Estado por el empeño de Albert Rivera, recibe presiones desde Europa para volver a ser ese partido de centro-liberal que prometió ser en su nacimiento y que fue abandonando. Puede tocar gobiernos claves en Madrid, pero tendría que abandonar el tridente, ese al que Iglesias se refería como los “trillizos reaccionarios”.

Errejón, de Más Madrid, apuesta por ese “gran centro macroniano” que, en la Comunidad, supondría un leve giro a la izquierda. De materializarse el gobierno Gabilondo-Aguado, la Presidencia autonómica de la Puerta del Sol pasaría a ser socialista 24 años después de una larguísima sucesión de presidencias populares empañadas por la corrupción crónica. Se transitaría de un gobierno del PP a un gobierno socialista y de Ciudadanos. Se evitaría un gobierno de las tres derechas y ultraderechas de PP, Ciudadanos y Vox, una vez que los de Santiago Abascal han reclamado la entrada en gobiernos allá donde sus representantes sumen. La operación es que Vox toque cuanto menos moqueta, mejor.

Sin tregua, las huestes errejonistas, siempre acechando en busca de una nueva hipótesis política por desarrollar y teorizar, vacilan con la posibilidad de creación de un nuevo partido político de carácter estatal o, por el contrario, canalizar los esfuerzos en construir una estructura orgánica en Madrid. De momento, fuentes del futuro grupo parlamentario de Más Madrid aseguran que el principal objetivo es dar estructura a este en la Asamblea de Entrevías, después, hacer de Más Madrid un partido de raigambre madrileña con organización territorial y sectorial y que el asunto de la expansión más allá de Madrid no es prioritario. Pero los debates y las discusiones sobre este último punto no cesan.

La bofetada que se ha llevado el espacio de la izquierda del PSOE en las últimas elecciones ha despertado el mantra, nunca enterrado, de “la recomposición de las izquierdas”. Errejón, en una reciente entrevista en eldiario.es, compra la idea: “La recomposición del espacio progresista, en España, tendrá que contar con Podemos sí o sí. Pero de Podemos no ha salido una iniciativa capaz de liderarla, de ampliarlo o de renovarlo en los últimos años”.

Si Ciudadanos se ve tentado a abandonar el bloque de las derechas y ultraderechas teorizado por José María Aznar y Federico Jiménez Losantos, en declive tras los malos resultados en diputados del 28 de abril, si Ciudadanos está llamado a jugar en España el papel que los partidos liberales juegan en Europa, Más Madrid quiere ocupar el espectro ideológico verde europeo, un espacio en crecimiento, según se puede observar en las últimas elecciones al Parlamento Europeo, mientras que la izquierda ha empeorado notablemente sus resultados. Así lo describe Errejón: “Una fuerza política madrileña en la que lo verde y el ecologismo político no es un complemento, sino que es el eje central de nuestra propuesta. Aprovechar la crisis ecológica y la transición ecológica para hacer justicia social y para democratizar nuestras sociedades”.

Marcada, pues, la línea ideológica por la que trabajar desde Más Madrid: el espacio verde que tiene hoy como máximo exponente a la congresista norteamericana Alexandria Ocasio-Cortez (AOC) y su Green New Deal, una idea anterior, pero puesta de moda por la joven política del Bronx. Chascarrillo: hubo un tiempo en el que algunos intrépidos errejonistas apostaban por la famosa presentadora televisiva Oprah Winfrey como rival natural demócrata para sacar a Donald Trump de la Casa Blanca, era el momento en el que las mujeres y el feminismo organizaban la oposición más patente contra el ultraderechista que había llegado a la Presidencia de los Estados Unidos. Hemeroteca. ¿De no haber surgido la figura de AOC, Errejón habría convertido sus mítines de campaña en platós televisivos por los municipios madrileños?

Bromas aparte, en la citada entrevista, el que pronto será diputado madrileño desglosaba la línea de organización de “esta nueva izquierda” verde por el resto del Estado: “Una fuerza política que no regañe, que entienda, que no hable sólo a los convencidos, que tenga voluntad de entenderse con muchos, que tenga capacidad de escucha, que no tenga soberbia sino que tenga capacidad de aprendizaje y que, en lo organizativo, aprenda de este ciclo y desarrolle formas que tengan contrapesos, que protejan el debate interno”. Alguna pincelada más ideológica: “Juntar esa idea republicana de libertad, de libertad como vivir sin miedo, libertad con justicia social, al ecologismo a mí me parece apasionante. Me parece que tiene un grandísimo recorrido. En Estados Unidos, por ejemplo, con Ocasio-Cortez o con Bernie Sanders. Por ahí van algunas de las innovaciones políticas más interesantes”.

“No hay que extender Más Madrid. Más Madrid tendrá que entenderse con más fuerzas políticas”, añadía, dibujando: “Una fuerza madrileña que, para ser útiles en la recomposición del espacio progresista en España, tendremos que llegar a entendimientos federales, flexibles y generosos con muchísimas fuerzas”. Algunas de las opciones políticas que han sonado ya como posibles integrantes de este futuro entendimiento son Compromís en València, En Marea en Galicia, Cantabristas, una fuerza que se describe como cántabra, soberanista, feminista, ecologista y popular y que recibió el 0,5% de los votos en las pasadas autonómicas en Cantabria…

Para plantar la semilla de esta nueva opción política que aglutine a distintas fuerzas territoriales, todavía queda mucho por delante, faltan, para comenzar, las conversaciones con las distintas fuerzas. Y vislumbrar cómo se podrían organizar, de cara a unas elecciones generales dentro de cuatro años, dinámicas de trabajo compartidas y comprobar cómo se sitúan las diferentes fuerzas “del cambio” en este nuevo ciclo político. El Senado, cámara en la que Más Madrid tendrá representación por designación autonómica, puede ser el espacio de encuentro con otras formaciones como Compromís. Ambas fuerzas políticas compartirán grupo mixto. ¿Quién será el senador amable?, se preguntan en Madrid. "Todavía no está hablado", comentan, desde Más Madrid.

Hacia el sur, se observa a Adelante Andalucía como referente. El resultado en las andaluzas de Teresa Rodríguez fue mejor que la media de Unidas Podemos en los distintos territorios. Además, la contundente victoria de José María González ‘Kichi’ para revalidar el ayuntamiento de Cádiz, hace de esta ciudad uno de los faros donde las izquierdas se han de mirar. De momento, en Adelante Andalucía, preguntados por una posible entente con Errejón en esa federación de fuerzas territoriales, tiran de ironía: “Quieren refundar Equo”.

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