¿`Ciberperiodismo´ versus `fastperiodismo´?

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El mundo de la tecnología avanza tan deprisa que parece ciencia ficción y algunos periódicos nos recuerdan a veces las novelas de Asimov. Hace poco Ion Antolín explicaba en un post de su blog de cuartopoder que un programa informático podría sustituir la labor de los periodistas deportivos y, como guinda amarga, enlazaba al final del texto a una noticia sobre la creación de un enigmático robot periodista japonés. Por si esto fuera poco hay un portal de internet español, lainformacion.com, que basa algunas de sus informaciones en buscadores y que se describe a sí mismo como “hipermedio” en el que además de los profesionales elaboran la información las máquinas (robots) y los lectores.

Como en los países anglosajones el día de los inocentes, fools day, se celebra el 1 de abril parece razonable dudar de la veracidad de la noticia sobre la creación de este robot periodista capaz de detectar noticias en su entorno, ampliar información en internet y publicarlas, que hemos podido leer en fechas muy próximas al fools day, además de en el mencionado enlace del blog de Ion, en 20minutos.es y  elpais.com, entre otros medios de comunicación. Y dado que estas cabeceras merecen todo el respeto y no es probable que hubieran caído en trampa tan fácil sin contrastar la información, como haría el robot, hemos hecho lo mismo que haría él, navegar un poco por la red.

Al cabo de unos clicks descubrimos que la mayoría de los medios españoles basan sus noticias en una información lanzada por Europa Press en Semana Santa, recogida en su portal tecnológico, portaltic.es, que la tomó a su vez de technewsdaily.com en un texto firmado por Bill Christensen, que trabaja también en technovelgy.com, una página web que relaciona la literatura de ciencia ficción y la tecnología y cuyo lema es Donde la ciencia alcanza a la ficción. Los anglosajones, que son más madrugadores, posiblemente la recogiesen a final de marzo de una nota de prensa de la propia Universidad de Tokio.

Porque unos clicks más adelante se comprueba que lo único real y consistente de todo esto es que alguien (Rie Matsumoto y Hideki Nakayama) en la Universidad de Tokio está trabajando desde hace unos años en la creación de un robot capaz de detectar ciertos cambios (relevantes y no relevantes, ya sabemos que la informática es sí/no, 0/1) en el entorno respecto a los datos que se le han introducido, hacer fotos después (no sabemos bien a qué) e incluso lanzar preguntas programadas (suponemos que a quién pase por delante), hacer búsquedas relacionadas en internet y publicar un informe en la red (imaginamos que inextricable). Con lo que llegamos a la asombrosa conclusión de que esta incipiente primavera es un buen momento para recordar que a los japoneses les gustan mucho las máquinas inteligentes.

Que este robot pueda ser considerado un periodista y su informe una noticia parece una broma de mal gusto aunque metafóricamente pueda ser la penosa y silenciosa realidad de algunas redacciones, sobre todo digitales. Pero que llegue a ser información destacada en la sección de tecnología de periódicos nacionales y televisiones sin explicar con claridad en qué consiste efectivamente este ciberperiodista ni cuáles son sus capacidades reales es algo preocupante, posible consecuencia del fastperiodismo –así, todo junto y rápido con acento spanglish, como fast food- y de la oportunidad en un momento de escasez informativa. No creemos que detrás de la investigación de la Universidad de Tokio haya una conjuración de las empresas editoras de diarios españoles para reducir aún más los costes laborales.

Para evitar confusiones quizá sería buena solución añadir una nueva sección a las clásicas llamada curiosidades, rarezas o sucedidos por suceder, donde cabrían muchas informaciones, en algunos periódicos la mitad de sus páginas. Así los lectores nos evitaríamos tomar conciencia de lo cerca que nos encontramos de ese momento de no retorno en el que ya no sabremos distinguir lo importante de lo superfluo y además nos importará una mierda; perdón, un bit, un átomo o lo que venga. Yo por si acaso voy a releer a Asimov.

2 Comments
  1. Albahar says

    Soy profesor de instituto (me gustaría poder enseñar algo pero no me dejan). Al leer y escuchar los medios de comunicación más populares de este país me llevo habitualmente la misma impresión que con muchos trabajos de mis alumnos: corta y pega. Los suspendo, naturalmente. Gracias por el artículo, no son más que las doce y este día ya ha merecido la pena.

  2. Pascual Serrano says

    Albahar, tus alumnos puede que un día sean grandes fastperiodistas. Ahora en serio: enséñales a pensar. Saludos.

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