El lago

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Paula Izquierdo *

Imagen: Flickr de Steve took it.

En realidad comencé este viaje el día en que oí hablar a mi amigo Eduardo de que existía un lugar así. Él acababa de llegar de allí y no fue tanto la descripción detallada que me hizo, sino el brillo de sus ojos lo que me sedujo. Aquel rincón del mundo del que venía era algo más que un hotel en las faldas de una montaña, mucho más que un hotel frente a un lago.

Desde que Eduardo me habló de él, y yo le hice repetir su nombre hasta que se me quedó bien grabado, pensé en aquel sitio todos los días, cuando me levantaba y miraba por la ventana de mi pequeño apartamento que daba a un patio interior. Pensé en él el día que mi hijo prematuro dejó de necesitarme y se fue a vivir a Nueva York, en realidad, digo bien puesto que aunque la excusa era estudiar lo que iba a hacer era adentrarse en el mundo. No creo que haya sido una madre posesiva. Pero al igual que los primeros años de vida para el niño son esenciales, ya que según dicen los especialistas es cuando se moldea al cerebro y todo se le queda grabado, a mí me pasó lo mismo con él. Al nacer prematuro tuve que volcarme para sacarle adelante, cuidar su alimentación y su peso, su desarrollo y su estado general mucho más que si hubiera sido un niño sano y fuerte. Así que a mí también se me estructuró el cerebro y cuando era mayor y fuerte, yo seguía preocupándome por su alimentación y su peso, a pesar de que los médicos mucho tiempo atrás me habían dicho que su desarrollo era normal y que su nacimiento prematuro no le había influido en ningún aspecto.

Pensé en el lago cuando mi marido me dejó; se fue de casa sin ninguna razón aparente. Decía que ya no era feliz conmigo, como si lo hubiésemos sido alguna vez, cómo si la felicidad existiera. Nos llevábamos bien, teníamos gustos parecidos, y era tan cómodo ir al cine o a cenar cuando llegaba el fin de semana. Pensé que no conoceríamos aquel sitio juntos, que no haríamos ese viaje tan deseado, aunque cuando le reproché que se fuera antes de haber ido al lago, se enfadó y me dijo : la verdad, querida, no te entiendo. No sé qué esperaba de mí. Tal vez él hubiera querido que le suplicase, que hubiese llorado, que le hubiera dicho: después de todo lo que hemos compartido, o ¿y ahora qué voy a hacer yo sin ti? Pero, no, no se lo dije. Es verdad que llevábamos casados muchos años, y que por supuesto habíamos compartido, no quiero hacer la cuenta, millones de minutos, pero no creo que eso sirva de nada. En cuanto a lo que iba a hacer, sí sabía lo que iba a hacer, es decir, yo quería llegar a ese sitio, y pensándolo bien tampoco estaría mal hacer sola el viaje.

Poco después, mi marido se fue a vivir y luego se casó con una viuda que tenía cinco hijos. Entonces fue cuando comprendí lo que había ocurrido, comprendí que mi marido lo que necesitaba era una familia, una familia como la que fue la suya: numerosa. Cuando me lo contó me enterneció de tal modo que me hizo llorar. Él debió de creer que lloraba porque con ese gesto nos separábamos definitivamente; ya era impensable una reconciliación o tal vez creyera que sentía celos, yo no le quise explicar que lo que me producía era una gran ternura. Podía haber pensado que era un desgraciado, pero lo que me produjo fue admiración.

Durante este tiempo he tenido varios amantes, unos pasajeros, otros que llegaron a instalarse en mi casa durante cortos periodos. A todos les hablé del lago. Es cierto, que yo no quería tener mucha información de ese sitio. Sólo intentaba transmitir mi entusiasmo, aún sin saber prácticamente nada del lugar. Me parecía que tenía que ser así. No como los turistas con oficio que antes de hacer un viaje se compran todo tipo de libros y guías para conocer la historia, la geografía y la gastronomía del lugar. No, yo quería que fuera el lugar quien me lo contara todo. Se me ocurre otro buen ejemplo, yo no quería que me explicasen la novela en el prólogo sino que quería leerla yo, entenderla yo, vivirla yo.

Lo curioso es que ahora tengo un billete en las manos. Por fin puedo realizar este viaje tan esperado que se ha convertido en una obsesión con el paso de los años. Lo curioso, digo, es que debería encontrarme en el aeropuerto. En este momento mis compañeros de vuelo estarán embarcando. Pero, no, no estoy enferma, ni me ha surgido un imprevisto de última hora, lo que me ocurre, mientras escribo estas líneas, es que me he dado cuenta de que prefiero seguir imaginando el lago. Sé que el día que lo conozca no me quedará nada que hacer, nada en que pensar y entonces, sin deseo, sin ninguna ambición me dejaré morir y aún no quiero que me llegue la hora.

(*) Paula Izquierdo. Escritora y profesora de la Escuela Contemporánea de Humanidades. Ha publicado las novelas  La vida sin secreto (Seix Barral, 1997), El hueco de tu cuerpo (Anagrama, 2002) y La falta (Alianza Editorial, ) -finalista del Premio Fernando Quiñonesen en 2005-, además de ensayos como Picasso y las mujeres (2004) y Sexoadictas o amantes (2007), ambos en Belacqva. Es colaboradora de ABCD. Su última obra publicada es la novela El nombre no importa (Alianza Editorial, 2010).
1 Comment
  1. Lukas says

    Fabiana, me mandou este longo email, que me doeixu deveras tonto Compartilho:Cocordo com a sua abordagem Nepo e coloco duas coisinhas como complementae7f5es:Nessa parte, acho que vc pulou algo – Informae7f5es tef3ricas – se3o aquelas que lidam com a fatos para dar um certo significado e aborda questf5es de sobreviveancia, de classificae7e3o de diferentes fenf4menos, que nos ajudam a sobreviver no mundo e a compreender as coisas mais prazer.ArrumeiAcrescentaria que no conhecimento tef3rico a caracteredstica e9 a interpretae7e3o, relacionamento entre conceitos, julgamento de valor, busca de significado e tentativa de encontrar e relacionar causas, fatores e resultados que “ordenem” os fatos em determinado sentido, lf3gica, sob algum fundamento Ne3o sei se chamaria de informae7e3o. Acho que seria mais adequado “tipos de conhecimento”, ne3o?Meio epistemolf3gico demais?Talvez conhecimento amplie um pouco mesmo, a pensar, o que vale e9 o ordenamento.Nessa linha, acrescentaria que o “conhecimento filosf3fico”, como o tef3rico, se baseia na faculdade do intelecto e nas habilidades cognitivas de relacionar fatores, causas etc, mas indo ale9m. Questionando significados e crene7as mais ligados e0 existeancia e a conceitos mais abstratos mesmo mas a fronteira pode ser teanue entre teoria X filosofia. Seria a teoria uma tentativa de explicae7e3o baseada em fatos e na raze3o e a filosofia a busca de questf5es mais profundas sem necessidade de explicae7f5es factuais? O que Marx e Sf3crates diriam disso?Bom, a filosofia e9 uma questionadora de conceitos, teorias, verdades, sensos comuns as teorias se3o mais pre1ticas, importantes, pois nos ajudam a viver e os fatos, as coisas da vida, os acasos, que validam ou ne3o as teorias,.A filosofia, ou melhor, o estudo da cieancia, papel da filosofia tambe9m, nos ajudaria, aed sim de forma epistemolf3gica a ver que as as teorias se3o te3o mutantes quanto os fatos, pore9m para menos gente e de forma mais lenta, por isso essa vise3o de cima, mas todas estariam dentro de um estudo racional apesar de que a base da filosofia, desde Sf3crates e9 Conhece-te a ti mesmo , e isso implica o conjunto e ne3o apenas a raze3o.Ne3o concordo muito com essa parte mas entendo o que vocea quis diser – “a filosofia se mante9m nos textos, na fala dos grandes pensadores que abordam questf5es maiores, movimentos macros, e9 isso?.Sim, isso mesmo. “As informae7f5es filosf3ficas se3o constituintes, pouco mudam, este3o coladas na nossa placa me3e, se3o invisedveis, se3o da ordem da super-estrutura, mexem com movimentos macros.” – Mas acho que ne3o existe nada que ne3o mude – veja qtas releituras filosf3ficas temos por aed, se bem que ne3o temos produzido tantos Sf3crates, Foucaults, Sartres etc.E acho que he1 muito pouco “herdado” nessa placa –me3e Como vc diz, de acordo com a psicologia, antropologia e sociologia, vemos que a maior parte da nossa estrutura de vise3o de mundo e crene7as veam mesmo da famedlia, educae7e3o, comunidade, grupos, exemplos etc E acho que a partir dessa vise3o de mundo e de experieancias de dor, prazer, desejo, averse3o, construedmos nosso prf3prio repertf3rio de “padrf5es e condicionamentos” Daed que vem o nf3 E aed que he1 a oportunidade de transformar todo esse conhecimento / informae7e3o em sabedoria. Um passo mais ale9m que exige uma compreense3o mais profunda, mais direta (sem tanta teoria com mais observae7e3o direta), mais intuitiva e menos intelectual, isso na minha humilde opinie3o, mas tambe9m baseada em filosofias como budismo, taoedsmo e hinduedsmo JAed vai chegar a parte que estou trabalhando que e9 justamente o questionamento da vise3o ocidental do ego.Que nos diz que penso, logo existo .Assim, sou o que penso.O oriente, diz:Penso, logo teu ego te engana.Olha mais para te conhecer melhor.Esse e9 o salto que acho que ajuda bastante na passagem para o mundo 2.0, no qual a dicotomia entre o ser e o fazer e9 grande.Acredito que a rua sem saedda do penso e logo existo nos leva para o Gandhi: Tens que ser a mudane7a que quer para o mundo .Mas ne3o na desintegrae7e3o, mas na conversa constante e permanente da raze3o e do afeto .conseguindo ne3o precisar chamar o ego para assumir o controle.Apenas intuie7f5es, mas estou lendo Freud para superar esse confilto, vamos ver,que dizes?

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