La televisión autonómica de Murcia resuelve el contrato con su concesionaria: otros 200 profesionales a la calle

Los trabajadores de 7RM, durante su manifestación de ayer por las calles de Murcia. / Twitter @antoniombeltran)

Parece el culebrón del verano, pero la realidad es que, de nuevo, hay un ajuste en una televisión autonómica, y esta vez son más de doscientos profesionales, entre periodistas y técnicos los que perderán su trabajo mañana, tras la resolución unilateral del contrato que unía a 7RM, la televisión autonómica de Murcia y a la empresa que le prestaba el servicio, GTM. La televisión de Murcia, que nació en 2006, tiene externalizada toda su producción –informativos, programas o retransmisiones deportivas– desde que se creo y ha sido la empresa GTM la concesionaria del servicio durante estos seis años. Suyos son los equipos, las instalaciones y el personal, pues el ente público creado para gestionar la televisión solo cuenta con unos 30 empleados, la mayoría administrativos.

Aunque el cierre fue anticipado y después desmentido por el vicesecretario de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons, hace un mes, fue ayer, cuando, en rueda de prensa conjunta, lo anunciaron Juan Bernal, Consejero de Economía y Hacienda y Manuel Campos, Consejero de Presidencia de la Región de Murcia. El comunicado leído por Bernal anuncia el cambio de modelo para la gestión de la televisión autonómica, que pasa por resolver el contrato de servicios con la empresa GTM el 31 de agosto, seis meses antes de lo previsto, y la convocatoria de un concurso público para la gestión indirecta del servicio de televisión. Hasta que se resuelva la adjudicación del concurso la televisión seguirá emitiendo servicios mínimos. El gobierno expresa que "velará por el pleno respeto al derecho de los trabajadores y el mantenimiento del máximo número de puestos de trabajo".

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Los trabajadores de GTM se han enterado que se quedan sin trabajo al escuchar la rueda de prensa que, para mayor burla, ha sido retransmitido en directo por ellos mismos. La plantilla la forman 264 personas, la mayoría con contrato fijo, que ya han sido avisados por su empresa de la presentación inmediata de un ERE para despedir a la mayoría. Al tener GTM un sólo cliente, la televisión autonómica, y resolver ésta el contrato, se quedan sin trabajo que realizar. A pesar de haber expresado el consejero que seguirán emitiendo en servicios mínimos, no se explican los trabajadores cómo se hará si a partir del 1 de septiembre no está vigente el contrato de gestión.

La empresa GTM, sin embargo, se plantea concurrir al concurso para la adjudicación de la gestión de la televisión, aunque habrá de esperar 7 u 8 meses a que esto suceda. Mientras, los profesionales son despedidos, y si finalmente se convierten en concesionarios, muchos serán de nuevo contratados, aunque según los representantes de los trabajadores "se contratará a menos de la mitad de la plantilla actual y con salarios mucho peores".

Lo cierto es que el Gobierno de Murcia ha estado abonando una subvención a la empresa adjudicataria, durante estos seis años, superior a los 40 millones de euros, además de pagarle lo estipulado en el contrato por la prestación del servicio. La empresa GTM gestionaba también la publicidad. A partir de ahora, a pesar de privatizar totalmente el servicio, el Ejecutivo regional seguirá aportando una subvención de alrededor de 15 millones de euros, pero la adjudicataria deberá hacerse cargo del trabajo que realizaba el ente público, que desaparece, básicamente dedicado a la compra de derechos deportivos y de películas.

En el mes de agosto se han anunciado recortes y ajustes en tres televisiones autonómicas: Comunidad Valenciana, Madrid y Región de Murcia que pueden suponer una pérdida de empleo cercana a los dos mil profesionales. Si los primeros años de la burbuja inmobiliaria se llevaron por delante a los trabajadores de la construcción, está claro que 2012 es el año del exterminio de los periodistas.