Los fríos amenazan a Islandia

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Bjarni Benediktsson Jr., líder del conservador Partido de la Independencia. / althingi.is

Los datos más pesimistas apuntan a una vuelta al poder de los conservadores islandeses, los responsables del hundimiento del país, hace sólo cuatro años. ¿Cómo puede ser eso? Vayamos por partes y hablemos de Islandia, otra vez, como había prometido.

Hace justo un mes, los islandeses votaron en referendum la reforma de la Constitución, como parte de las consecuencias derivadas de la bancarrota de 2008. Aunque el entusiasmo se ha enfriado, según el periódico en lengua inglesa Reykiavik Grapevine, hay apoyo de la población que ha votado –un 55 %- a favor de esas reformas.

Los conservadores están en contra ya que algunos de los nuevos artículos de la constitución amenazan privilegios medievales de los “barones de la pesca”, dueños literales de los peces de las costas islandesas. ¿Estos empresarios apoyan a qué partido? Al de la Independencia, que es el conservador, naturalmente. Lógico, también, no me lo negará nadie.

Pero, si, aunque sea de mala gana, los islandeses han aprobado la reforma constitucional, ¿por qué se da por vencedores a los conservadores (“los chicos del batacazo”, los llama el escritor y artista Hallgrímur Helgason, en un juego de palabras del inglés a islandés, imposible en español) en las elecciones de abril de 2013? ¿No han tenido bastante? Ya sé que aquí pasó lo mismo cuando se reeligió a Rodríguez de presidente, pero es que tengo en más alta consideración la disciplina e inteligencia emocional de los islandeses, lo admito.

Merece la pena detenerse a contar la historia bien contada. El vídeo de arriba es un brillante resumen que ayuda a entender las cosas.  Una abogada hispanoislandesa, Elvira Méndez experta en Derecho Europeo, forma parte del equipo de notables que está trabajando en este asunto, amueblando de conocimiento a sus conciudadanos para obtener éxito en los referendum ya celebrados, en los que ganó el no a pagar la deuda según el sistema coercitivo europeo. Como dice Méndez, no se trata de no pagar sino de no pagar según los métodos de la Unión Europea –que ya sabemos cuáles son- y sí pagar a la manera islandesa.

Aunque suene aburrido, merece la pena saber algo sobre el Derecho comunitario y los procesos judiciales que se están siguiendo ya que a pesar del aparente desánimo de la población islandesa (trabajar gratis et amore durante años con el fin de salir juntos del agujero cansa), la lección de la batalla de Islandia es muy ejemplar para los países europeos, como el nuestro, que tan mal lo pasan obedeciendo las directrices europeas.

Los islandeses aún no han solucionado sus problemas, desde luego, y siguen teniendo que pagar una deuda injusta pero se lo toman con humor y las cosas están yendo razonablemente bien: el turismo ha subido gracias a que ellos mismos son su mejor propaganda. Quizás es que lo están haciendo bien. A lo mejor es la lección del pequeño David que debiéramos aprender en Europa, aunque claro para eso hay que tener muy claro de qué lado se está: ¿del de los elegidos al ágape o del del resto de la humanidad? No se crean que es tan fácil. Todos nos llevaríamos sorpresas en esa prueba. Como dicen algunos de los que ostentan el poder, “fuera, hace mucho frío”. Pues eso.

3 Comments
  1. ProPolis says

    Aquí pueden ustedes recabar información sobre Islandia… y aportar más. Gracias por la info, más necesaria que nunca:
    http://propolis-colmena.blogspot.com.es/search/label/Islandia

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