Los delirios confesionales de María Zambrano

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Cubierta del último tomo de las obras completas de María Zambrano.

Dar fe de un acontecimiento editorial como los acontecidos esta semana es labor cada día más escasa porque los costes son carísimos y no hay ahora casa editora que quiera hacerse cargo de ese callado trabajo, una labor, por otro lado, esencial para la cultura. Es por eso por lo que se hace doblemente grato dar cuenta de libros como Vida. Volumen I. Días de mi vida, de Juan Ramón Jiménez, que ha publicado Pre Textos después de años de investigación filológica en los fragmentos dejados por el poeta a lo largo de su vida y que se encuentran en los Archivos Zenobia JRJ de la Universidad de Puerto Rico y, desde luego, el libro que es motivo de estas líneas, la publicación del último tomo de las Obras Completas, de María Zambrano, que ha editado Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, segundo volumen de los publicados por ahora de los seis de que constará la edición y que no son publicados, la cosa seria imposible, por orden correlativo.

La presentación se hizo en la Casa del Lector, que hubiese agradado a la filósofa, y la misma estuvo a cargo de Javier Gomá, de Joan Tarrida, Director de Galaxia Gutenberg, Francisco Delgado, Director de la Fundación María Zambrano, y, desde luego, de Jesús Moreno Sanz, amigo personal de la Zambrano desde hace muchos años, estudioso de su obra, probablemente el zambranista más entregado, y responsable de esta edición, que también ha estado a cargo de estudiosos de su obra, como Maria Luisa Maillard García, Goretti Ramírez y Fernando Muñoz Vitoria.

Es curioso que este inmenso libro, de alrededor de 1600 páginas, la media de que consta cada uno de los tomos de estas Obras Completas, lo que da una idea de la vastedad de una obra que fue calificada cuando la filósofa se estableció en España por algunos pocos de raquítica, se consagre a los fragmentos autobiográficos, como las casi 900 páginas de que consta el tomo primero de Vida, de Juan Ramón. Es como si estuviésemos asistiendo a un fin de fiesta, atendemos a los fragmentos autobiográficos de uno de los grandes poetas en español del siglo XX, casi después de sesenta años de que haya fallecido. Y qué decir de María Zamrano, la única mujer filósofa de la historia del pensamiento en español, una mujer cuyo referente de pensamiento fue el de una confesión referencial. El hecho, ya digo, curioso, da la razón plenamente a Javier Gomá cuando dijo en la presentación que España es un país raro, que no tuvo feudalismo porque nos pilló guerreando contra el musulmán y que, luego, cuando se estaban estableciendo en Europa las bases del comercio y la industria, la base del comercio y la democracia, nos pilló luchando contra el indio. Eso llevó, según Gomá, a un raquitismo, y desinterés, en el desarrollo de la filosofia, sin ir más lejos, de la novela, de la biografía... Y de ahí se puede vislumbrar la razón de tamaño desajuste respecto a lo autobiográfico de dos de nuestras principales figuras intelectuales del siglo pasado.

El volumen trata, por tanto, de todos los escritos autobiográficos que María Zambrano escribió. Está dividido en dos partes: en la primera se ofrecen los “delirios”, que así llamaba ella a las cosas íntimas de la vida, el “dentro” de Juan Ramón, ya que estamos con paralelismos, y, por ende, se dan a luz los poemas, o fragmentos muy líricos, los diarios, borradores de cartas, discursos donde se refirió a aspectos de su vida y, finalmente, testimonios de amigos, de contemporáneos, de conocidos que, de alguna manera u otra, establecieron cierta relación con ella.

Se acompañan estos textos de 21 reproducciones de los dibujos de María Zambrano, lo que da como resultado unos trescientos textos de los que doscientos de ellos son inéditos. De ahí la importancia de esta edición de la que hablamos.

La segunda parte trata del libro Delirio y destino, un texto donde María Zambrano trata de estos fragmentos autobiográficos incidiendo sobre la poesía, la filosofía, la espiritualidad, incluso la guerra civil española enmarcada en la tragedia del conflicto mundial. La filósofa escribió una versión completa de este libro en 1952, que es la que se ofrece en esta edición, pero que se acompaña de borradores que se presentan también como inéditos ya que no fueron incluidos en aquella versión.

Pero lo que abruma es la presencia del trabajo crítico presente en esa edición: fijación de los textos, subsanando u omitiendo las versiones de estos libros editados anteriormente y, por supuesto, intentando que los inéditos que se ofrecen, que son muchos, sean casi tomados como definitivos.

Bien puede decirse que Jesús Moreno, director y coordinador de la obra, ha conseguido con este libro una edición canónica de los libros de María Zambrano, y no sólo una edición canónica para la ocasión, sino que será una edición que tendrá que tomarse en cuenta en cualquier estudio que se haga sobre la pensadora.

En la presentación Jesús Moreno afirmó que María Zambrano nunca dejó de escribir, ningún día de su vida tenía sentido sino pergeñaba unas líneas. Habló también del enorme sufrimiento que padeció en buena parte de su vida, una vida errante y que, por razones de carácter, fue poco apoyada por los conocidos, y citó como excepcionales los casos de Cintio Vitier, el poeta cubano, y José Ángel Valente. Y habló de la novela no acabada de la pensadora, La espera, incluida en la edición , además de afirmar que este volumen es la clave para entender el resto de su obra.

Una obra que cada día se perfila como más grande. Ya decimos, una edición que puede ser calificada de acontecimiento, si es que todavía existe esto en el mundo que nos ocupa.

3 Comments
  1. Y más says

    Lo de «la» Zambrano, huele que apesta.

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