Cómo reírse del «hecho diferencial»

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OCHO APELLIOS VASCOS CHay películas sobre las que no conviene profundizar demasiado ni teorizar mucho ni analizar con detalle sus elementos; simplemente el conjunto funciona satisfactoriamente y, para no caer en la arrogancia, sólo se puede decir de ellas que son entretenidas y sin pretensiones.

Dicho de otra manera, y perdóneseme la comparación, igual que un torero debe saber qué tipo de toro tiene que torear, es bueno saber ante qué película estamos antes de opinar. No es igual un toro de Dolores Aguirre que uno de Jandilla, aunque todos lleven cuernos y acaben sus días igual.

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Nosotros, que tenemos cariño por el cine español y sabemos lo que cuesta levantar aquí una película, no vamos a cortar por el mismo rasero a El lobo de Wall Street que, por ejemplo, a La herencia Valdemar, al contrario que algún crítico de ciclístico apellido, que a veces nos recuerda al crítico gastronómico de Ratatouille.

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Dicho esto, y pidiendo disculpas por la digresión, Ocho apellidos vascos es una comedia correcta, divertida y necesaria. Porque tiene todos los elementos del género, porque nos hace reír mucho, y porque nos ofrece una mirada distinta al conflicto vasco y los tópicos mediáticos que nos viene muy bien para digerir ciertas sacrosantas estupideces.

Que además de desternillarnos con buenos chistes en muchos momentos del filme podamos ver en una pantalla a unos independentistas vascos hacer el ridículo en una manifestación, o a unos sevillanos de pura cepa atragantarse de miedo con clichés sociopolíticos, es un ejercicio muy bueno para la tolerancia y la autocrítica. Ya sostuvimos en este mismo foro la pertinencia del fake de Jordi Évole sobre el 23-f y por esa misma razón defendemos esta película de Martínez-Lázaro, que además cuenta con unas brillantísimas interpretaciones de sus protagonistas, sobre todo de la parte masculina, Dani Rovira (El club de la comedia…) y Karra Elejalde (Invasor, También la lluvia, Biutiful…), que simplemente está sobresaliente. La femenina, Clara Lago y Carmen Machi, está más desdibujada, sobre todo la primera.

Evidentemente, como advertíamos al principio, no es una obra maestra del género. El ritmo decae en algún tramo y el guión podría mejorarse, pues, si bien las situaciones son ocurrentes y divertidas, su unión argumental es algo precaria y televisiva. Borja Cobeaga y Diego San José, que se forjaron en el programa de ETB de Vaya semanita, son buenos guionistas pero no son Billy Wilder. Como tampoco lo es Emilio Martínez-Lázaro, aunque sea un buen director que ha hecho películas brillantes (Amo tu cama rica, Los peores años de nuestra vida, Al otro lado de la cama…).

En general, todos han hecho un trabajo correcto y aceptable. Y sobre todo está gustando a la gente. Durante el fin de semana de su estreno batió record de taquilla y este fin de semana ha vuelto a batirlo, con una recaudación de 8,9 Millones de euros en 10 días, manteniéndose incluso en el rango de las 15 películas con más recaudación del mundo por número de copias. Ya es el mejor estreno del año en España, y sólo la superan Lo imposible y Avatar en toda la historia del cine español.

Si quieren sumarse a la moda y reírse un rato a costa del amor imposible entre joven un andaluz iluso y una vasca desengañada; del choque de culturas e inculturas que les envuelve; de un suegro vasco de pura cepa más bruto que un arado, una falsa madre más maketa que un guardia civil o unos amigos más del barrio de San Gil que la propia Macarena, vayan a ver Ocho apellidos vascos. Por lo menos se reirán a costa del "hecho diferencial". Que falta nos hace.

5 Comments
  1. hookanibal says

    ¿Si fuesen de Andorra?

  2. celine says

    Pues, sí; nos hace mucha falta. Un poco de distanciamiento y muchas aperturas mentales, sin hachazo, a ser posible. Eskerrik asko

  3. sor citroen says

    Pues yo no se si ganara un oscar o solo kedara nominada , pero el cine estaba a tope y me he reido hasta llorar. K son topicazos lo k aparecen? Pues kiza no tanto… ex k somos asi tal cual y hay k reirse de uno mismo. Aparte es una historia de amor transladada de verona a las vascongadas, y k en vez de beber veneno prefieren txakoli… la recomiendo… Agur mi arma…

  4. kingspinch says

    La pena sigue siendo que aún persisten muchos complejos (a nivel internacional) sobre las cintas de comedia. El humor está considerado un poco como de «segunda división», incluso en la valoración de los intérpretes. Parece ser que vende más la falsa lágrima del actor que una risa del espectador. Y a los premios me remito. Habrá que ver la peli. Me alegro de que aún queden directores que respeten la comedia y se atrevan con un género mucho más difícil que el drama. Y si se trata de reírnos de los «hechos diferenciales» mejor que mejor. Esperaremos una secuela de: catalán encuentra extremeña tras despistarse en el ejercicio de su «derecho a decidir». A ver qué tal.

  5. icoman says

    Me hizo pasar un buen rato. Me recordó mucho al programa Vaya Semanita de la ETB (mismos guionistas).Un poco exagerados los sevillanos y los vascos pero da en el clavo en como son ambos. La fotografía buenísima, vemos el contraste entre la preciosa Sevilla y los encantadores pueblos de la costa vasca (Zumaya bestial!!). Que pena que muchas veces los encontremos con muchas referencias a «su problema político», sino sería un destino para ir más veces. Dani Rovira se sale, un crack!!

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