Nosotros, vosotros y mañana

amanecer_simiosEn general, no somos muy aficionados a las sagas y versiones, ni a las secuelas o las “precuelas”, como se dice ahora. Nos gustan más los productos genuinos y originales. Aun así, hay que decir que en casi todas las películas que parten argumentalmente del exitoso libro El planeta de los simios del novelista francés Pierre Boulle, quien, por cierto, también escribió El puente sobre el río Kwai, encontramos algo interesante y ya van ocho. Desde luego, la primera, dirigida por Schaffner y protagonizado por Heston, es la que más huella nos ha dejado, y nunca olvidaremos su plano final, pero hasta la carísima versión de Tim Burton tenía algo especial.

Y precisamente creo que tiene que ver con el conflicto central que plantean todas las películas de la saga, y que en esta, especialmente, está muy bien abordado dramáticamente: la identidad. La identidad desde uno mismo y por oposición al otro, y en relación con el tiempo. Soy yo porque soy así y porque no soy como el otro. Soy humano porque soy hombre y porque no soy simio. Soy simio porque soy simio y porque no soy humano. Aunque lo fuese, aunque lo sea, aunque lo seré. Aunque seamos el mismo.

Publicidad

Anuncio

Además, en esta película, brillantemente dirigida por Matt Reeves, responsable de la versión americana de la cinta sueca Déjame entrar, encontramos personajes de una fuerza dramática extraordinaria, conflictos poderosos y muy definidos y tramas bien construidas. La película, pues, tiene escenas de acción resueltas con mucho acierto y otras intimistas y profundas de mucha intensidad emocional. A pesar de contar con muchos secundarios e infinidad de extras, el guión centra el argumento en unos cuantos personajes, y como en la dramaturgia aristotélica, quedan muy bien perfilados los héroes, antihéroes y sus peripecias en tres actos. Es decir, estamos ante un clásico desde el punto de vista dramatúrgico, sobre una trama de ciencia ficción y con los temas de siempre: el poder, la lealtad, la responsabilidad, el grupo, la familia, el amor, la traición, los celos, la lucha…

Conviene apuntar que para apreciar todo el significado narrativo de El amanecer del planeta de los simios convendría haber visto antes, aunque no es imprescindible, la anterior entrega de la saga, El origen del planeta de los simios (2011), pues en realidad ésta es una continuación de los mismos hechos narrados en la anterior. El virus creado en laboratorio y propagado por los monos, que se escapan de sus confinamientos, casi acaba con casi todos los humanos en la tierra salvo algunos grupos reducidos, uno de los cuales se refugia en San Francisco, en cuyos bosques aledaños vive una colonia de simios. Los primeros necesitan para sobrevivir energía de una presa que está en el territorio de los segundos. El contacto entre ambos y todas las implicaciones posteriores será inevitable.

ticketea

Los dos guionistas de la mencionada primera parte repiten en esta película, igual que el actor que da vida a César, el simio protagonista, Andy Serkis, quien hace un trabajo admirable de movimientos y miradas, tras unos magníficos efectos especiales por ordenador que le otorgan la apariencia de simio, resaltada dramáticamente por los silencios y las comunicaciones guturales, pues la comunidad de simios está en sus inicios y todavía no ha desarrollado el lenguaje, salvo algunos especímenes evolucionados. Además, encontramos también a un interesante Gary Oldman (Drácula de Bram Stoker…) en el papel de líder del grupo de humanos y a un comprometido Jason Clarke (El Gran Gatsby..) como embajador y mediador con los simios.

Como decíamos al principio, a pesar de no ser aficionados a las sagas, esta cinta reúne en sí misma muchos elementos interesantes que la hacen atractiva: una trama interesante, efectos especiales muy cuidados, buenas interpretaciones, bien dirigida y temas universales y eternos. Un clásico futurista, que promete nuevas entregas. Ah, y si pueden, véanla en versión original, faltaría más.

20th Century FOX España (YouTube).

Publicidad