Drap Art: hago una escultura con tu basura

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"Umano-genesi", obra de Danilo Marchi / danilomarchi.it (Facebbok)

En Barcelona se han reunido artistas de todo el mundo para mostrar sus creaciones elaboradas a partir de lo que tira la gente a diario al cubo de la basura, los restos del trajinar de cada día, de cajas de galletas a botellas de agua, latas o ruedas viejas de bicicleta, hueveras de cartón, sartenes rayadas, utensilios pasados de moda que han dejado espacio para otros más monos y coloristas con que modernizar la casa. Y así, todos los objetos posibles que se despilfarran constantemente en el mundo rico y que en el mundo pobre saben aprovechar para hacer juguetes o elementos de alguna otra utilidad.

Pero en el CCCB de lo que se trata es de arte, así que han reunido a un grupo de 60 artistas más o menos conocidos -Javier Mariscal, Cosima Dannoritzer, Robert Staundinger, Danilo Marchi que esculpe galgos con botellas de agua, entre ellos- que tratan de fijar la atención sobre las posibilidades expresivas de un retrete roto (ya Marcel Duchamp mostró lo molón que podía ser un urinario, aunque copiara la idea de Else von Frytag-Loringhoven y Picasso, la belleza taurina del manillar desnudo de una vieja bicicleta con su sillín), así que desde el 19 de diciembre y hasta el 4 de enero permanece abierta esta muestra, Drap Art'14, acompañada de conferencias y actividades varias, en las que se incluye una feria de objetos reciclados de diseño, del 2 al 4 de enero, que cerrará el acontecimiento artístico. Hay tiempo aún.

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Es inevitable acordarse del Arte Povera de los años 60 y lo que dio de sí. Lo que se exhibe en el CCCB tiene elementos parecidos pero alcanza una dimensión distinta: es al tiempo que motivo a veces de asombro, por la imaginación creativa de sus autores, también una protesta implícita  contra el despilfarro del mundo rico.

Igual que el tiempo y la terca realidad han demostrado que los alimentos transgénicos no aplacan el hambre del mundo como prometían, la inconsciencia occidental sobre la miseria que padece el llamado Tercer Mundo queda reflejada en las piezas de lo que la imaginación creativa y consciente puede llegar a crear con una botella de agua que se tira a la basura.

Es verdad que para acallar conciencias hay quien tira las botellas en contenedores para plásticos, pero la pregunta que queda en el aire sigue siendo: ¿es necesario comprar tanta botella de agua? Porque el pretexto para reunir a estos artistas de la basura es precisamente la celebración del Año Internacional del Reciclaje.

Quien dice botellas dice ordenadores, bicicletas, coches, impresoras, cocinas, camas… Y llevando al extremo las comparaciones, por muy odiosas que resulten: perros, gatos, abuelos… Los ricos abandonamos todo para comprar más cosas nuevas, aunque las nuevas sean una porquería y oro puro lo que se abandona.

Reflexiones así y de otra índole caben en la contemplación de esta exposición. Para que luego las prioridades políticas digan que el arte no sirve para nada. Pero, esa es otra historia.

Cultura argentina (YouTube)