Teresa de Jesús: 500 años sin que nada le turbe

Retrato de Santa Teresa de Jesús
Retrato de Santa Teresa de Jesús por José de Ribera / bne.es

Aunque con un eco menos lucido que el del centenario de El Greco, los actos por el de Santa Teresa de Jesús siguen recordando a una mujer fascinante a quien quizás le habría sentado mejor no ser santa ni monja, ni católica ni española; de haber sido protestante y alemana igual ahora tendría más fans.

La carga religiosa de algunas exposiciones es posible que alejen a algunos visitantes, pero si aún no la han visto, merece la pena acercarse a la de la Biblioteca Nacional (BNE) que, con el titulo de La prueba de mi verdad, lleva tres meses ofreciendo una muestra sobre la vida y obra de Teresa de Cepeda y Ahumada, y que cierra el domingo, 31 de mayo, entre otras cosas, porque los valiosos manuscritos que exhibe han de ser devueltos a sus oscuros refugios, fuera de la acción implacable del tiempo y el polvo.

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Aunque la obra por excelencia para los creyentes sea la de sus fundaciones de conventos, lo cierto es que la obra por la que Teresa ha pasado a la historia universal es literaria, audaz y moderna, pionera en el uso del yo subjetivo, de un lenguaje transparente y directo que le trajo más de un disgusto, más de una bronca y más de una mala mirada por parte de la Inquisición.

La obra, salvada gracias al Rey Prudente que ordenó que se guardara en la Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial, bien pudo haberse perdido o destruido por algún alma amiga de salvar del infierno a otras almas lectoras, o vaya usted a saber.

En las salas de la BNE, puede contemplarse de cerca el retrato espléndido que le hizo Ribera y las versiones de los artistas italianos Giuseppe Bazzani, Francesco Montebasso y Sebastiano Ricci sobre las experiencias místicas de Teresa. No falta el grabado sobre la escultura de Bernini, hecho por Benoît Thiboust. Además del retrato de José de Ribera que ilustra este articulo.

Y además, acaba de inaugurarse otra exposición en Avila, que muestra pinturas, esculturas y otras piezas de arte igualmente interesantes, relacionadas con la Santa, que normalmente se encuentran en colecciones privadas y no son fáciles de ver. Si no se es creyente y además se disfruta de falta de prejuicios, hay más actos de interés por toda España a los que asomarse.

La de Avila fue mujer de armas tomar, así que la idea de montar una exposición partiendo de su Libro de la vida –como se ha hecho en la BNE- es más que acertada. Se diría que las palabras de Teresa, “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa”, parecen muy a propósito de los miedos que algunos quieren hacer anidar en las conciencias de los electores que han propiciado vuelcos en los ayuntamientos de Madrid y Barcelona; digo esto, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.

Por rigurosa casualidad –supongo- el día de las elecciones fue el día de salida de una caminata peregrina que recorrerá toda la geografía española, bastón de la Santa en ristre, organizada por la Fundación V Centenario. La marcha, que salió de Avila, regresará a esa ciudad el 6 de julio después de haberse pateado 6.000 kilómetros de nada y haber visitado 50 ciudades. Teresa de Avila fue mujer andariega y no se le hacía un mundo recorrer el idem a pesar de su mala salud de hierro. “Camino de luz España” –así se llama la marcha- es continuación de la peregrinación que lleva recorridos 117.000 kilómetros a lo largo de 29 países por los cinco continentes –visita al Papa Francisco incluida-, desde el 14 de octubre del año pasado.

También se puede asistir a mediodía del domingo, 31, al concierto que la Escolanía de Segovia da en el Ateneo de Madrid. O apuntarse al Congreso Internacional que organiza la Universidad Complutense de Madrid, para los días 20 al 23 de octubre próximos. Lo que no se debe es pasar por alto la lectura de alguna de sus obras, como mejor homenaje de sus 500 años de existencia: El castillo interior o Las moradas, por ejemplo, o su poesía. O el Libro de la vida antes mencionado. No se deje engañar por las apariencias quien crea que lo suyo va de misas y santos. Nadie se llame a engaño ni se espante por temores infundados.