El sitio de mi recreo

Pascual García

Un balón en el patio del recreo. / manseok (pixabay.com)
Imagen; manseok (pixabay.com)

– Otro día en la escuela... Tocaba la campana del recreo y, a no tardar, volvería la tortura que me aplicaba, implacable, Antonio Jiménez, el Jime para los suyos... Hacía tiempo que no tenía ni que pegarme para que le diera el bocata. Todos jugaban al fútbol y yo salté la valla del patio, como siempre. Recuerdo que fue entonces cuando empecé a fumar las chicharras aplastadas que encontraba en el suelo... Un balón sobrevoló la verja y fue a parar al medio de la carretera... Yo estaba apoyado entre dos coches, recuerdo, con una colilla entre los dedos. Entonces vi como el Jime saltaba el muro en busca de la pelota... Venía hacia mí sonriendo, como siempre, y yo no sabía si venía hacia mí porque sí, porque simplemente tenía que pasar por allí, o porque me iba a calzar una hostia antes o después de recoger el balón... pero venía... Se acercaba cada vez más y la hostia, a la ida o la vuelta, no me la quitaba nadie... Yo no me moví... Ni parpadeé siquiera, aunque el corazón se me salía por los bolsillos del vaquero... Cuando estaba a mi altura y se disponía a cruzar la calle lo tuve claro. Fueron los tres segundos más importantes de mi vida, supongo... Un coche se acercaba a unos pocos metros. Cuando el Jime pasó junto a mí simplemente alargué el pie y le puse la zancadilla. Era una apuesta a todo o nada y se decidiría al instante... Cayó bajo las ruedas de un Renault 12 granate que se cruzó fatalmente en su vida, y palmó... Un accidente. Un lamentable accidente... Nunca pagué por aquello... Él sí pagó, y muy caro... Decidí tirar para adelante y con el tiempo monté un taller de reparación de automóviles que me ha permitido vivir con cierta dignidad hasta hoy...
– ¿Y nunca has pensado cómo hubiera sido tu vida si hubieras retirado el pié en el último instante?
– No, nunca...

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'El sitio de mi recreo', la canción de Antonio Vega que siempre nos hace mirar hacia atrás. (YouTube)