Manuel Rico: «Todos los partidos son conscientes del despropósito de la jubilación de los creadores»

Manuel Rico, director de la Asociacion . / Facebook
Manuel Rico, presidente de la Asociación Colegial de Escritores. / Facebook

Estos días ha saltado a los medios de comunicación el grave problema de la jubilación de los creadores, por el que un decreto del Ministerio de Trabajo de 2012 hace que si un autor traspasa la cantidad de 9.000 euros brutos anuales, se le retira la pensión un tiempo o se le impone una multa. Desde que saltó la cosa impulsada por algunos escritores, la ACE (Asociación Colegial de Escritores) estuvo en primera línea, constituyendo la plataforma 'Seguir Creando' y consiguiendo que los partidos políticos se implicaran en el asunto. Hemos realizado esta entrevista con Manuel Rico, presidente de la ACE, donde se dilucidan todos estos aspectos y se ofrecen soluciones y proyectos de actuaciones futuras.

Usted es presidente de la ACE desde hace unos meses. ¿Constituye el problema de la jubilación de los escritores la prueba de fuego para esta nueva etapa de la Asociación?

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— Uno de los grandes objetivos fundacionales de la ACE, allá por 1977, fue defender los intereses de los escritores en todos los ámbitos. Dentro de ese objetivo básico, es irrenunciable afrontar el problema que nos han trasladado no pocos escritores sobre la posibilidad de perder el derecho a cobrar una pensión para la que han cotizado a lo largo de décadas por incompatibilidad con el cobro de derechos de autor o por actividades culturales o literarias cuyo monto exceda, al año, el salario mínimo interprofesional. De posibilidad hemos pasado a una realidad dura e inaceptable: tenemos escritores a los que se les ha suspendido el cobro de la pensión, se les ha multado y se les ha exigido la devolución de lo percibido en los últimos cuatro años, además de convertirlos, por obligación, en trabajadores autónomos… a los que, además, se les obliga a pagar las cuotas de todo un año…. Se les inspecciona como si fueran delincuentes, se les priva de una pensión por la que han cotizado durante 40 años, algo constitucionalmente discutible, y con más de 65 años se les convierte en autónomos a la fuerza… Y todo ello a partir del Decreto 5/2013, previsto para promover una 'jubilación activa'. Todo un sarcasmo.

— En los medios se habla de escritores famosos, caso de Reverte o Landero, pero el problema es mucho más sangrante. ¿Podría abundar en este asunto?

"La inmensa mayoría de los escritores que cotizaron por autónomos recibe una pensión que
va de los 400 a
los 600 euros
"

— Esos son los casos que llaman la atención porque se trata de autores muy conocidos. Pero el problema es mucho más preocupante: la inmensa mayoría de los escritores que cotizaron por autónomos perciben una pensión que oscila entre los 400 y 600 euros. De ese modo, la percepción de derechos de autor y por otras actividades, siempre modesta, les permite en la mayor parte de los casos tener una vida digna, aunque bordeando la condición de mileurista. Incrementarla en 9,100 euros brutos al años (el SMI) es situar sus ingresos alrededor de los 1.000 euros al mes, entre pensión e ingresos por derechos o por actividades literarias. Si ahora declaramos incompatible la pensión con otras actividades, les condenamos a la precariedad más absoluta, a vivir una vejez indigna y a no crear o a crear sin recibir ningún ingreso. Y si se les obliga a prolongar su condición de autónomos quitándoles la pensión, ¿quién garantiza la regularidad de unos ingresos cuando la creación es, en esencia, irregular, discontinua, y está a expensas de multitud de factores que no dependen del autor? En el fondo, lo que se hace es amputar la capacidad de los autores con una experiencia de incalculable valor de volcar sus conocimientos, su creatividad en la sociedad. Es decir, se deteriora de modo irreversible el patrimonio cultural del país…

  Pero el Decreto 13/2013 posibilita la renuncia al 50 % de la pensión a cambios de poder ingresar, sin límite, por otras actividades.

— Ya, pero sólo quienes tienen unos altos ingresos por derechos de autor o por conferencias y otras tareas pueden permitirse esa reducción y siempre bajo el signo de la incertidumbre. Sin embargo, la mayoría de los escritores, con las pensiones a las que he hecho referencia, ¿cómo van a renunciar a la mitad de percepciones de 600 euros, o de 800, quedándose en 300 o 400 sin ninguna garantía de recibir ingresos que compensen esa pérdida? Un mes puedes tener varios 'bolos' y ocho no tener ninguno. Puedes publicar un libro e ingresar por derechos cantidades ridículas porque no vendes… Y si no cobras pensión o sólo el 50%, ¿de qué vives?

— La ACE, junto a la VEGAP, CEDRO y a la SGAE, con veinte asociaciones más, ha creado la Plataforma Seguir Creando. Para la escasa andadura de la plataforma los acontecimientos parecen meteóricos...

— El problema afecta a artistas plásticos, ilustradores, músicos, incluso a cualquier ciudadano que, después de jubilarse, siente la necesidad de crear y entregar su creación a la sociedad a cambio de una retribución. Existía una sensibilidad a flor de piel, teníamos casos de escritores no conocidos que se habían encontrado con la retirada de la pensión y la reclamación de lo cobrado, que habían batallado en silencio frente a una administración implacable, con traductores que por pasarse en 1.000 y 3.000 euros del límite apuntado en dos ejercicios les habían reclamado 80.000 euros, multado, obligado a pagar las costas judiciales y toda la cotización en autónomos… Ante el despropósito se han pronunciado autores de tanto prestigio como el premio Cervantes, Antonio Gamoneda, como Antonio Colinas, o académicos como Carme Riera o José María Merino, como Julio Llamazares o César Antonio Molina. Eso ha hecho que el problema tuviera una enorme proyección mediática… Y que las asociaciones se movilizaran. La punta de lanza, es verdad, ha sido la ACE… pero después han venido todas las demás. La SGAE y VEGAP han sido también entidades decisivas en la movilización.

— 'Seguir creando' se ha reunido con Albert Rivera y Patxi López, y con representantes de Izquierda Unida, y parece que la cosa ha ido bien. Toca ahora Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ¿Cree que puede haber algún escollo que remontar con alguno de estos partidos o, por el contrario, están todos por la labor?

— Con Albert Rivera se reunió, a petición de él mismo y de su Grupo Parlamentario, solo la ACE. Después, la Plataforma hizo gestiones con el resto de los partidos y en eso estamos. Nos vemos con Pedro Sánchez en breve, con Podemos (no con Iglesias) poco después…. Lo de Patxi López es histórico: es la primera vez que el presidente del Congreso de los Diputados se reúne con el mundo de la cultura. Nos reunimos con él por iniciativa de la propia presidencia: consideraba una pérdida lamentable para el país, en un momento en que además hemos iniciado el 'año Cervantes', condenar al ostracismo a los artistas que han pasado la edad de jubilación. Creo que todos los partidos son conscientes del despropósito y han puesto en marcha iniciativas parlamentarias dirigidas a revocar la norma, a iniciar un proceso de negociación para crear una normativa justa y equilibrada y a exigir la suspensión de las sanciones ya ejecutadas y a devolver a los afectados los derechos perdidos, comenzando por el importe de su pensión.

— Por cierto, ¿Y el PP? ¿Han justificado por lo menos su postura?

"El PP empieza a ser consciente de la injusticia de la norma"

Me consta que el PP empieza a ser consciente de la injusticia de la norma y de la actuación. De hecho, Fátima Báñez retiró la sanción y restituyó las percepciones como pensionista de un escritor del norte de España (a petición suya omito su nombre) al que le habían reclamado más de 70.000 euros tras vivir una dramática experiencia familiar… Todo ello porque algunos años había superado en colaboraciones en distintas revistas en muy poco los 9.000 euros del SMI. Si en ese caso fue rectificada por el Ministerio la decisión administrativa en todos sus extremos, lo mismo debe de ocurrir con los restantes. Está en la mano del PP, incluso con gobierno en funciones. Antes de que los males sean irreparables.

— Usted ha dicho que habría que reformar lo de los derechos de autor que pasan a dominio público porque los únicos que se benefician de este estado son los editores. ¿Podría abundar en ello y saber que propuestas puede haber en este sentido para beneficiar a a los escritores?

— Es una reflexión muy incipiente, pero la diferencia entre el autor de una obra que vende sus derechos a una editorial con el arquitecto o albañil que construye un bloque de 10 viviendas y las alquila es que, a los sesenta años de la muerte del escritor, la obra pasa a dominio público, a ser patrimonio de la sociedad. El bloque de viviendas, no; será heredado generación tras generación salvo que se venda y, sean jubilados o no sus herederos, cobrarán sin problemas y sin límites el importe de los arrendamientos. La obra en dominio público, desde El Quijote hasta las Rimas de Bécquer o las novelas de Galdós, puede ser reeditada por cualquier editorial, con los consiguientes beneficios para editor, libreros y distribuidores. Mi pregunta es la siguiente: ¿no sería posible legislar para que un 0,5% o menos de cada libro vendido de ese inmenso patrimonio de obras que hemos entregado los escritores a la sociedad pasara a un fondo a beneficio de los escritores, para atender sus necesidades, para cubrir parte de las exigencias de una vida digna cuando son mayores? Debemos pensar en ello, analizar si hay experiencias singulares en Europa en ese sentido y tratar de llevarlas adelante…

— ¿Cómo están resueltos todos estos problemas en algunos países de la UE?

"Tras la jubilación, el profesional puede aportar experiencia, conocimiento, enriquecer el acervo cultural
del país
"

— En Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Portugal, Luxemburgo, Noruega, entre otros, es compatible la percepción de la pensión pública de jubilación con cualquier actividad creativa, comenzando por los derechos de autor. Y no sólo para los creadores: para cualquier profesional, sea manual o intelectual. Se parte de algo tan elemental como que en esa etapa de la vida el profesional puede aportar experiencia, conocimiento, enriquecer el acervo cultural del país. Y, a la vez, su labor contribuye a engrosar las arcas de la Hacienda Pública. No olvidemos que toda percepción, sea en derechos o por actividad profesional, tributa más que generosamente a Hacienda. No sería descabellado ir hacia ese objetivo a medio plazo.

— ¿Qué otras cuestiones urgentes hay que resolver en el caso de los escritores? ¿Se ha contemplado, por ejemplo, la creación de fondos para ayudas a escritores indigentes, que los hay?

— Creo que hay que abrir un proceso de negociación entre las organizaciones profesionales, los partidos y la administración para elaborar una norma específica que contempla la singularidad de la labor del escritor a lo largo de la vida. El Estatuto del Artista y del Creador que han puesto sobre la mesa algunos partidos es la vía. En ese marco, habría que contemplar el modo de allegar recursos, procedentes de los rendimientos económicos que la obra literaria genera (lo decía más arriba), para proteger, mediante un fondo a determinar, al escritor de las inclemencias a las que se ve sometido en los años últimos de su vida. ¿Otros temas? La defensa de la propiedad intelectual en el ámbito digital, la lucha contra la piratería en Internet. Pero no sólo eso: me parece fundamental empezar a trabajar para que las colaboraciones se paguen aunque sea con pequeñas cantidades. Son cientos los jóvenes escritores que colaboran en revistas digitales, en webs culturales y en otras plataformas sin cobrar un céntimo de euro, gratis, por la cara…. Eso tiene que tener un límite y es preciso que los escritores nos organicemos para ello. También es necesario homogeneizar los contratos de edición y buscar fórmulas que obliguen a las editoriales a dar cifras reales de ventas, a potenciar la transparencia en la gestión de los derechos… Y recuperar casas emblemáticas de nuestros grandes autores para darles el carácter de centros culturales a gestionar por los propios escritores junto a la administración: la casa de Gil Albert, en Valencia; Velintonia, la que fue casa de Aleixandre; la que ocupó Bécquer, cerca del Moncayo, en Noviercas… El sueño de crear una red de Casas del Escritor en distintos puntos de España es una de las ideas que deberíamos poner sobre la mesa de cara al futuro.

 — ¿Cree que la ley se derogará pronto? ¿Supondría ello la desaparición de 'Seguir Creando' que ha conseguido que por primera vez se junten las asociaciones de creadores?

— No sé si se derogará pronto. Sí creo que debe, por lo pronto, suspenderse su aplicación y, además, con carácter retroactivo para no producir agravios comparativos con los escritores que fueron sancionados y a los que se les ha retirado la pensión. Eso es esencial e innegociable. Y 'Seguir Creando' va a continuar. Es una plataforma que se venía demandando desde hace años. Tendremos un acto masivo en el mes de marzo en el Círculo de Bellas Artes y queremos participar no sólo en la elaboración del Estatuto del Artista y del Creador, sino en la creación de un clima favorable a la cultura en general y a la creación en particular. Será bueno realizar a nivel nacional un gran Pacto por la Cultura… En todo esto estará, sin duda, la Plataforma.