Ocho consejos para ligar con un/a brasileño/a ahora que empiezan los JJOO

Lucía Martín *

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Imagen: prudence.com

Empieza la gran cita del deporte y tú, que eres un forofo de las distintas disciplinas, te plantas en el país de la samba y del Carnaval. Has leído todo lo habido y por haber sobre lo calientes que son los brasileños y las brasileñas y sueñas con poner en práctica lo leído. Bien: te harán falta algunas recomendaciones porque, evidentemente y al igual que en los negocios, no se liga igual en Finlandia que en Japón.

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1. Si el inglés no es lo tuyo, no hagas esfuerzos inútiles y dale un pelín al portugués. Tiene el mismo origen que el español y a los oriundos les gustará que hagas esfuerzos en su propio idioma. Con unas nociones básicas que te darán un aire simpático (y más si lo pronuncias de pena), bastarán.

2. Si a ti hay ciertas cosas de los guiris que no te gustan cuando los ves por territorio nacional (léase andar en chanclas con calcetines o beber ingentes cantidades de alcohol a cualquier hora del día para vomitar en la esquina de tu casa), no te comportes tú como un salvaje en tierra ajena. Educación, cortesía y adonde fueres haz lo que vieres, lo que tiene que ver con el siguiente punto…

3. … Ojo, porque los brasileños serán tu competidor más feroz (o las brasileñas si eres chica): van directos al grano, no saben de timideces y son unos latin lovers en toda regla. Así que desinhíbete. Lo más que te puedes llevar es un ‘no’.

4. Empápate de la cultura local: aprende lo que es una feijoada y una picanha. Algunas nociones de música (que si Vinicius de Moraes, que si Toquinho, incluso si quieres, Carlinhos Brown que es de lo más festivo), el nombre de algún director de cine y al toro, chaval.

5. Si eres chica, ya puedes ir entrenando físicamente antes de ir: las brasileñas suelen ser conocidas por sus cuerpos de infarto, cirugía estética mediante. O sea que no decimos que te implantes un culo, tampoco hay que exagerar, pero sí que cuides el aspecto físico antes de ir. Esto también es válido para ellos, más si son fofisanos: aquí puede que triunfen entre la población femenina, pero al otro lado del Atlántico impera más la ‘tableta de chocolate’.

6. Allí se toca mucho… Como decíamos, no es lo mismo ligar en un país frío que en uno tropical. Y en Brasil, los abrazos, agarrar la cintura y los besos, aunque luego no haya más, están a la orden del día. Así que sé cariñoso, pero solo si ves predisposición, tampoco hay que pasarse y ser un babas.

7. Una vez hayas conseguido tu presa, sé cortés: invita a una copa, escúchala, dile cosas bonitas, en definitiva, seduce, conquista… No hace falta que eches un discurso sobre lo que te interesa el atletismo, el salto de longitud y la natación, tampoco es una charla magistral. En la conquista es siempre mejor escuchar que aburrir al otro con un soliloquio. Y cuando la tengas en el bote, zasca, al hotel.

8. Si vas con un Relec fuerte por temor al Zika, ¿por qué te olvidas los condones? En tu kit de viaje deben ir como quien lleva el cepillo de dientes y la pasta. Los calentones repentinos están bien, pero las enfermedades venéreas no tanto.

(*) Lucía Martín es periodista y autora de ‘Hola, ¿sexo? Anatomía de las citas online‘ (Arcopress, 2015).