Mujeres en el objetivo de Annie Leibovitz: un proyecto inacabado

Annie Leibovitz, ante su retrato de Demi Moore, en 2008/ Marc Silber (Wikipedia)
Annie Leibovitz, ante su retrato de Demi Moore, en 2008. / Marc Silber (Wikipedia)

Lo empezó en 1999 y lo trató de poner al día el año pasado, tras el acicate de la activista política y feminista, Gloria Steinem,  a la que fotografió en su estudio “leonera”. Este retrato se suma a decenas de ellos que Annie Leibovitz ha realizado sobre mujeres importantes, lideresas en sus campos, la política, el arte, los negocios, el deporte, el periodismo... Era un libro que había pensado hacer con su compañera Susan Sontag, muerta en 2004; ahora ha puesto al día nuevos retratos que forman parte de una exposición itinerante.

Hace algunos años la fotógrafa tuvo problemillas con el banco (¿y quién, no?): unas deudas o no sé qué de qué sé yo, de dinero. Desconozco –y la verdad, no creo que importe mucho- si el banco de sus desvelos es el mismo que ha organizado este periplo por diez de las ciudades más globales (sic) del mundo, entre las que, por cierto, no figuran ni Madrid ni París ni Lisboa ni Roma, vaya por Dios.

Publicidad

La exposición, que queda alejada de los núcleos museísticos y de las vallas publicitarias, incluye una reunión con los asistentes, conducida por Gloria Steinem y con la presencia de Leibovitz, claro está. En México hablaron sobre todo de la violencia contra las mujeres, por qué será. Quizás esa es también la razón por la que no han recalado en España, para no repetir asunto. En fin. La muestra ha pasado ya por el mencionado DF y por Londres, Tokio, San Francisco, Singapur, Hong Kong, Milán y, ahora, Francfort. Acabará su travesía en Zurich después de recalar en Nueva York.

A Leibovitz le gustan estos círculos de charlas que organiza con la exposición, según ha comentado, porque le hacen el trabajo más personal, más democrático, que tiene más que ver con lo que hace una persona que con su apariencia. Incluso confiesa que se le han llenado de lágrimas los ojos más de una vez con algunas intervenciones espontáneas. Para ello, coloca sillas en círculo, en medio de la sala donde se exponen las fotografías. Sabido es que para perpetrar sus retratos, Leibovitz gasta una buena cantidad de tiempo conversando y tratando de llegar al interior de sus modelos.

Y eso que esta fotógrafa, mítica para muchos, siempre ha moldeado, según le va, las imágenes de sus retratos para hacerlos genuinamente suyos, como cuando fotografió a John Lennon desnudo, abrazado a una Yoko Ono completamente vestida, en la inolvidable portada de Rolling Stone Magazine. Leibovitz ganó mucha guita trabajando en la revista. La foto que ilustra este articulillo, de Demi Moore en avanzado estado de gestación, en bolinguis, también fue un puntazo en su momento.

Los nuevos retratos -que no se pueden reproducir sin soltar un pastón y por tanto habrá que ver cuando se pueda- incluyen a mujeres más por lo que hacen que por lo que son: la primatóloga Jane Goodall; la abogada mexicana Andrea Medina Rosas, especializada en violencia contra las mujeres; la activista paquistaní, Malala Yousafzai; la escritora Elena Poniatowska... Ella va fotografiando mujeres allá por donde la muestra para unas semanas. Por eso, ahora, aprovechando que está en Alemania, quiere ver si consigue un buen rato a solas con Angela Merkel para dispararle directo al corazón. Si lo logra, la neoyorquina quedará aún más cerca de la genialidad.