Freixas: “El patriarcado está tan enraizado que va a costar mucho extirparlo”

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La escritora Laura Freixas
La escritora Laura Freixas en una imagen de archivo. / Efe

El patriarcado siempre ha dado sus frutos: Hedy Lamarr desarrolló la primera versión de la teoría del espectro ensanchado, gracias a lo cual hoy podemos conectarnos a internet sin cables, aunque se la conoce más por ser una guapa del cine. Mania Sklodovska recibió dos Premio Nobel en Física y Química, pero la Academia Francesa de Ciencias jamás la admitió como miembro, y se la conoce más por el nombre de su marido, Pierre Curie. En 1845, Sarah Matter, patentó su invento precursor del periscopio para submarinos, pero ¿a quién le importa? A la microbióloga Esther Lederberg, cuyo trabajo propició que le dieran el Nobel a su marido, nadie la mencionó ni por asomo. La investigación de la biofísica, Rosalind Franklin, fue fundamental para llegar a identificar la estructura del ADN, pero murió antes de que la reconocieran con el Nobel. Los trabajos de Lise Meitner condujeron directamente a la fisión nuclear, pero a Otto Hahn, con quien trabajó durante décadas, se le olvidó mencionarla como coautora de sus hallazgos. El Nobel fue para él. Y así todo el rato.

Clásicas y ModernasMujeres de Artes Visuales(MAV)  y Obra Social La Caixa llevan organizados tres ciclos sobre Ni ellas musas ni ellos genios, de los que estos días se está produciendo el tercero. Laura Freixas, que fue una de las fundadoras de Clásicas y Modernas,  además de escritora, tiene prevista una intervención para el 6 de febrero. Uno de sus libros El silencio de las madres y otras reflexiones sobre las mujeres en la cultura, viene muy al caso de lo que nos ocupa. La charla de Freixas --con quien ha hablado cuartopoder.es-- va sobre María Teresa León y de Rafael Alberti de quien se consideraba ella misma “la cola de la cometa”.

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-- ¿A qué se debe tal definición?

-- María Teresa León y Rafael Alberti son de la misma edad y tienen trayectorias parecidas, pero progresivamente él se va volviendo mucho más famoso y reconocido, y ella queda oscurecida, como es habitual en las parejas. Yo creo que esa frase de sus memorias indica que ella es consciente de este hecho y lo acepta, yo creo que con más resignación que otra cosa.

-- ¿Por qué ha elegido este par?

-- Porque son una pareja perfecta para analizar cómo influye el condicionamiento de género. Se parecen mucho: nacen casi el mismo año, en el mismo país, misma clase social, tienen aptitudes, ambición y personalidades parecidas, y los dos escriben memorias de infancia y juventud, las cuales nos permiten ver cómo operan los factores sociales, para impulsar la creatividad y aplomo de él, y frenarla, en cambio, a ella.

-- ¿Otros casos similares: Frida Kalho y Rivera; María Lejárraga y un tal Martínez...?

"El caso de María Lejárraga es sorprendente. Renunció a los beneficios de la autoría, a cambio
de que sus textos viesen la luz"

-- El de Kahlo y Rivera lo conozco menos. El de Lejárraga es sorprendente, pero muy explicable: ella se da cuenta de que si es él quien firma (aunque todo lo escribiera ella, como fue el caso), será mucho más fácil que esos textos sean publicados y estrenados, como así fue. En particular los textos de cariz feminista. Un caso curioso de verdad. Yo creo que fue una elección lúcida y consciente: ella prefirió, en vez de agotarse luchando por ser reconocida, renunciar directamente a los beneficios de la autoría, a fin de que sus textos salieran a la luz. Es otra modalidad, insólita, del fenómeno común, la discriminación de las mujeres en el campo artístico e intelectual.

-- La pregunta de si puede una mujer tener ambición profesional y marido a la vez, ¿sigue vigente?

-- Menos que antes, pero sí que sigue vigente. Hoy una mujer es más libre que antes de dedicarse a la carrera profesional, pero le costará encontrar pareja, dado que muchos hombres esperan tener a su lado a una mujer que renuncie a su vida profesional, en todo o en parte, para dar prioridad a la de él, y encuentran a mujeres dispuestas a que así sea.

-- Lo femenino importa menos, mola menos: a ver si resulta que somos menos listas.

-- Es difícil contrarrestar algo tan abrumador, omnipresente y antiguo como la mentalidad patriarcal que valora a priori más lo masculino que lo femenino. Se ve en el lenguaje, con locuciones elogiosas como “ser todo un hombre” o adjetivos como “viril, caballeroso”, versus las palabras denigrantes que se aplican exclusivamente a las mujeres: arpía, vieja bruja, fulana, lagarta, maruja, marisabidilla... Hasta el extremo de que los mayores insultos para hombres son los que aluden a la falta de hombría (maricón, cabrón) o son insultos dirigidos a las mujeres: hijo de puta, como si un hombre no pudiera ser malo por sí mismo.

-- Las tertulias televisivas, consejos de administración, cocineros famosos, todo corbatas...

-- Y conferencia episcopal o equipos de fútbol que, supuestamente, representan a toda la nación. El poder sigue siendo abrumadoramente masculino.

-- ¿Influirá quizás el terco empeño mediático de mostrar como cuerpo hermoso y deseable el cuerpo femenino?

-- Todo forma parte de la misma mentalidad: los hombres como protagonistas y sujetos, las mujeres como cuerpos, objetos, ofrecidos al deseo masculino.

-- ¿Hay una nueva misoginia como denuncia el libro Cansadas, de Nuria Varela?

"Creo que hay una exacerbación de la lucha, por ambos lados: más lucha y conciencia feminista y una reacción patriarcal más violenta"

-- Yo creo que lo que hay es una exacerbación de la lucha, por ambos lados: más lucha y conciencia feminista, y más violenta reacción patriarcal.

-- ¿Por qué es tan importante combatir la misoginia en el campo de la cultura?

-- La cultura es importante porque modela el imaginario colectivo, que es muy poderoso: constituye la referencia que todas y todos tenemos para entender nuestras vivencias, para darle sentido a nuestra vida y al mundo. Ser el dueño del relato da un enorme poder. Y si el único relato, el único punto de vista, que conocemos es el de uno de los sexos, el resultado es como si viviéramos en un país en el que todos los medios de comunicación pertenecieran al mismo partido.

-- ¿No le cansa tener que hablar y escribir de estas cosas? Hace algún tiempo parecía que ya no hacía falta... espejismo, supongo.

-- El patriarcado es algo tan omnipresente y tan profundísimamente enraizado que va a costar mucho extirparlo, pero avanzamos. Mi vida es muchísimo mejor, más libre, más creativa, que la de mi madre y no digamos la de mi abuela. Y no, no me cansa, es interesantísimo. Entender cómo funciona el patriarcado en el campo de la cultura es un desafío inagotable y fascinante.

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