‘bez.es’ desaparece tras casi dos años de vida como diario independiente de calidad

La última portada del diario digital bez.es, que hoy lunes 31 de agosto ha cesado su actividad después de dos años de andadura
La última portada del diario digital bez.es, que hoy lunes 31 de agosto ha cesado su actividad después de dos años de andadura. / bez.es

El diario digital Bez, que comenzó a publicarse en septiembre de 2015, dice adios a sus lectores. Sus responsables no han conseguido generar los recursos pertinentes para que fuera rentable y hoy se han despedido sus directores Braulio Calleja y Juan M. Zafra. El cierre se salda con un ERE por el fin de la actividad, que afecta a nueve personas, aunque cinco trabajadores se han marchado voluntariamente en los últimos tiempos. Bez tenía también una amplio número de colaboradores, alrededor de 20 con colaboraciones fijas y otros 40 que escribían sin regularidad y había creado el Club Bez, en el que hacían presentaciones y debates, con los que buscaban el patrocinio de las empresas, algo que no consiguieron por seguir una línea editorial alternativa al discurso mayoritario.

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Braulio Calleja, hasta hoy codirector del diario bez. / bez.es

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Cuartopoder ha hablado con uno de sus directores, Braulio Calleja, para conocer las causas de su cierre y abordar el escenario que rodea a los medios de comunicación: “Existe una situación de fraude en el ámbito de los medios de comunicación digitales, en el reparto de la publicidad y en las audiencias, que no responden a la realidad. Los primeros cinco medios en el medidor comScore reunen casi 80 millones de lectores, que es una cifra irreal en un país con poco más de 40 millones de habitantes”, explica.

Para Calleja el problema no es que en los últimos años hayan surgido muchos medios digitales y trampoco entiende que no se pueda mantener con publicidad un medio con una media de diez o veinte mil lectores. “Los 1.400 millones de euros que las empresas se gastan anualmente en medios daría para mantener a todos los que existen, también a los medios específicos, especializados, con menos lectores, porque esos diarios no necesitan tanto dinero para mantenerse, el problema es que Google y Facebook acaparan gran parte de ese dinero y el duopolio que existe está limitando la libertad de medios”, denuncia.

Tampoco las administraciones públicas ayudan a los medios pequeños con su reparto de publicidad. Calleja afirma que las administraciones adjudican la publicidad en función del índice de comScore (empresa oficial elegida por medios, anunciantes y agencias para elaborar un sistema de medición digital) en el que no están los medios pequeños (porque para que midan tu número de lectores, debes pagar una importante cantidad de dinero) y de esa manera no entran en la rueda del dinero público. “Los medios pequeños, además, suelen ser molestos al poder, así que todo se queda en los grandes medios, con ejecutivos y líneas editoriales complacientes con el sistema”, concluye.

Calleja ha publicado hoy una carta de despedida en Bez que es una fotografía perfecta de la situación de los medios de comunicación digitales en España. Como muestra, un párrafo: “Los medios de comunicación están hoy en el aprisco de las grandes adormideras de la sociedad --Google, Facebook, Apple, Amazon, Netflix…--, alimentados con alpiste o con cebada, en función de si tienen inclinación por el vuelo corto o por el plácido pastueño. Salirse de ese aprisco, renunciar a entrar en él, lleva a la soledad y al olvido. Y, lo que es peor, a ser incluido en esa categoría social tan denostada, 'los raros'”.