Fernando R. Lafuente: “Madrid siempre fue una ciudad abierta, ajena al provincianismo”

Fernando R. Lafuente
Fernando R. Lafuente en la presentación del anuario del Cine Iberoamericano 2016 de la Casa de América. / Casa de América (Flickr)

Escrito en el cielo (Alfaguara) es una antología de textos sobre Madrid que recoge textos de  autores españoles y latinoamericanos que tienen como paisaje de fondo la ciudad. Esta antología está compuesta de textos escritos sólo desde la Transición hasta nuestros días y aun y así la cosa comprende 154 autores. Es, con toda probabilidad, una antología única en su género y dedicada a la ciudad europea que más literatura ha generado, por encima de Londres o París. Martín y Antón Casariego y Fernando R. Lafuente han sido los responsables de esta bella edición que se presentó en la pasada edición de la FIL de Guadalajara donde Madrid era la ciudad invitada.

Publicidad

Hemos realizado esta entrevista a Fernando R. Lafuente, madrileño hasta extremos ramonianos, que fue Director General del Libro, Director Adjunto en el diario ABC, responsable de ABC Cultural y desde hace años es el Secretario de Redacción de Revista de Occidente, como él mismo dice en broma “el nuevo Fernando Vela”. En ella habla del modo en que se realizó el libro, amén de reiterar una vez más la gran pasión que siente por la ciudad donde nació, lugar que nunca abandonó en su memoria incluso cuando vivió temporadas fuera de España, como en Pekín, donde ejerció de profesor en unos tiempos en los que China aún no se había abierto al exterior.

— Usted nació en Madrid, en un barrio muy de la ciudad, y siempre hizo gala de amarla. Entre sus autores estudiados se halla el gran Ramón, uno de los grandes cantores de Madrid. Imagino que realizar esta antología habrá sido un goce hallado…

Publicidad

“El goce ha estado, de ahí lo de extraordinaria, en contemplar Madrid como personaje literario desde una perspectiva contemporánea”

— Ha sido una experiencia dura y extraordinaria. Dura, porque, junto con Antón y Martín Casariego, hemos reunido 154 narradores de obras publicadas a partir de 1977, año de las primeras elecciones democráticas desde 1936. Y en el libro se dan cita autores de muy diversas, distintas y distantes generaciones, gente de la Generación del 27, como Francisco Ayala, de la postguerra, como Cela y Delibes y así en adelante hasta hoy. El goce ha estado, de ahí lo de extraordinaria, en contemplar Madrid como personaje literario desde una perspectiva contemporánea, con sus múltiples variantes de personajes, calles, costanillas, bares, huecos y recovecos. Historias cruzadas que se dan cita en un mismo escenario a través del tiempo. Aquí confluyen una formidable diversidad de estilos e intenciones. Madrid es el centro del libro. Todo gira en torno al paso de la Historia, contada por un arco de narradores memorable.

— ¿Aparte de Ramón, quienes son para usted los escritores que mejor han definido la ciudad?

— Son tantos, pero uno de ellos es, sin duda, Galdós, después, Baroja, Arturo Barea; también, Manuel Chaves Nogales, Cela, Umbral, Fernán Gómez, García Hortelano, Chirbes, por citar sólo a los que ya no están entre nosotros. Todos los que aparecen en el libro apuntan un paisaje y un escenario único, que es de todos y no es de nadie, o, ya serán del lector para siempre. Una ciudad tan profundamente literaria alberga un centón de historias por contar. Pero hay que buscarlas, desentrañar lo que se narra, abrir los espacios al sentido y sensibilidad de cada narración. Lo curioso es que una ciudad, la gran ciudad del siglo XX, es un caudal inagotable para la literatura.

— El trabajo debió ser arduo: 154 autores…

— Infinito. La selección trató de ser lo más representativa, para Madrid y la narrativa. Búsqueda de los fragmentos que serían seleccionados, acuerdo con los autores y editores para los permisos de reproducción, ordenación cronológica según el asunto del que se tratara en cada caso; selección de las ilustraciones (aquí Antón Casariego realizó un trabajo exquisito), búsqueda de las imágenes más cercanas a la narración…

— Podría hablarme del criterio seguido para esta selección…

— En primer lugar, obras publicadas a partir de 1977. Queríamos subrayar con ello la idea del Madrid democrático. Estas obras podían referirse a épocas anteriores, de esta manera cubrimos desde la entronización de Alfonso XIII hasta hoy mismo, con el 15-M. No nos paramos a seleccionar tendencias, generaciones, modelos narrativas, modas o gustos personales. Entre los tres fuimos seleccionando toda obra resultara un capítulo para sumar a lo que, al final, es el libro: una enciclopedia narrativa de Madrid. Sin duda, no están todos, pero todos los que están, son. Ya señaló Henry James que “la casa de la ficción tiene un millón de ventanas”. Y Madrid siempre fue una ciudad abierta, plural, ajena al provincianismo. Si algún escritor falta, en ocasiones no fue por deseo nuestro sino porque no conseguimos los derechos, debido, fundamentalmente a herederos…

— Una nota definitoria de la personalidad de la antología podría ser la enorme variedad de los puntos de vista adoptados. ¿Sería ésta una buena definición de la personalidad de Madrid?

“Los narradores latinoamericanos ha sido una voluntad expresa, porque a veces, desde España se olvida que formamos una misma y diversa narrativa”

— Sin duda, por aquí hay escritores del llamado “boom” latinoamericano y posteriores a ellos. Quisimos que fuera una antología de escritores en español. No hacía falta, ni mucho menos, que fueran nacidos en Madrid, ni en España. La nómina de narradores latinoamericanos ha sido una voluntad expresa, porque a veces, desde España se olvida que formamos una misma y diversa narrativa. Todos los estilos narrativos en español que se han dado cita en estos cuarenta años de democracia, creemos, sin autocomplacencias, que están recogidos en el libro. Madrid, el ambiente intelectual y cultural de Madrid, no de ahora, sino, desde luego desde principios del pasado siglo XX ha sido, como bien indica en su pregunta, la diversidad.

— A pesar de poseer una literatura profusa, no conozco antologías de este tipo sobre Madrid. ¿Sería ésta la primera?

— Ahora con los nuevos soportes tecnológicos uno no se atrevería a firmarlo, pero de la dimensión, modesta ambición de ésta y proyección abierta a América, debe haber pocas, si las hay.

— ¿A qué cree que se debe el hecho de que a pesar de su tamaño Madrid supere a París o Londres en referencias a ella misma en la literatura?

— La cosa tiene su gracia, desde luego. Una posible razón, absolutamente provisional claro, es la confluencia de gentes llegadas a la ciudad desde cualquier lugar de España e Iberoamérica y encontrarse en un ámbito propicio a la creación. Aún en condiciones muy difíciles para expresarse libremente, como fue la Dictadura franquista. Y a pesar de las persecuciones políticas, los escritores encontraban en Madrid el escenario clave de la historia por contar. Una vez con la recuperación democrática la ciudad se convierte en el centro experimental de actitudes, hechos, cambios y deseos de unas cuantas generaciones.

Fernando R. Lafuente
Cubierta de ‘Escrito en el cielo’. / Alfaguara

— El libro no es sólo una antología literaria sino que posee un buen archivo fotográfico de la ciudad. Archivo histórico, por otro lado. ¿Fue fácil la selección? Lo digo porque a veces el exceso de material no deja ver el árbol…

— Como ya he señalado, todo el mérito, y es mucho, se debe al buen hacer de Antón Casariego, responsable de la búsqueda y selección de imágenes. Un enorme diseñador gráfico.

— ¿Qué le hubiera gustado aportar de la ciudad que no haya podido ser por razones evidentes ? Aparte del aparato pictórico se me ocurre el musical…

— Y el cinematográfico. Si en la narrativa queda plasmada la “historia íntima” (como señaló Balzac para la novela) de personajes y tramas, el cine, bueno o malo o regular, ha dejado en la pantalla la imagen física de la ciudad, las voces de los personajes, las formas de hablar, los cambios plásticos de la geografía urbana. No estaría mal pensar en hacer lo mismo pero en un documental, por ejemplo

— ¿Tiene pensado volver a retomar algún libro sobre Madrid pero pensado de otra manera? Parece que las posibilidades de Madrid son múltiples, como caras tiene la ciudad…

— Retomo a Madrid todos los días, pues como señaló Ramón, Madrid, como Londres, como Buenos Aires, como Lisboa, como Roma, tal vez como París, es una ciudad muy “paseandera”. Si algún día retomo Madrid como materia literaria, no dude de que será el Madrid en el que nací. Los diversos Madrid en los que he vivido y, sobre todo, el Madrid por el que paseo, paro en las tabernas, leo en los parques y disfruto ya sea la estación del año que sea. Para cada estación del año hay un Madrid distinto. Miro, escucho y sueño en una ciudad a la que siempre volveré íntima y secretamente.