El escritor marroquí Abdelá Taia: “La homofobia es una cuestión política”

En 2006 Abdelá Taia (Salé, Marruecos, 1973) se convirtió en el primer intelectual marroquí en hacer pública su homosexualidad. El oficio de su padre, conserje en una biblioteca de Rabat, le abrió las puertas a la literatura francesa que estudiaría después. Entre París, lugar donde reside desde 1998, y Marruecos, hacia donde viaja bastante, recompone sus memorias y repasa las vértebras del mundo árabe que le gustaría cambiar. Ha escrito siete novelas y la última, El que es digno de ser amado (Cabaret Voltaire), es una novela epistolar que tiene en el centro a Ahmed, un hombre homosexual de 40 años que vive en la capital francesa. Desde allí el protagonista escribe a su madre fallecida y a un amante francés que representa la continuación del colonialismo.

– ¿Es posible ser homosexual en Marruecos?

– La legislación sigue en contra de la comunidad LGTB+ en Marruecos. Esto debe cambiar y espero que cambie pronto. Sin embargo, desde hace quince años, el tema de la homosexualidad está encima de la mesa en los medios de comunicación. Los periodistas hablan del tema todo el tiempo, sin ser castigados por ello. Es un gran paso hacia el cambio. Ahora tenemos una nueva palabra en árabe, “milthy”, que significa “homosexual”, y es una revolución. Casi, casi toda la gente del mundo árabe está usando esta palabra.

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– Usted ha contado en alguna ocasión que un amigo homosexual se suicidó cuando ambos eran adolescentes. ¿La sociedad marroquí ha cambiado desde entonces? 

– La homofobia está en todas partes. La homofobia es una cuestión política, es el poder de convencer a la gente de que su identidad nacional no pueden tolerar a las personas LGTB+, que no pueden tolerar al otro, que no pueden tolerar a todos aquellos que son diferentes. La homofobia es una cuestión política, no me canso de repetirlo. Así que, por supuesto, nadie puede vivir su homosexualidad abiertamente en Marruecos. Pero, en lo más profundo, nadie puede frenar la libertad. Eso sí, tienes que esconderlo y tener cuidado.

El que es digno de ser amado parece tener tintes autobiográficos. El protagonista, Ahmed, escribe una carta desde París a su madre, muerta hace cinco años, para contarle su homosexualidad. ¿Es vital encontrar aceptación en la familia?

«La meta en la vida no es ser amado por todo el mundo»

– Un escritor no necesita la aprobación de su familia para escribir. Yo soy un adulto y hago lo que quiero, hablo y asumo riesgos. Y no quiero que mi familia, mis amigos y mi pareja o amantes interfieran en eso. Ellos son libres de aceptar lo que soy o no hacerlo. También son libres incluso de odiarme. Tengo 45 años y puedo lidiar con ello… La meta en la vida no es ser amado por todo el mundo.

– ¿Está la discriminación vinculada a la religión?

– La discriminación, en todas sus formas, es política. Tratan de convencer a la gente de que su religión bendice el racismo o la homofobia, pero ese no es el problema real. El problema que enfrentan las libertades es político. Los poderosos no quieren que las personas sean libres.

– Viaja a menudo a Marruecos, donde como comenta, ser homosexual no es legal. ¿Ha tenido problemas con las autoridades?

– Voy a Marruecos muy a menudo y todos mis libros están en las librerías y las bibliotecas de allí. Esta es una de las pruebas de que se están produciendo algunos cambios en la sociedad marroquí.

– ¿Es prioritario para usted romper el silencio e impulsar más cambios en su país?

«Me interesa hablar sobre la comunidad LGBT+ y los tipos de racismo que existen»

– Sí, pero no solo en mi país, también en occidente. Vivo en Francia desde 1998 y la manera en la que se trata a los inmigrantes árabes y africanos aquí y, en Europa en general, no es en absoluto positiva. Me interesa hablar sobre la comunidad LGBT+ y sobre todos los tipos de racismo que existen. También quiero abarcar estos temas con una mirada profunda. Me interesa hablar y no quedarme en ese tipo árabe “gay y bueno”, que alguna gente espera que sea.

–La colonización de Marruecos aparece como trasfondo en El que es digno de ser amado. ¿Se siguen sufriendo las consecuencias?

–Un montón de países árabes y africanos siguen sufriendo aquel pasado, siguen viendo como occidente continúa interfiriendo en su realidad política y económica. Yo escribo en francés, que es la lengua colonial, y trato de mitigarlo incorporando mi sensibilidad árabe, mi historia, y aquellas cosas que vienen de aquel mundo pobre en el que crecí… El pasado colonial es un gran problema y mi literatura tiene que lidiar con ello también.

— ¿Cuál es su relación sentimental con Francia, el país en el que vive?

— Me encanta vivir en París. Es un lugar donde puedo luchar, donde puedo hacer cosas inspiradoras y puede que incluso revolucionarias. Hay racismo contra las personas árabes y musulmanas aquí, por supuesto. Pero esta no es una razón para rendirse.

— ¿Tiene la esperanza de poder ver un gran cambio político en Marruecos?

«La Primavera Árabe sigue en nuestros corazones y nuestras mentes»

— En 2011 vivimos la Primavera Árabe y nunca lo vamos a olvidar. En el mundo árabe sucedió algo importante, increíble. Fue un gran momento de libertad sin referencias occidentales o islamistas. Creo que aquel momento permanece en los corazones y en las mentes de la gente árabe. No tengo duda sobre ello… Y sí, tengo una gran esperanza, si no la tuviera, no escribiría libros.

— Algunos críticas apuntan a que su último libro es el mejor de su carrera literaria. ¿Cuál es el paso siguiente que le gustaría dar?

— Merci. Gracias. He escrito una nueva novela, “La vida lenta”. Sale a la luz en Francia el 7 de de marzo… Y tengo algunos otros sueños rondando por mi mente… Más libros que escribir. Y además debo encontrar el amor. Estoy trabajando en ello también.