El otro Gerald Brenan

  • El ensayo sobre San Juan de la Cruz llega a ser grandioso en lo que tiene de resumen perfecto de los estudios mejores realizados hasta la fecha sobre el poeta y místico español

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Inéditos en español hasta ahora y en forma de libro, han sido publicados por Fórcola hace unos días los artículos y críticas que Gerald Brenan escribió sobre literatura española en revistas tan prestigiosas como Horizon, que dirigía Cyril Connolly, Holiday, The New York Times o The New York Review of Books, bajo el título de Cosas de España. Ensayos, artículos y crítica literaria. Ven la luz traducidos por Carlos Pranger, hijo de Lynda Nicholson, que fue discípula y la última compañera que tuvo el escritor y que viajó a España a conocer al hispanista cuando leyó en Horizon el estudio que Brenan realizó sobre San Juan de la Cruz. Un ensayo que se publica en este volumen y que es de seguro uno de los estudios más certeros publicados sobre el místico español y que, de paso, perfila la gran biografía que sobre el autor de Cántico espiritual publicó en 1976 en colaboración precisamente con Lynda Nicholson.

La importancia de este libro puede ser calificada de capital pues Brenan ha sido maestro para generaciones enteras que tenían interés en la cultura española y no tengo empacho alguno en decir que mi generación aprendió un cierto camino recto con que encarar la historia de su país gracias a libros fundamentales como El laberinto español. Para muchos don Gerardo, como se le conocía entre nosotros al modo en que otro británico, George Borrow, era llamado don Jorgito, el inglés, ha representado la piedra de toque para, luego, profundizar e iluminar aspectos de nuestra cultura que hasta entonces se ocultaban tras mixtificaciones que tenían su origen siglos atrás.

El libro consta de 26 textos de procedencia y tema diversos, desde dos artículos sobre la vida literaria en la España de los cincuenta, donde se habla de Luís Rosales, Leopoldo Panero, un tímido Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Camilo José Cela, Carmen Laforet o José María Gironella. Autores que en aquel entonces Brenan cree sirven de puente a la espléndida literatura española que surgió años antes de la Guerra Civil, a plantear al Gobierno Británico las dificultades con que se enfrenta al tener que reconocer por un lado al Gobierno de Franco y, por otro, rechazar las pretensiones del Gobierno Republicano en el exilio de Giral y, por supuesto, miradas siempre lúcidas y terriblemente acertadas sobre nuestra historia y cultura. Hay dos artículos que, para mí, sobresalen en este libro y le hacen esencial: desde luego el ya citado sobre San Juan de la Cruz y que publicó en Horizon en 1947 y otro editado en la misma revista sobre Miguel de Cervantes y El Quijote. Destaca, asimismo, el prólogo que escribió para la edición briánica de La de Bringas, de Benito Pérez Galdós, que le sirve de excusa para reivindicar la figura de este novelista desconocido en Europa y que para Brenan está a la altura de Balzac, Dickens, Dostoievski o Tolstoi.

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Ya digo: el ensayo sobre San Juan de la Cruz llega a ser grandioso en lo que tiene de resumen perfecto de los estudios mejores realizados hasta la fecha sobre el poeta y místico español y a los que Brenan aporta su visión personal que con los años se ha mostrado, amén de justa, fecunda. Brenan ilumina aspectos de la obra que estudia con esa mezcla entre biografía del autor y análisis de la obra del mismo que el lector encuentra verosímil aunque las comparaciones sean sorprendentes a primera vista o precisamente por ello.

Así, la comparación que realiza entre la personalidad de Cervantes y de James Joyce respecto a la tenacidad de ambos y al optimismo desmesurado pero real que tenían ante la obra que estaban creando; así, la curiosa comparación que hace entre la cerámica de Picasso y la que hicieron dos gitanos, el Rosao y el Corro, que inundaron los museos de Europa con cerámicas iberas que ellos hacían por docenas y que fueron descubiertos porque en un momento determinado dejaron de copiar y sintieron la necesidad de dejar su impronta, su duende, como con cierta ironía apunta Brenan.

¿Hay que decir que también nos habla de Federico García Lorca? ¿ Hay que decir que el libro incluye algún que otro artículo dedicado a su querida Andalucía, tierra que amó como pocos? ¿ Hay que decir que el artículo que dedica a la cultura del Islam en España es un modelo de síntesis y que ilumina aspectos olvidados de su influencia en nuetsra cultura, modo de ser y carácter?

Lo fascinante en Brenan es la síntesis: en una frase escrita como al margen es capaz de iluminarnos respecto a cuestiones que han provocado ríos de tinta. Así, cuando explica la especial militancia e inquina de la Iglesia española ante las herejías por el fenómeno de la Reconquista: era una Iglesia guerrera y lo continuó siendo una vez expulsados los árabes.

Gerald Brenan. Don Gerardo, el inglés.

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