Nicolás Melini: “Si hubiera un núcleo duro del Festival, Pepe Esteban sería atómico”

  • Entrevista al director del Festival de Literatura Hispanoamericana que se celebra en la isla de La Palma del 10 al 14 de septiembre

Entre los días 10 y 14 de septiembre tendrá lugar en la isla de La Palma el II Festival de Literatura Hispanoamericana. Está dirigido por Nicolás Melini. Es una nueva edición de aquel encuentro ya legendario que tuvo lugar en Gran Canaria en el año 1979 y que convocaron JJ Armas Marcelo y Pepe Esteban. Salvo casos muy escasos, entre ellos Jorge Luís Borges y Octavio Paz, aquel encuentro reunió por primera vez en un Congreso a escritores de la talla de Juan Rulfo y Juan Carlos Onetti al lado de los entonces jóvenes, caso de Alfredo Bryce Echenique.

Esta Feria, que tiene entre sus actos a dos Premios Nobel, Mario Vargas Llosa y Jean Marie Le Clézio, cuenta con autores españoles y latinoamericanos como Carmen Riera, Fernando Aramburu, Gustavo Celorio, Juan Carlos Chirinos y una larga lista de participantes entre los que se hayan Juancho Armas y José Esteban.

Hemos realizado esta entrevista con el escritor y cineasta Nicolás Melini, director del Festival, para saber de los planteamientos del mismo, sus intenciones, donde parece que lo importante es el debate clarificador y las relaciones con el público que participa en los actos.

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– ¿Podría decirnos qué les ha llevado a programar un II Festival de Escritores Hispanoamericanos en la isla de La Palma?

– La Palma es una suerte de eslabón perdido entre la Península Ibérica e Hispanoamérica. Los invitados entienden esto cuando llegan y descubren, a través de la arquitectura, la música, el uso de la lengua, ese paso intermedio en la Historia, en su historia, al que no suelen haber tenido acceso vital. Es una maravilla.

– La nómina de escritores es interesante, prometedora en muchos casos y excelente y probada en la mayoría. Por lo pronto había dos Premios Nobel, aunque, uno, Le Clezio no puede ir por motivos de salud. El otro, Vargas Llosa, que es hombre dispuesto a promover este tipo de eventos como es la defensa de un idioma común cuyo núcleo principal reside hoy en América. Pero lo que creo que más interés suscita es la incorporación de nombre nuevos, de escritores jóvenes que renueven cierta visión de la literatura hispanoamericana. ¿Cómo se ha tenido en cuenta la selección?

– Le Clézio ha debido renunciar a viajar, pero él mismo ha buscado el modo de estar en el festival. Ya había escrito su conferencia y creo que sabremos hacer algo hermoso con lo que nos ha propuesto, más aún ligándolo a la presencia de Mario Vargas Llosa. Desde la primera edición, el planteamiento ha sido el de contar con una buena representación de autores hispanoamericanos, tanto residentes en sus países o en EE.UU. como residentes en España, atendiendo siempre a un criterio de relevancia y de categoría literaria y de interés literario de las obras. El diálogo ha de establecerse con autores españoles, y, por tanto, también con autores españoles de Canarias, que son los anfitriones y son una novedad en este tipo de encuentros.

– Parece que la isla entera está volcada en esta Feria: 30 actos culturales en el Museo Arqueológico de los Llanos de Aridane, la Plaza de España y diversos centros educativos. ¿Podría valorarnos cómo participan los habitantes de la isla en la Feria? En parte ya la habrán hecho suya

– Creo que apenas hemos iniciado un proceso. El tiempo dirá. Me gusta pensar que la Feria del Libro de Guadalajara, México, empezó siendo apenas un enclave en el que había libros de segunda mano y los escritores se subían a las mesas para leer. Cuánto talento ha hecho falta para que hoy sea la más importante de la lengua y una de las mayores del mundo, con más de 700 escritores invitados cada año. Nosotros hemos empezado sabiendo que Canarias es una de las comunidades españolas en las que menos se lee (razón de más para nosotros, que queremos fomentar la lectura), y en la que no hay tradición de este tipo de eventos internacionales con escritores. Y eso que J.J. Armas Marcelo, que fue definido por Carlos Barral en sus memorias como inventor de festivales de literatura, es canario. Él, J.J. Armas Marcelo, realizó un precedente ya mítico en Canarias, en el año 79, y él ha inventado este festival desde su dirección de la Cátedra Vargas Llosa. A mí me ha tocado ayudarlo.

 "Una de las patas fundamentales de la programación es lo que hacemos con alumnos adolescentes, tanto en sus centros como cuando los centros traen alumnos al festival"

Me parece que, si hacemos las cosas lo suficientemente bien, poco a poco iremos sumando público del festival y lectores para los libros de los invitados. El primer año se acercaron algunas personas desde otras islas y este parece que el número de los que se acerquen desde otros lugares va a ser muy superior. En efecto, los lectores no se encuentran en un único lugar, sino muy repartidos por los territorios, hay que llamarlos y atraerlos poco a poco a un evento que es para ellos, además de tender la mano a nuevos lectores y de cuidar a los jóvenes. Una de las patas fundamentales de la programación es lo que hacemos con alumnos adolescentes, tanto en sus centros como cuando los centros traen alumnos al festival. En los actos, los escritores transmiten la felicidad de la inteligencia y del buen uso de la palabra, así como del saber transmitir conocimiento a través de las historias, y esperamos que los jóvenes se contagien. Solo los escritores son capaces de transmitir esa felicidad, lo digo porque se hacen últimamente muchos encuentros supuestamente dedicados a la literatura o a la palabra, pero sin escritores, y ello denota una falta de respeto por aquello que se dice respetar.

–¿Cuál cree usted que es la mayor diferencia de esta Feria con la anterior?

– Creo que es evidente que hemos incrementado el interés de la propuesta de autores participantes. Aspiramos a contar con lo mejor en literatura. También vamos a hacer más del doble de actos literarios con público joven de la isla y vamos a poder ser mejores anfitriones de quienes vienen. Por último, hemos incrementado el número de actos a realizar: finalmente serán unos 40. El primer año fueron unos 25, si no recuerdo mal.

– Aparte de los actos rabiosamente literarios hay un acto que intuyo interesante y que tiene que ver con la RAE: allí estarán gente como Carmen Riera, Juancho Armas Marcelo o Gustavo Celorio... lo cierto es que la RAE es institución que lleva una política muy adecuada en esto del español, sobre todo si la comparamos con el caso de Brasil y Portugal, por poner un caso.

–Se lo propuse a Francisco Javier Pérez, secretario de ASALE y le pareció buena idea. Creo que no podíamos pasar por alto que contamos en nuestra programación con novelistas que son Académicos de la RAE, Académicos correspondientes, o, como Celorio, Director de la Real Academia Mexicana de la Lengua. Además, tengo muy presente que, cuando era niño, nos trajeron a César Manrique al instituto y aquello fue una epifanía. De pronto, me encontré con un referente. Tenemos que aportar referentes, sobre todo a los jóvenes, es uno de nuestros papeles en un tiempo en el que se tiende a la ignorancia de cualquier tipo de jerarquía intelectual. No están ahí por ser unos privilegiados sino por tratarse de seres humanos excepcionales, los chicos deben saberlo y conocerlos ayudará a alguno a decidir que esforzarse podría merecer la pena.

"Tenemos que aportar referentes, sobre todo a los jóvenes, es uno de nuestros papeles en un tiempo en el que se tiende a la ignorancia de cualquier tipo de jerarquía intelectual"

– El Festival está representado por escritores de todos los países de América Hispana, pero noto que, por ejemplo, México se ha volcado más que Argentina... ¿Es eso así o es una figuración mía a tenor de los participantes? Podría ahondar en esta cuestión de la participación de los países...

– En estos dos primeros festivales hemos contado con el patrocinio de la Fundación Universidad de Guadalajara, México. Esto hace posible un cierto liderazgo de los autores mexicanos en el festival.

– Aunque no es cuestión mía le diré que me gustaría ver algún día, y Canarias es para eso lugar idóneo, la incorporación de Brasil y Portugal. ¿Lo contemplan ustedes o está todo centrado en la lengua respecto a la admisión?

– Es muy posible que iniciemos una política de países invitados, y esto haría mucho más viable la participación centrada en países y también en países como Portugal y Brasil.

– Hay dos personas, Pepe Esteban y Juancho Armas, que dirigieron un encuentro mítico de escritores latinoamericanos y españoles en Canarias hace ya muchos, muchos años y donde la nómina de escritores participantes era espléndida: Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti... dejémoslo ahí porque la cosa es envidiable. ¿Considera aun buen augurio que esas dos personas participen en el Festival? Es como si hubiese una continuidad...

– No solo participan. En realidad, son ellos, otra vez, después de tantos años. Si hubiera un núcleo duro del festival, Pepe Esteban sería atómico.