Las directoras de ‘¿Qué coño está pasando?’: “En la ultraderecha tenemos un enemigo muy poderoso”

  • Entrevistamos a Rosa Márquez y Marta Jaenes, creadoras del documental de Netflix que lleva el feminismo español a las casas de todo el mundo  
 

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Rosa Márquez y Marta Jaenes han hecho algo muy difícil: condensar en un documental de una hora y 26 minutos lo que ha ocurrido en los últimos meses en el feminismo español. Lo han hecho, además, aglutinando la mayoría de temas que se debaten dentro del movimiento y dibujándolo con amplitud y matices. El resultado se titula ¿Qué coño está pasando? y está en Netflix. 

El documental cuenta con voces de diferentes disciplinas, como las de las sociólogas Cristina Hernández y Rosa Cobo, las filósofas Ana de Miguel y Loola Pérez, las políticas Adriana Lastra e Irene Montero o artistas como Yolanda Domínguez Elsa Ruiz, por citar solo algunos ejemplos.  

En plenas fiestas navideñas, Márquez y Jaenes charlan con cuartopoder sobre uno de los movimientos sociales más potentes de este 2019 y hacen balance: "Que la ultraderecha haya llegado a las instituciones es una pésima noticia para el feminismo".

- ¿Cómo surge el documental y qué querían contar? 

- Rosa: Surge en 2017 cuando vimos lo que estaba pasando con el juicio de La Manada y cómo estaba impactando en la opinión pública. La violencia sexual era un tema del que no se hablaba en público. Eso estaba cambiando, había pasado con el Mee too y ahora estaba pasando con el "Yo sí te creo". Nos pareció que era histórico, esto nunca había pasado ni había tenido tanta repercusión en las calles. 

- Marta: La Manada es un punto de inflexión. Pone la violencia sexual en la agenda. Hasta ese momento se hablaba poco. Diez años antes ocurrió el caso de Nagore Lafage en sanfermines. La asesinó un señor y no hubo tanto revuelo. Diez años después pasa lo de La Manada en San Fermín y la gente se echa a la calle. Cuando empieza el juicio ocurre algo muy significativo: se publica la noticia de que a ella le han puesto un detective para ver cómo era su vida después de la violación. Cuando sale a la luz, se convoca una manifestación frente al Ministerio de Justicia por ese cuestionamiento a la víctima y no a los agresores que fue brutal. Ahí sí que pensamos que estaba pasando algo. 

- Rosa: A la madre de Nagore le preguntaron en el juicio, con su hija muerta, si era muy ligona. Siempre se ponía a la víctima en el foco, pero llegó un momento en el que las mujeres dijeron “basta, hasta aquí”. Está pasando algo en España que está cambiando una buena parte de la sociedad. Eso merece la pena contarlo. 

- Es un documental con muchas voces. ¿cómo han hecho la selección?

- Rosa: Fue cambiado conforme el documental iba avanzando. Al principio no nos habíamos planteado tratar todos los temas que aparecen, pero cuando nos pusimos, nos dimos cuenta que teníamos que tratar todos los que estaban en la agenda feminista. Pensamos que nos gustaba tener mujeres de diferentes ámbitos para que diesen una visión más plural.

- Rosa: Hay tantas visiones porque tratamos que fuera lo más realista posible con lo que estaba pasando. Hay algunos temas en los que hay consenso y otros en los que hay división. Para que no fuera un monólogo en una sola dirección, sino un diálogo entre mujeres, lo planteamos así. 

- Hablan de temas donde hay polémica como la prostitución o los vientres de alquiler. A veces, dentro del feminismo se critica el simple hecho de dar espacio a estas discusiones, ¿cómo se lo plantearon ustedes?

- Rosa: Nosotras tenemos nuestra visión, opinión y criterio, pero no creemos que fuera tan importante darlos porque nosotras no somos expertas en esos temas. En el movimiento hay distintas posturas y muy polarizadas. 

- Marta: No podemos obviar que hay un debate abierto en el feminismo sobre la prostitución. Si queríamos hacer un documental que reflejase la situación del movimiento en España, sería injusto obviar a la gente que está a favor de la regularización.

-Ustedes hacen el documental en el contexto español, pero luego llega y lo compra una plataforma internacional como Netflix, ¿qué feedback les ha llegado?

- Rosa: Nos sorprende porque nosotras lo veíamos como algo muy español, difícil de comprender en otros países, pero sorprendentemente sí se está entendiendo. Tengo una amiga en Estados Unidos que lo vio y se lo recomendó a sus amigas de allí y les ha gustado. Creo que aunque hable de La Manada, que es un caso muy español, son temas que le pasan en todo el mundo. En Irlanda, dijeron que una chica había sido violada por llevar un tanga para usarlo como atenuante. 

- Marta: Son temas universales que les pasan a las mujeres. 

-¿Hay curiosidad fuera por lo que está haciendo el feminismo español?

-Marta: Después del 8 de marzo de 2018, España saltó a los titulares de todo el mundo. Creo que el mundo está mirando un poco a España como referente del feminismo. 

- Rosa: Yo creo que sí, igual que se está mirando a Argentina con el tema del aborto o en Chile con el cántico de Un violador en tu camino. Creo que eso alienta desde todas partes y hace que sea un movimiento global. 

-¿Ha sido un buen año para el feminismo?

- Rosa: Que la ultraderecha haya llegado a las instituciones es una pésima noticia para el feminismo.

- Marta: Sobre todo porque ellos cada día lanzan un mensaje antifeminista. 

-  Rosa: El problema no es que haya unos diputados en el parlamento representando a una parte de la población, el problema es cómo está contaminando ese mensaje al resto de la población y al resto de los partidos. Había un consenso político en España contra la violencia de género y un pacto de Estado. Aunque tú pienses que no lo dotaron de presupuesto suficiente, que es de cara a la galería o lo que tú quieras, había un consenso. 

-  Marta: Vox lo rompió el 25N en el Ayuntamiento de Madrid, cosa que no había pasado nunca. De repente, llegan y dicen que no, que no hay declaración institucional, eso es algo que teníamos superado. Niegan día sí y día también la violencia de género llamándola intrafamiliar. Tenemos ahí un enemigo muy poderoso. 

- ¿Creen que 2019 ha sido el año de destapar la violencia sexual, un tema con muchos claroscuros?

"Ya no es necesario que haya un tipo apuntándote con una navaja para que sea violación"

- Marta: Creo que desde La Manada sí hay claramente un punto de inflexión. Antes no hablábamos de eso entre nosotras o lo hablábamos, pero siempre con vergüenza. Es verdad que siempre se nos cuestionaba y creo que este caso, igual que en el Mee Too, sí ha destapado la violencia sexual. Pero no solo eso. Antes todo el mundo tenía muy claro que si llegaba un desconocido en un callejón con una navaja, era una violación, pero se está poniendo sobre la mesa algo que incluso las propias mujeres dudábamos: el límite del consentimiento.  Ahora lo vemos con la sentencia del caso del Arandina. No se trata de que las penas sean altas o no, sino de dos conceptos que creo que son clave: la cooperación necesaria -tú has tenido que colaborar con el que está violando- y la violencia ambiental. Ya no es necesario que haya un tipo apuntándote con una navaja para que sea violación.

- El feminismo es un proceso de aprendizaje. Ustedes han trabajado en este documental desde 2017 y han escuchado a muchas mujeres durante todo el proceso, ¿han aprendido algo?

- Rosa: Sí, muchísimas cosas. Una siempre está aprendiendo con el feminismo. Lo difícil es desaprender lo que hemos aprendido durante tantos años de machismo, que está en todas partes y que no éramos capaces de percibir. Cuando una tiene perspectiva de género y habla con tantas mujeres, ve otras realidades que como a ti no te tocaban tanto no habías percibido, como todo el racismo que hay todavía. Tampoco le había dado tanta importancia hasta ahora al lenguaje, pero como se dice en el documental, lo que no se nombra no existe. Tenemos que hacer todos y todas un esfuerzo porque el lenguaje sea más inclusivo y menos sexista. 

- ¿Hay gente que aún no se entera en 2019 de qué coño está pasando?

- O no se quieren enterar. El feminismo ha conseguido meter esto en la agenda política y que se hable de esto en los bares, en las cenas de navidad… es un gran logro. 

- Marta: También lo han metido en la agenda pública. 

- ¿Y ellos hablan de feminismo?

- Marta: Sí, nos está sorprendiendo porque hay muchos hombres que están viendo el documental y les está gustando. 

"El patriarcado también oprime a los hombres"

- Rosa: Evidentemente, tendremos que repetirlo una y mil veces porque algunos no se han enterado, pero el feminismo no es una lucha contra los hombres. De hecho, el patriarcado también oprime a los hombres si no se ajustan a ese canon que les marca. Creo que una sociedad no cambia si solo cambia la mitad de la población. Los hombres también tienen que ser partícipes del feminismo para cambiar sus actitudes. Creo que hay una gran mayoría que está en ese proceso, aunque hay mucha resistencia y mucho desconocimiento. No sé si interesadamente no quieren saberlo. 

- Marta: Para ellos es difícil. Para que nosotras subamos un escalón, ellos tienen que bajarlo y perder privilegios no le gusta a nadie. 

- Rosa: Pero también están ganando. Cuando se pide desde el feminismo permisos igualitarios de paternidad y maternidad también incluye a los hombres en la paternidad. Son espacios donde estamos incluyéndolos y es beneficioso para todos. 

- Se esta escribiendo más que nunca sobre feminismo y mujeres, pero llegan estas fechas y nos encontramos con los juguetes azules y verdes en las tiendas, ¿qué se puede hacer contra esto? 

- Marta: La base es la educación. 

- Rosa: No solo se tienen que encargar los profesores en los colegios, sino también todos. Para que cambie la sociedad tenemos que cambiar todos y pensar en nuestra actitud y en cómo educamos a los niños y los jóvenes. Evidentemente, no vamos a acabar con tantos años de patriarcado en dos décadas, se va a necesitar mucho más tiempo. Lo importante es estar en el camino.

- Marta: Creo que lo importante es ser consciente.

- ¿Ustedes tuvieron un despertar feminista como le ha ocurrido a muchas mujeres?

- Rosa: Sí, recuerdo que fuimos a una charla, tendríamos 16 o 17, con una sexóloga y dije algo así como que "yo no soy machista y feminista”. Imagínate, era la España de los 90.  De eso no hablaba nadie, no sabíamos nada. Ella me explicó que feminismo no es lo contrario al machismo. A partir de ahí, empecé a interesarme por el feminismo. Entonces ni se hablaba en la tele ni en la educación. Yo veo ahora a mi sobrina que tiene 23 años y un bagaje. Responde a comentarios machistas y es capaz de percibir cosas que yo a su edad, ni de broma. En la universidad de esto ni se hablaba. Yo estudié cine, ¿tú crees que estudiábamos algo hecho por mujeres?

- Marta: Yo no recuerdo mi momento, lo mío fue más gradual.

- Ustedes vienen del mundo de lo audiovisual y de la comunicación, ¿hay margen para cambiar las cosas en estos sectores?

"Si solo crean los hombres, al final tendremos solo la visión masculina"

- Marta: Hay machismo porque en todas las partes hay machismo, pero creo que las cosas están cambiando. En poco tiempo hemos conseguido cambiar el “muere a una mujer” por “es asesinada”, hemos metido el concepto de “terrorismo machista”... Sí se están cambiando las cosas, pero van lento.

- Rocío: Desde el mundo de la creación es más difícil. Cuando hablamos de educación está muy bien, pero al final nuestro imaginario no está en los libros de texto sino en las películas que vemos, en Netflix o HBO, en las series o las canciones que escuchamos en las discotecas. Ahí hay mucho que cambiar. Pensemos en Historia de un matrimonio, ¿al final quién es la mala? Nos cuelan otra vez que la mala es la abogada feminista. El mensaje es más sutil e inconsciente.

- Marta: Hace poco CIMA, la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, sacó un estudio donde decía que de 110 nominados, 39 eran mujeres. Si son los hombres los que están creando, al final lo que tenemos es la visión masculina. Además de que estamos desaprovechando el 50% del talento, nuestro relato siempre va a estar construido a través de la mirada de ellos. Evidentemente va a ser machista. 

4 Comments
  1. juanjoa says

    esta gente se olvida de que la ultraderecha son los nacionalistas. Y de que no hay nacionalismo de izquierdas

    1. andrés says

      Sus dos primeras palabras «esta gente» le definen; El resto de su comentario me parece absurdo y fuera de lugar… Un saludo…

  2. Verdad incómoda says

    El matriarcado hembrista aparece hasta en la sopa. Desde los microhembrismos del día a día hasta la gran opresión feminazi del Estado, la (in)justicia, los medios de comunicación, la publicidad, etc. Mucho me temo que la peor tiranía está en manos de esas que tanto van de plañideras pero que en el fondo son unas inquisidoras. Lamentable pero cierto. ¿Saldrá este comentario o me lo censuraran, por sólo decir la verdad? That’s the question.

  3. Verdad incómoda says

    Si no es puro odio y burda mentira lo que estas dos individuas expresan en sus frases, que baje Dios y lo vea. Son la Inquisición hembrista y matriarcal en su más (im)pura esencia. ¿Por qué no se manifiestan cuando una mujer asesina a su pareja, para condenar el crimen sexista? ¿No hay dos géneros, entonces por qué catalogab violencia de género cuando el hombre agrede a la mujer y nunca cuando es al contrario?, ¿Por qué no reconocen que el feminismo real fue el de la Sra. Pankhurst, y que lo de ahora no es más que puro hembrismo sexista? ¿Por qué no montan en cólera para hacer retirar un buen puñado de anuncios televisivos hembristas y denigrantes para los hombres (al menos ocho de cada diez)?,¿Por qué no muestran la pelambrera de los sobacos levantando el puño para exigir la abolición de esa repugnante y tiránica ley de género de España, por ser tan sexista y sectaria? ¿Por qué son tan indulgentes con el cada vez mayor número de casos de pederastia y violencia sexual de mujeres adultas hacia varones menores de edad? ¿Es que el tener vagina ya proporciona patente de corso para hacer lo que las salga del sobaco (abusar, asesinar, denunciar en falso, etc) , y salir siempre de rositas de la justicia?¿Por qué no exigen que los crímenes de las mujeres maltratadoras y asesinas se condenen en público y en los medios de comunicación, tal como hacen con los de los de los hombres? ¿Por qué no exigen también que,
    igual que hay trillones de homenajes a las mujeres por los famosos 8 de marzo y el día de la niña, también por derecho se homenajee a los hombres por el día internacional del hombre y el día del niño varón (si es que lo hay, que igual en esta sociedad hembrista ni siquiera lo han concedido)? Y así se podrían denunciar varias decenas de cosas más.
    El hembrismo no se mueve sino por pura hipocresía. Y aunque en público se niegue, bien sabe TODO el mundo que es así. Y las hembristas lo saben más que nadie. Eso de llorar como plañideras pero luego ser las verdaderas verdugos en la vida social se las da la mar de bien. Y de momento parece funcionarlas. Pero tiempo al tiempo. Sé que no van a publicar este comentario, pero me satisface que lo hayan leído. Y ojalá hasta el final, aunque no creo que hayan pasado de dos o tres renglones. Ya saben, las verdades duelen
    Y mucho. 😉
    ¡Abajo el matriarcado!

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