ETA y el cine, una relación fallida

  • Por desgracia, el desgarrador conflicto vasco ha tenido una relación muy fallida con el cine. Vamos a repasarla

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HBO España desembarcó en nuestro país con el supuesto objetivo de buscar el mejor talento para producir series de la máxima calidad. Y tiraron por lo fácil: su gran apuesta de producción propia para este año sería la adaptación del best seller de Fernando Aramburu Patria, Premio Nacional de Narrativa y hasta recomendado por Mariano Rajoy. Tampoco fueron arriesgados en su producción y apostaron por Aitor Gabilondo, responsable de horrores televisivos como Génesis, en la mente del asesino, Vivir sin permiso o El príncipe.    

Patria, vendida por la oficialidad cultural y mediática como la gran novela sobre el conflicto vasco, no es un gran libro. Además de largo hasta el hartazgo, Aramburu no sabe dibujar a gente de la izquierda abertzale lejos del puro estereotipo. Los diálogos de este “bando” son de sonrojo. También la construcción de personajes, de trazo grueso. En definitiva, Patria es una novela de una mediocridad y simpleza insultantes a las que se le ven las costuras desde el principio.

El estreno de la serie Patria estaba pensado para el 17 de mayo de este año y tenía previsto hacerlo a lo grande y simultáneamente en Estados Unidos, Europa (21 países) y Latinoamérica (40 países), pero HBO España ha decidido posponerlo para septiembre.

Movistar supo adelantarse a HBO España con el estreno de La línea invisible, estimable serie con cuyo director y guionista (Mariano Barroso) hablamos en cuartopoder. La serie de Barroso habla del asesinato del torturador Melitón Manzanas, suceso que también trata el documental de Imanol Uribe El proceso de Burgos (1979), más concretamente sobre el consejo de guerra celebrado como consecuencia del atentado, por el que fueron detenidas cientos de personas. Otros documentales que han tratado el tema de ETA son Asesinato en febrero (2001), La pelota vasca (2003), Trece entre mil (2005), Asier eta biok (2013) y El fin de ETA (2017). Con su guionista (Luis Aizpeolea) hablamos en cuartopoder.

Por desgracia, el desgarrador conflicto vasco ha tenido una relación muy fallida con el cine. Vamos a repasarla:

Los mejores ejemplos

La fuga de Segovia (1981): el primer cineasta español que a todo cinéfilo le viene a la mente si hablamos de ETA es Imanol Uribe, que no es vasco, nació en El Salvador. Uribe, titulado en la rama de dirección en la Escuela de Cinematografía, se basó para su debut en el largometraje de ficción en una fuga real de 26 presos (la mayoría de ETA político-militar) de los que solo 4 llegaron a escapar. Obtuvo el Premio de la Crítica en el festival de San Sebastián, certamen en el que Uribe ganaría la Concha de Oro a la mejor película en 1994 gracias a Días contados, una película también sobre ETA y que ha envejecido bastante mal.      

La muerte de Mikel (1983): otro buen trabajo de Uribe, ya claramente distanciado de la izquierda abertzale. En la película se respira el aire putrefacto de un pueblo (se rodó en Lekeitio) muy cerrado física, cultural y sexualmente. La película, sobre el conflicto de un homosexual con el conflicto vasco de fondo, parece más de Eloy de la Iglesia (autor de El pico, también ambientada en el conflicto vasco) que de Uribe, que volvió al tema de ETA con la muy mediocre Lejos del mar (2015).

Ander y Yul (1989): Ana Díez logró con esta historia de amistad entre un militante de ETA y un traficante de drogas el Goya a la Mejor dirección novel. La película no es redonda pero resulta bastante digna y tuvo problemas con la izquierda abertzale, que la destrozó. Pero también con el Ministerio del Interior, que tras leer el guión negó la cesión de uniformes de la Policía Nacional. En el guión colaboró el crítico de cine Ángel Fernández Santos y fue un enrome fracaso de taquilla.

Sombras en una batalla (1993): Mario Camus, también titulado en la Escuela Oficial de Cine, es un director irregular que solo tiene una gran obra: Los santos inocentes. Esta es una película digna, aunque cadenciosa. En ella Carmen Maura interpreta a una veterinaria que conoce a un portugués con quien comparte un pasado oscuro: los dos fueron militantes de ETA. Goya al Mejor guión original en una edición en la que competía con Todos a la cárcel y Madregilda, también de Ángel Fernández Santos. Por cierto: Camus volvió al tema de ETA en la fallida La playa de los galgos (2002). 

Negociador (2014): Borja Cobeaga nos habló de esta comedia negra para cuartopoder. Una sencilla y sutil película con un buen reparto. En 2017 Cobeaga volvió intentar hacer reír con ETA con Fe de etarras, pero no lo consiguió.

ETA
Imagen de la película "Negociador". / Avalon

Los peores ejemplos

Operación ogro (1979): todos la recordamos por la famosa y perfecta maqueta que se usó para recrear el espectacular atentado con Carrero Blanco. Desgraciadamente no hay quien se crea a Gian María Volonté, José Sacristán, Féodor Atkine y Eusebio Poncela como los etarras Izarra, Iker, Joseba y Txabi. La música es de Ennio Morricone.

Goma-2 (1984): con guión disparatado, esta cutre y grotesca película de José Antonio de la Loma logró juntar a Ana Obregón con Lee Van Cleef. Delirante todo.

El caso Almería (1984): narra un horror sucedido el 10 de mayo de 1981, cuando tres jóvenes cántabros que se dirigían desde Santander hasta Almería para asistir a una Primera Comunión fueron torturados y asesinados por la Guardia Civil, que los confundió con tres etarras. Una pena que sea una película cutre y con un guión bastante pobre. Hoy un film con tan valiente contenido sería improducible, algo que no dice mucho de nuestro país y su “industria” cinematográfica.

La blanca paloma (1989): Antonio Banderas hace de joven radical de origen andaluz y por esta cosa logró el premio al mejor actor en el Festival de Valladolid. De locos.

Días de humo (1989): una mala película de Antxon Eceiza y que no esconde su simpatía por la banda terrorista. Premiada en San Sebastián.

Amor en off (1992): el guionista de Días de humo, Koldo Izaguirre, dirigió este espanto con Fernando Guillén Cuervo y Ángela Molina. El diario Egin pidió su boicot en los cines. Una estupidez que no era necesaria porque la película no le interesó a nadie. Izaguirre no volvió a dirigir más.

A ciegas (1997): un absoluto despropósito perpetrado por Daniel Calparsoro. Lo protagonizó su pareja Najwa Nimri, en la piel de una terrorista llamada Marrubi a la que no se le entiende nada al hablar.

Yoyes (2000): anodina película escrita dirigida por Helena Taberna y que narra la marcha del País Vasco a Francia de la terrorista Yoyes hasta su ejecución por sus propios ex compañeros 1986. La película, estructurada en espantosos flashbacks, pasa por alto que Yoyes estuvo a favor de muchos atentados durante años. La producción es cutre (los atentados no son creíbles) y el maquillaje y peluquería espantosos.

El lobo (2004): es una pena que una historia tan alucinante se dejase en manos de un realizador tan anodino como Miguel Courtois. Los mismos productores (Mundo Ficción) perpetraron GAL, que es todavía peor y en la que Jordi Mollá hace del siniestro comisario José Amedo. Parece que estás viendo una de Torrente en vez de algo que debas tomarte en serio.

Clandestinos (2007): esta execrable película de Antonio Hens generó una absurda polémica por una portada de la revista Zero en la que un guardia civil le practica una felación a un terrorista de ETA que le apuntaba con una pistola. Se buscó una provocación barata que no sirvió de nada porque la película no la vio nadie.

Todos estamos invitados (2008): a pesar de que, de forma incomprensible, tuvo buenas críticas, la película es artificial, mediocre y cobarde. Manuel Gutiérrez Aragón dirige y firma el guión (junto a la ex ministra Ángeles González-Sinde) en el que Óscar Jaenada es un etarra que se recupera de una amnesia sufrida tras cometer un atentado. José Coronado hace de profesor de la Universidad vasca. De risa todo.

Tiro en la cabeza (2008): cine experimental que podría tratar sobre ETA o sobre la siembra del perejil rizado. Esta nueva tomadura de pelo del pretencioso Jaime Rosales provocó risas en el Festival de San Sebastián. Y no es de extrañar.

Lasa y Zabala (2014): una historia tan aterradora como la de El caso Almería pero con hechuras de tv movie. Una lástima, como lo es que a día de hoy no se haya rodado todavía la gran película sobre ETA. Seguiremos esperando.

3 Comments
  1. Jokin says

    Se te ha escapado “ehun metro”, basada en el libro homónimo de Ramon Saizarbitoria.

  2. Florentino says

    … Iván, en este Estado se ha constreñido tanto la libertad de «expresión», con leyes aprobadas para silenciar de una forma «burda» los anhelos de una mayoría de ese Pueblo Vasco.
    Si se quiere hacer algo para «no separar», «ni influir» habría que preguntarse (¿?) desde los «inicios» el ¿ por qué ? del nacimiento de una organización armada; sus motivos y componentes humanos… también los motivos de unos «gobiernos» poco, o nada «demócratas», se rebajaron a ser peor que los mismos fuera de la ley. Si no se sientan las bases de un entendimiento del :¿porqué?… Igual Iván, no interesa a los mismos que declararon: ¡¡ todo es ETA !! y habían creado «sus» ETAS con distintas marcas, obteniendo «fondos reservados» en nombre de España… ¡ para apagar el fuego con gasolina !.
    Recuerdo un programa de humor en la ETB2 «Vaya Semanita»; lo quisieron transportar al humor Español… ¡ aquí nadie se quiere reír de sus «gracias» !… pués mala mente, pero no admite que nadie lo haga; quiere decir esto que hay tal cantidad de hablas, etnografía, de folklores y unas heridas supurantes sin cicatrizar, que perviven dentro de un engaño de parte… precisamente la parte que debiera unir en la federación.
    El silenciar los estados de excepción y la declaración de «provincias traidoras» a las «vascongadas» y la de miles de encarcelados, torturados, esa represión silenciosa… ¡ no solo ETA hizo asesinatos, ni empleó «la guerra sucia» se cerraron periódicos y después de tantos años, otros medios (Gara) les exigen pagar… por afinidad ideológica los retrasos en seguridad social. Qué grandes películas se podrán hacer, con unas libertades asentadas en igualdad.
    Dices que Uribe no es Vasco, igual no nació aquí, pero su apellido radica en este solar. Garbiñe Muguruza nació en Venezuela de padres Vascos… como no es una ladrona, dicen: la «hispano-venezolana». Una apropiación, que dice hasta qué punto
    seguimos buscando el corazón… cuándo hay unos cuantos corazones, con su «Patria» elegida, no impuesta. Todos tenemos «una»… en libertad, esa es la cuestión ¡ cuestionada !.
    Que una organización armada, se disuelva y tenga que entregar las armas a los «Artesanos de la Paz», personas, gentes que aman la paz… Los mediadores internacionales fueron llamados a la Audiencia Nacional. El uso, y abuso de unas siglas por parte de aquellos poderes mediáticos, cloacas, incontrolados y con nombre y apellidos, siguen empleando el «mismo cliché» y potenciando a los Aranburu de turno. Es la forma y manera de las derechas ultras de comprar a uno aunque viva en Alemania… ¡ Pero con apellido Español y mucho Español !.
    Iván, una cita de Nelson Mandela: «Los verdaderos líderes deben de estar dispuestos a sacrificarlo todo ¡ por la libertad de su Pueblo !strong

  3. gorka lopategi says

    Iván creo que has pasado como de largo de lo que creo es la película sobre ETA que mejor refleja( lo que fuimos) hasta hoy que es » Días contados». Carmelo Gómez Elvira Mínguez y Javier Bardem excelentes así como el debut de Candela Peña.
    «Yoyes» pudo haber sido un gran peliculón si se hubiera relatado la mitad de lo que fue su vida pero quedó en una anécdota mediocre.
    Y por lo demás muy de acuerdo con lo que dices sobre el caso Almería.

    No sé si algún día se hará una película sobre la historia real de ETA pero podría contarse como un cuento de Fellini de chiste… y no lo digo por los muertos eso fue dramático.

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