‘Resucitado’: bodrio cristiano para Semana Santa

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Cartel de la película 'Resucitado'. / Sony Pictures España

Me educaron en un colegio religioso. De religión católica, se entiende. En el colegio, que tenía una sala de cine la mar de apañada, nos proyectaban esas películas “de romanos” a las que Sabina les dedicó una canción. A saber: las películas sobre Jesús que todo cristiano debe ver sobre su amigo imaginario. Me refiero a los péplums, a películas como La túnica sagrada, Quo Vadis, Barrabás, Rey de reyes o a series como Jesús de Nazaret, de Franco Zeffirelli y con un muy convincente Robert Powell como Jesucristo.

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Ya entonces me aburrían mucho estas películas y no sentía apego alguno por Jesús y su arengas, pero en esos tiempos la religión católica formaba parte de nuestra cultura, educación y, desgraciadamente, la política. España venía de una educación en la que un enano fascista gobernaba en la tierra y Dios en el cielo, como pregonaban textualmente los libros de texto de la chavalería. Los claretianos y nacionalistas vascos con los que me eduqué nunca aceptaron ese adiestramiento facha, pero igualmente nos “educaron” en el nazareno y su secta. Nuestros padres así lo habían decidido.

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Estamos en 2016, peino canas, he pecado mucho y el fervor religioso ha mermado hasta limites peligrosos para los que siguen creyendo con obstinación en el crucificado. Sólo hace 12 años los católicos eran casi el 80% de la población española, pero hoy son el 65%. Ni siete de cada diez personas se declaran católicos y menos del 20 % de la población es firmemente practicante. Los bautismos han caído un 21% desde 2007. Menos de la mitad de los españoles afirman que no van a misa nunca o casi nunca.

Es comprensible. El Estado (y no digamos los partidos emergentes) quiere desligarse del abusivo y nada cristiano poder que había ejercido la Iglesia, gigantesca organización que nada tiene que ver con ese misterioso hombre llamado Jesús y su ejemplo vital. Además, la juventud ya no se siente seducida por dogmáticos de una secta que ha demostrado una falta absoluta de austeridad, verdad y no digamos ejemplaridad. Ahí está, sin ir más lejos, cómo la Iglesia ha ocultado pavorosos casos de pederastia en sus filas. Eso, tarde o temprano, acaba pasando factura.

¿Y a qué viene todo esto? Pues les respondo con otra pregunta, queridos lectores: ¿con qué sentido y para qué público se estrena, en pleno 2016, una película como Resucitado? Sinceramente, no creo que su público sea el español. Puede que los fervorosos y fanáticos creyentes yanquies (que son legión) paguen una entrada por semejante batiburrillo religioso y pseudohistórico (no digamos ya científico, que estamos ante la historia de un muerto viviente), pero en España no lo veo.

En Resucitado, un centurión romano agnóstico vive la crucifixión de Cristo y la posterior desaparición de su cuerpo hasta ser testigo de su resurrección y sus poderes paranornales. Vamos, que empieza al estilo del cine negro y acaba en cine fantástico. La película empieza con el hermano de Ralph Fiennes (Joseph, el cursi de Shakespeare in Love) caminando por el desierto y topándose con el enano de la serie Gym Tony (la película, rodada en Almería, está plagada de actores españoles). Fiennes recuerda los últimos acontecimientos de su vida, que no son otros que la crucifixión y resurrección de Cristo.

Ojo, la idea es buena: la narración, tras la crucifixión, se nos plantea como un thriller detectivesco en el que Fiennes pasa de descreído a creyente, pero Resucitado enseguida pierde la singularidad de su arranque y se convierte en otra película doctrinaria, sectaria y carente de imaginación y no digamos ya de conflicto. En algo monótono y mediocre, en definitiva.

Aunque la producción es digna, el guión es fofo y muchas veces infantil, con unos apóstoles bastante pueriles que parecen sacados de una improvisada asamblea del 15 M. La escena en la que se hartan a pescar gracias a un milagro de su sobrenatural líder, por ejemplo, es verdaderamente patética.

El toque patrio, con actores como el mencionado señor bajito de la serie de Mediaset o Luis Callejo, María Botto (que hace, cómo no, de María Magdalena), Mario Tardón (verdaderamente ridículo), Jan Cornet, Antono Gil, Ramiro Alonso o Manolo Caro dan un plus de grima al espectador español muy difícil de superar.

Resucitado es un proyecto que le ofrecieron hace dos años a Kevin Reynolds, realizador que no se recuperó del fiasco de Waterworld. De hecho, el director de Robin Hood, príncipe de los ladrones o Rapa Nui no levantaba cabeza desde hace más de viente años. Y el pobre lo hace con esto. El proyecto inicialmente se llamó La resurrección de Jesucristo y se proyectó como una especie de continuación no oficial de La pasión de Cristo, de Mel Gibson. Es decir: lo sucedido los 40 días posteriores a la crucifixión.

La pena de Resucitado es que carece de un guionista y una historia de enjundia. Si nos gusta la estupenda Ben-Hur, por ejemplo, no es por Jesucristo y su secta, sino porque es una fabulosa historia de amistad y traición. Cristo podría estar o no. Cuando el amigo imaginario de los cristianos (que en el film aparece y desaparece todo el rato en plan David Copperfield) tiene todo el peso de la trama, la película se hace ridícula y soporífera.

En fin: Resucitado es el subproducto de un director acabado, ideal para emitir en la tele y por la tarde en estas fechas. Junto a la entrada de cine, veo indispensable el carnet de creyente para tragarse semejante chanza.

Sony Pictures España (YouTube)
6 Comments
  1. MANTEKA says

    puedes dar tu opinion de la pelicula, actores,trama etc, pero tu opinion personal sibre el cristianismo sobra, pedante que eres un pedante.

  2. Conchi says

    Siento mucho tener que leer al margen de tu crítica más o menos subjetiva sobre una película una colección de sectarios y zahirientes comentarios contra una religión que profesan muchos y a los que no respetas con tus soeces y gratuitas palabras ofensivas

  3. Luis Chavarri says

    Desde un principio su opinion pierde objetividad e imparcilidad ya que esta basada en sus paradigmas, frustraciones traumas y/o resentimientos bajo su logica los que no creemos en Dios no podemos asistir al cine a ver una peli historica donde se habla sobre la divinidad de un humano pero si se debe pagar para ver una peli sobre el diablo (que al año salen mas 5 aprox) y nadie se queja de eso o sobre la vida de gandhi,maoma,buda,mandela. Segun ud una pelicula asi no deberia estar en el cine y tal vez es verdad ya que lo que usted desprecia va mas alla del cine y si ahora no le da valor algun seguramente lo hara.

  4. Luis Chavarri says

    Desde un principio su opinion pierde objetividad e imparcilidad ya que esta basada en sus paradigmas, frustraciones traumas y/o resentimientos bajo su logica los que no creemos en Dios no podemos asistir al cine a ver una peli historica donde se habla sobre la divinidad de un humano pero si se debe pagar para ver una peli sobre el diablo (que al año salen mas 5 aprox) y nadie se queja de eso o sobre la vida de gandhi,maoma,buda,mandela. Segun ud una pelicula asi no deberia estar en el cine y tal vez es verdad ya que lo que usted desprecia va mas alla del cine y si ahora no le da valor al mensaje de Cristo tarde o temprano lo hara.

  5. Littoriox says

    Menuda basura de critica,se nota que estás bastante amargado..película conmovedora!

  6. Klaus T. says

    Pues claro que el subjetivo, toda crítica es subjetiva. Y por supuesto que el cristianismo, por desgracia, ha sido una religión criminal. Para eso no hace falta más que ojear un libro de historia.

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