‘Los hombres libres de Jones’: estupendo Matthew McConaughey

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Cartel de la película 'Los hombres libres de Jones', protagonizada por Matthew McConaughey. / DeAPlaneta

El director Gary Ross no es un grande del cine, es más bien un cineasta ordinario. Por eso no esperaba nada de Los hombres libres de Jones y me he encontrado con una buena película. En absoluto redonda, pero sí interesante y estimable. Estamos hablando del mejor trabajo del responsable de películas tan olvidables como Pleasantville, Seabiscuit o Los juegos del hambre y que pronto estrenará Ocean's Eight, el reboot de Ocean's Eleven pero con chicas (entre ellas Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter y la cantante Rihanna). Ya saben, cosas del Hollywood actual, tan progre y tan obsesionado por lo políticamente correcto (¡cómo son esas Cazafantasmas chicas, señor!).

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Centrémonos. Los hombres libres Jones cuenta la historia de Newton Knight (estupendo Matthew McConaughey), granjero sureño que fue alistado como caminero en el bando rebelde. Harto de la carnicería y de los abusos que cometía su propio bando (ahorcamiento de desertores, saqueo e incendio de granjas...), cansado de que la guerra la hiciesen los pobres para defender el algodón de los ricos; Knight deserta, se une a otros granjeros desertores y a esclavos negros y se levanta en armas contra el poder legal. La consecuencia de su levantamiento es la creación del Estado Libre de Jones en el Condado de Jones, Mississippi.

La película refleja también su matrimonio con una antigua esclava y la odisea, muchas décadas después, del nieto de Newton, descendiente de su matrimonio con la negra y al que el estado de Mississipi negó validez a su enlace con una blanca. La razón fue absolutamente repugnante: tenía un octavo de sangre negra y su matrimonio contravenía las racistas leyes de segregación.

Esta parte del film, contada en flashbacks, es lo peor de la película. Sobra en la trama, molesta, lastra el metraje. Es un gran error.

Entiendo que las críticas a Los hombres libres de Jones hayan sido tibias porque la película quiere abarcar demasiado (el absurdo de la guerra, la posesión de la tierra para los labradores, la esclavitud, el racismo, el derecho al voto de los negros, el matrimonio interracial...) pero aprieta poco, resulta deslavazada y carente de profundidad. Pero digo yo que para una vez que vemos una narración digna, y sobre una página de la historia tan desconocida, no deberíamos ponernos tan estupendos.

Es cierto que su realización es sólo correcta y que a las escenas de batalla iniciales les falta un buen director y mayor maestría técnica, pero la película tiene otros momentos emocionantes o impactantes, como los del ajusticiamiento en la iglesia, el ahorcamiento de desertores, la primera acción del Ku Klux Klan o la arenga de Knight ante sus seguidores y en la que recuerda, en toda una alocución “izquierdista”, que la tierra es para quien la trabaja.

Hay quien ha argumentado en contra de la película que no es fiel a la historia, pero no lo pretende. Se ha dicho que en realidad Newton desertó porque su cuñado estaba abusando sexualmente de sus hijos y que al matarlo se convirtió automáticamente en un proscrito. Por eso los rebeldes quemaron su granja y él se hizo amigo de los negros más por una razón de venganza que por unos ideales progresistas. Tampoco existió su gran amigo el esclavo Moses Washington, ni el sobrino al que intenta proteger en las trincheras, ni el teniente Barbour, el gran villano de la función. Pero, ¿¡y qué más da!? El cine basado en la historia no tiene por qué ser un reportaje del Canal Historia, tiene que crear sus propios personajes de ficción para emocionar y, si se quiere, para sostener una tesis, una idea.

Y la de Los hombres libres de Jones es que a pesar de los cuentos del viejo Hollywood, la historia norteamericana es bastante vergonzosa, porque en un país tan joven los pobres siempre han librado las guerras de los ricos. Y tras esta guerra en concreto, no hubo ninguna liberación de los negros porque los terratenientes, los racistas, los rebeldes, volvieron a recuperar sus plantaciones y a esclavizar y a tratar como a basura a los negros, americanos que hasta un siglo después no dejaron de ser personas de segunda en esa “gran nación”, el “hogar de los valientes”.

Lamentablemente, Los hombres libres de Jones no es una película redonda y podría haberlo sido. Gary Ross ha querido contar demasiado, se ha dispersado y ha caído en una excesiva duración totalmente contraproducente. Pero sólo por ver el gran trabajo de Matthew McConaughey como Newton Knight la película merece la pena. La suya es una de las interpretaciones del año, aunque seguramente consiga los laureles con Gold, tercer trabajo del director Stephen Gaghan. Huele a Oscar.

DeAPlaneta (YouTube)
1 Comment
  1. Belin says

    Señor Reguera no he visto su crítica a la película Guernica. ¿Qué ocurre que el director es su amigo y no quiere decir que la película es muy mala y tramposa? Por que es malísima

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