Premios Goya: que dios os perdone

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Fotografías de archivo de los directores Alberto Rodríguez (arriba-i), Pedro Almodovar (arriba-d), J.A. Bayona (abajo-i) y Raúl Arévalo (abajo-d), nominados a la Mejor Dirección para la 31 edición de los Premios Goya: / Efe

1.200 académicos, aproximadamente, tienen derecho a voto en los Goya. La Academia de cine no está pasando por tiempos especialmente boyantes y tranquilos, pero allí están bastante acostumbrados a las movidas. Antonio Resines, responsable de la actuación más bochornosa de la historia de unos premios, dimitió de la presidencia y lo sustituyó la oscarizada figurinista Yvonne Blake, que ha prometido una gala elegante y positiva.

Los encargados de anunciar las nominaciones (20 categorías para 155 películas presentadas): Javier Cámara, que en 2017 estrena la comedia Es por tu bien, junto al gran Roberto Álamo, y Natalia de Molina, que estrena otra comedia: Los del túnel.

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Las más nominadas: Un monstruo viene a verme (12 nominaciones), El hombre de las mil caras y Tarde para la ira (11) y la sorpresa de fin de año: la más que digna 1898, los últimos de Filipinas (9). Julieta, de Almodóvar, se ha llevado 7 y Que dios nos perdone 6. Merecía más.

Principales premios: Mejor película: El hombre de las mil caras, Julieta, Que dios nos perdone, Tarde para la ira y Un monstruo viene a verme. Mejor director: Alberto Rodríguez, Pedro Almodóvar, Rodrigo Sorogoyen y Juan Antonio Bayona. Mejor Actriz Protagonista: Emma Suárez, Carmen Machi, Penélope Cruz y Bárbara Lennie. Mejor actor protagonista: Eduard Fernández, Roberto Álamo, Antonio de la Torre y Luis Callejo.

Estos Goya muestran un panorama dividido: el académico cine de la vieja guardia frente a los nuevos talentos. Para mí, vieja guardia son directores acabados que no me dicen nada, como Pedro Almodóvar o Fernando Trueba. O Juan Antonio Bayona, que aunque es joven tiene alma vieja, es un vendedor de humo, un mal prestidigitador.

Fotografías de archivo de los actores Luis Callejo (arriba-i), Roberto Alamo (arriba-d), Eduard Fernández (abajo-i) y Antonio de la Torre (abajo-d), nominados a Mejor Actor Protagonista. / Efe

Los nuevos talentos: Paco León, Rodrigo Sorogoyen y Raúl Arévalo. Alberto Rodríguez ya no es nuevo talento, pero sigue siendo un realizador muy digno y con mucho oficio. León ha estrenado, para Telecinco, una de las sorpresas del año (Kiki, el amor se hace), Sorogoyen ha dirigido con un pulso alucinante Que dios nos perdone para Atresmedia y Arévalo ha rodado, para TVE, un proyecto largamente deseado y que le ha salido de maravilla. La tres son cine de género (una comedia y dos policiales) que elevan la calidad del cine español, superan con creces su cutrerío o su insufrible pretenciosidad autoral.

Y hablando de pretenciosidad autoral, ahí sigue, incombustible, Pedro Almodóvar. El “universo Almodóvar”, que ha sido presentado por la Academia para competir en los Oscar, envejece mal, el tiempo le va a pasar por encima como un tren de mercancías. Los críticos dijeron que el “manchego universal” se ha “reinventado” con Julieta, pero en realidad es un tipo que lleva repitiéndose un cuarto de siglo y sigue empecinado en esos giros disparatados y colorines y en un total alejamiento de la realidad que le rodea.

Un monstruo viene a verme, la más beneficiada en estas nominaciones, es pornografía sentimental, cine falso, hueco, lleno de trucos y de trampas, una película mediocre que no debería estar nominada al mejor guión, director y película. Ver a Sigourney Weaver en la lista de finalistas a la mejor secundaria es grotesco. Su personaje de abuela en la película es paupérrimo.

Tarde para la ira, en cambio, merece todas sus nominaciones. La película, de estética sucia y mucha cámara en mano, es una estupenda peli de género, con un guion muy trabajado y sobre todo con una dirección de actores de quitarse el sombrero. Raúl Arévalo ha hecho uno de los mejores debuts en años y su Goya a la Mejor dirección novel está cantadísimo. Chapó, sobre todo, para los nominados trabajos de Luis Callejo y Manolo Solo, que se debe llevar el Goya al mejor secundario.

Fotografías de archivo de las actrices Carmen Machi (arriba-i), Penélope Cruz (arriba-d), Emma Suárez (abajo-i) y Bárbara Lennie (abajo-d), que son las nominadas a Mejor Actriz Protagonista. / Efe

El hombre de las mil caras, de Alberto Rodríguez, es otra de las pelis del año, un retrato directo y contundente sobre la golfería nacional, una película de espías españoles patéticos y cutres. Muy bien rodada, algo fría y demasiado informativa, pero con una producción espectacular y un Eduard Fernández estupendo como Paesa. Eso sí: el que merece el Goya al mejor actor, y con mucha diferencia del resto, es Roberto Álamo.

Los últimos de Filipinas es un buen ejemplo de cine bélico, con un reparto excelente y una producción impecable. Se debería hacer mas cine de este tipo en España y menos cine de autor suicida que no ve ni la madre del director.

Películas fallidas en liza: El olivo. Una película que emociona al principio pero que va perdiendo fuelle hasta su deslavazado final. Correcta dirección de Iciar Bollaín y magnífica interpretación de Anna Castillo, justamente nominada. Y, por supuesto, La reina de España (5 nominaciones), uno de los mayores despropósitos del año. La nominación de Penélope Cruz es una broma pesada.

Para hacérselo mirar: Las furias hubiera tenido bastantes opciones en las categorías actorales, pero no compite porque la productora ¡presentó su candidatura fuera de plazo! Y qué decir de Callback, ganadora en Málaga y que se estrena tardísimo (en 2017, por lo que no entra en estos premios).

El único Goya seguro: El Goya de honor de Ana Belén, una señora dotada tanto para la comedia como para el drama y una trayectoria recordable (Tormento, La colmena, Demonios en el jardín, Sé infiel y no mires con quién, La casa de Bernarda Alba, Divinas palabras, El amor perjudica seriamente la salud...). Merecido.

2 Comments
  1. Marx says

    Pues nada, el año que viene ni votar ni ná, que te pregunten a ti Iván y todo solucionado.

  2. Tomatron says

    Coño! como ha cambiado Raúl Arevalo en la foto ¿no? desde que rodo el peliculón ‘Tarde para la ira’ es otro.

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