El 15-M se desmarca de la alternativa política de Beppe Grillo

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Beppe Grillo, micrófono en mano, durante el mitin de cierre de campaña del Movimiento 5 Estrellas en Roma. A su izquierda, el candidato de partido a la alcaldía de la capital italiana, Marcello de Vito. / Massimo Percossi (Efe)

Beppe Grillo no es un modelo. Ninguno de los aun innombrables proyectos políticos, nacibles del 15-M, dispuestos a acudir a las urnas quizá en las europeas de la primavera de 2014, o en las próximas elecciones generales españolas, considera que el proyecto de Beppe Grillo, en Italia, pueda parecerse o parangonarse a cualquier partido político nacido de la calle, de las mareas, de la izquierda, o del difuso y rotundo 15-M. Beppe Grillo, con un partido antipartidos, y de sorpresa, convirtió a su Movimiento Cinco Estrellas en la formación más votada de las últimas legislativas italianas. 25,5% de los votos. Un partido antisistema. Tuvo posibilidad de gobernar con el centro izquierda de Pier Luigi Bersani. Pero Grillo se negó. Dijo que su antipartido indignado nunca pactaría con un partido tradicional. Y gobernaron los de nunca: primera coalición derecha-izquierda en Italia desde la posguerra europea. Y esta semana, las elecciones municipales han convertido a Grillo y a su partido en una posible anécdota. Los analistas achacan este hundimiento a su negativa a pactar con partidos tradicionales.

El resultado de las elecciones italianas podría ser buen barómetro para observar las posibilidades de cambiar las cosas que pueda tener cualquier nuevo partido político nacido de la calle y de la izquierda. Alternativas desde Abajo es una propuesta nacida de 15-M y partidos de izquierdas que pretende concitar las sensibilidades políticas con colectivos ciudadanos y profesionales surgidos del eco indignado. Izquierda Unida, Izquierda Anticapitalista, Equo, Frente Cívico, organizaciones ecologistas, polícromas mareas ciudadanas, Plataforma de Afectados por la Hipoteca, sindicatos y un sinfín de movimientos callejeros intentan articular una opción electoral. Aunque no lo dicen. Miguel Urbán, de Izquierda Anticapitalista, se enfada con cuartopoder.es: “Siempre me llamas a mí. Cada vez que me llamas, hay gente que dice: mira a los de Izquierda Anticapitalista, que se quieren quedar con esto. Pues no”.

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Vale. ¿Y?

– Grillo fundamenta mucho su poder electoral en torno a su persona. A su figura. Y en unas elecciones municipales, él no se presenta. Es lo mismo que ocurría con Chávez en Venezuela. Arrasaba en las generales, y perdía las provincias. Cinco Estrellas es un movimiento populista. En él, el hombre humilde y corriente, el humorista, la figura de Grillo es fundamental. En Italia, de hecho, no ha habido trasvase de votos. El votante de Grillo se ha abstenido.

Jaime Tomás, de Confluencia, un equipo de estudio que pretende conciliar todas las corrientes del 15-M para convertirlas en, quizá, partido, también se distancia de Beppe Grillo: “Da la sensación de que su propuesta es bastante insustancial. No lo sé. No estoy allí. Pero da la sensación de que no hay proyecto de país. No han conseguido transmitir la idea de que ellos querían llevar a Italia a una etapa diferente. Las elecciones municipales suelen favorecer el voto protesta y el distanciamiento de los modelos tradicionales. Y Grillo ha perdido. No ofrecieron un proyecto histórico, no político, histórico, ni una salida a la crisis política. Las alternativas que pueda haber aquí, si las hay, no serán aideológicas como la de Grillo. Aquí serán más en positivo. Grillo jugó su papel catártico, de destrucción. De destrucción del sistema. Sin proponer algo nuevo. Aquí queremos proponer algo nuevo. Si nosotros no conseguimos transmitir eso, que no es tan fácil de transmitir, nos pasará lo que a Beppe Grillo”.

Kike Castelló, de Democracia Real Ya, lleva ya muchos meses asistiendo a asambleas donde se decide, o no se decide, construir un partido político. La pregunta es personal, porque nadie en DRY habla en nombre de nadie. Grillo se ha hundido, dicen, por negarse a pactar con partidos tradicionales tras vencer en las elecciones generales. ¿Qué harías tú? “¿Si yo pudiera pactar?”, responde Castelló. “Sí o no. Para pactar con un partido, tendrían que cumplirse unas condiciones muy especiales. Después, tendríamos que decidir y votar entre todos, porque hay que mantener las ideas de horizontalidad, transparencia y democracia. Y, si en asamblea se decide que pactamos, pues pactamos. El gran peligro es que surja alguien que diga que representa al 15-M, y que se aproveche de la gente que aún no sabe de qué va esto...”.

¿Beppe Grillo? “No cumpliría las condiciones. Sencillamente, va en contra de lo que es el 15-M el simple hecho de que exista un Beppe Grillo. El 15-M no es que lleve como bandera la falta de liderazgo, pero sí la no necesidad de tener un líder”.

Miguel Bermejo, de Juventud Sin Futuro: “Cinco Estrellas no es un modelo para el 15-M. Hay que analizar el batacazo de las municipales muy profundamente. No creo que se deba solo a que Beppe Grillo no haya querido pactar con el centro/izquierda. Su manera de construir el partido ha sido muy vertical. Y ha jugado con la ambigüedad. Ha tenido relaciones hasta con partidos de extrema derecha. Si el 15-M quiere tomar la iniciativa institucional, nunca deberá jugar con la ambigüedad”.

Pablo Erlantz, de Asociación DRY (que también prepara un frente ciudadano y de izquierdas), considera lógica la opción de Grillo: “Si pretendes ser una alternativa, ¿cómo vas a pactar con partidos tradicionales para formar gobierno? Nosotros tenemos que enseñar que queremos cambiar cosas. No queremos poder. No somos gente con aspiración política. Queremos forzar un nuevo proceso constituyente. Queremos cambiar las cosas y después desaparecer”.