Una aproximación al CIE de Aluche en cifras y fechas

  • Inicialmente contaba con unas 60 plazas, pero actualmente cuenta con 280 aproximadamente
  • La disposición arquitectónica es bastante parecida a la de una cárcel: hay cinco módulos, habitaciones con forma de celda dispuestos a ambos lados de pasillos

El miércoles un total de 13 internos del CIE de Aluche, en Madrid, se dieron a la fuga. La Policía desplegó un amplio dispositivo policial por el que consiguió detener a cinco de ellos. Los fugados, de origen argelino, agredieron a varios agentes del cuerpo policial en su huida –al menos tres de ellos resultaron heridos leves– y robaron varias tarjetas con las que lograron abrir las puertas del recinto y salir a la calle. En julio otros 46 retenidos también se fugaron del centro.

En el momento de la fuga, había unos 200 internos. Como parte de la estrategia anti-inmigración que ha alineado a las fuerzas conservadoras en las últimas semanas, el partido de ultraderecha VOX ha aprovechado la ocasión para arremeter contra los inmigrantes: “¿Falta administrativa? 17 violentos inmigrantes ilegales han asaltado el CIE de Aluche tras agredir a varios agentes y provocar graves destrozos. No necesitamos más CIE, necesitamos más deportaciones inmediatas. Los españoles tienen el derecho a decidir quién entra en España”, tuiteó la formación en su cuenta oficial.

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Este centro de internamiento de extranjeros de Aluche es uno de los siete que existen en España. No tienen carácter penitenciario, pero son de gestión policial. Tienen 33 años de existencia, pero hasta 2010 eran centros totalmente opacos, donde no penetraban ni las ONG ni los periodistas. Las personas que residen allí no han cometido ningún delito –si una falta administrativa– y aunque la función de estos centros inicialmente era retener a los inmigrantes para después repatriarlos a sus países, esto no se cumple: solo un 37,29% de los reclusos han sido expulsados de vuelta a sus lugares de origen. Según la Defensoría del Pueblo, son utilizados como “instrumentos de contención de la entrada irregular por las costas”, algo contrario a “la función que tienen atribuida legalmente”.

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Pero, ¿cuáles son las condiciones en las que viven los internos del CIE de Aluche? Nos aproximamos a la realidad reflejada en los últimos informes del Defensor del Pueblo y de la ONG SOS Racismo Madrid.

1. El CIE de Aluche existe desde junio de 2005 y se sitúa en la antigua cárcel de Carabanchel, junto a otras dependencias policiales como la oficina del DNI, la comisaría de Distrito de La Latina y la Brigada Provincial de Extranjería.

2. Inicialmente contaba con unas 60 plazas, pero actualmente cuenta con 280 aproximadamente. De todas ellas, unas 40 plazas ubicadas en la planta baja son para mujeres.

3. En sus primeros meses de vida el CIE de Aluche tuvo cuatro fugas.

4. La disposición arquitectónica es bastante parecida a la de una cárcel: hay cinco módulos, habitaciones con forma de celda dispuestos a ambos lados de extensos pasillos, ventanas ocultas por planchas metálicas que apenas permiten la visión exterior y el paso de la luz. La zona de visita de abogados y/o familiares no tiene privacidad y está constantemente vigilada, según recoge SOS Racismo.

5. Las habitaciones tienen unas dimensiones que oscilan entre los 21 y 40 metros cuadrados. Están diseñadas para albergar a entre cuatro y seis personas, pero según SOS Racismo, llegan a albergar un mínimo de entre seis y ocho personas en tres o cuatro camas-literas metálicas.

6. En 2007 treinta internos de Aluche enviaron una carta a la Comisión Europea en la que denunciaban condiciones como “falta de calefacción”, “hambre”, “comida con pelos, gusanos…”, atención médica deficiente”, casos de “maltrato y vejaciones”, “amenazas con expulsión si hay denuncias”.

7. Hubo dos huelgas de hambre en 2006 y en 2008 llevadas a cabo por los internos para denunciar sus condiciones.

8. A partir de 2010 se otorga una función complementaria para el control del CIE de Aluche a los Juzgados de Instrucción número 6, 19 y 20.

9. A partir de 2011, se empieza a permitir la entrada de organizaciones sociales.

10. En 2011 los tres juzgados de Madrid exigen al director del CIE “que los internos puedan hacer sus necesidades por la noche” y que tengan un acceso a un aseo “en un plazo máximo de tres minutos”. Hasta entonces las habitaciones se cerraban con llave a las 12 de la noche y si los internos querían hacer sus necesidades se les obligaba a realizarlas en bolsas y en botellas de plástico.

11. En diciembre de 2011 fallece la joven congoleña Samba Martine. En un auto judicial el juez Ramiro García de Dios refleja que la inmigrante falleció porque no fue diagnosticada a tiempo. Sufría una criptococosis derivada del VIH que padecía.

12. Según las visitas que realizó SOS Racismo Madrid entre los años 2014 y 2017, con entrevistas a 843 personas, pudo concluir que un 49,2% de ellas llevaba más de tres años en España.

13. La mayoría eran del continente africano, concretamente de los países del Magreb.

14. Un 31,1% de estas personas fueron detenidas tras la solicitud de documentación en espacios públicos, en el marco de identificaciones o “redadas” que SOS Racismo considera “racistas”.

15. La media de días que las personas a las que visita SOS Racismo Madrid están sometidas a privación de libertad en el CIE de Aluche se mantiene constante. De este modo, en 2014 se situó en los 37 días, en 2015 en 36 días, en 2016 en 35 días y en 2017 en 39 días.

16. El 18 de octubre de 2016, 39 internos se movilizaron y consiguieron alcanzar la azotea del CIE para denunciar sus condiciones y exigir libertad. Finalmente alcanzaron un acuerdo con las autoridades para desmovilizarse. Posteriormente denunciaron represalias policiales.

17. La noche del lunes 31 de julio de 2017 se produjo otra protesta multitudinaria. El origen fueron las supuestas agresiones a un joven marroquí tras las quejas de éste por las malas condiciones de habitabilidad y por los alimentos que le estaban siendo suministrados.

18. Tras este incidente, el Defensor del Pueblo entrevistó a los internos y trasladó al Ministerio Fiscal los testimonios de varios de ellos que manifestaron haber sido objeto de malos tratos durante o como consecuencia de los incidentes y de otras diez personas que declararon ser menores.

19. A finales del mes de agosto de 2017, se produjo una protesta por la mala organización de los turnos del desayuno. Consiguieron subir al tejado 13 personas internadas. Posteriormente denunciaron supuestas agresiones y trato vejatorio, como obligarles al desnudo integral, una práctica prohibida para las autoridades.