Ni Trump ni Kim Jon-un: un Nobel de la Paz para quienes defienden los derechos humanos

Tan polémico como disputado, el Premio Nobel de la Paz 2018 será anunciado este mes de octubre. Mientras suenan nombres tan sorprendentes como Donald Trump o Kim Jon-un, otras iniciativas emanan de la sociedad civil. La ONG Brigadas Internacionales de Paz (PBI, por sus siglas en inglés) ha lanzado una campaña para que se entregue el histórico galardón a la comunidad global de defensoras y defensoras de derechos humanos. Hasta la fecha, siempre el premio ha sido entregado a individuos, organizaciones o entidades concretas.

“2017 fue el peor año para quienes defienden los derechos humanos”, con un incremento “alarmante” de asesinatos y criminalizaciones, según explica PBI. “El año pasado hubo más de 300 personas asesinadas por defender los derechos de sus comunidades. Creemos que el premio ayudaría a poner en el centro los derechos humanos”, explica el responsable de incidencia de PBI en el Estado español, Rubén Mantecón.

El premio supondría “un hito” en el reconocimiento de la labor que estos defensores y defensoras realizan para todo el mundo. Al nominar a un colectivo en lugar de a personas concretas u organizaciones, PBI quiere resaltar que “los procesos colectivos son esenciales para la defensa de los derechos humanos” y que “la idea de comunidad” muchas veces lleva a las personas a tomar “enormes riesgos” para promover la paz. La ONG recuerda que estos defensores de DDHH pueden ser líderes comunitarios, abogados, periodistas, activistas medioambientales, víctimas de abusos, sindicalistas o profesores.

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La propuesta cuenta con la adhesión del relator especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Michel Forst, y ha recibido el apoyo de instituciones y actores políticos. En España el pasado 24 de septiembre la Comisión de Derechos Humanos e Igualdad del Parlamento vasco manifestó su apoyo a la iniciativa a través de una declaración. El Congreso de los Diputados todavía no ha mostrado su apoyo formal a la iniciativa, aunque PBI ha sostenido reuniones con algunos parlamentarios.

La carta con la petición ha sido presentada ante el Comité Nobel por el Gobierno francés y también cuenta con el respaldo del Grupo interparlamentario para los derechos humanos del Parlamento británico y del líder del partido laborista en Reino Unido, Jeremy Corbyn. También ha recogido, hasta el momento, la adhesión de más de 200 organizaciones, asociaciones o fundaciones de derechos humanos de todo el mundo como Amnistía Internacional u Oxfam. Todas ellas coinciden en su preocupación por “el creciente entorno de hostilidad global en el que la comunidad de defensores/as de derechos humanos se ve obligada a trabajar”.

En el 20 aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Defensores de los Derechos Humanos, que se celebra el próximo 9 de diciembre, la ONG PBI ha explicado al Comité Noruego del Nobel que sería un buen momento para “las personas extraordinarias” que, a pesar de las amenazas y el hostigamientos, siguen trabajando en la defensa de estos derechos. En estas dos décadas, “más de 3.000 defensores de los derechos humanos han sido asesinados por defender los valores fundamentales consagrados” en la Declaración Universal de los DDHH de la ONU.

“Los asesinatos como el caso de la hondureña Berta Cáceres, son solo la punta del iceberg: primero van las amenazas, después siguen las campañas de difamación y desprestigio, y luego van la criminalización y la judicialización. El uso indebido del derecho penal contra estas personas es un patrón que se repite cada vez más”, advierte Mantecón.