Las mujeres gitanas, discriminadas sobre todo a la hora de hacer la compra

Las mujeres gitanas sufren “discriminación intereseccional” sobre todo en el ámbito del acceso a bienes y servicios. En concreto, son perseguidas al acceder a supermercados y establecimientos comerciales por los guardias de seguridad, quienes tienen el prejuicio de que “las mujeres gitanas roban”. Esta realidad aparece en el informe anual de la Fundación Secretariado Gitano, publicado este miércoles, que lleva por título Discriminación y Comunidad gitana.

“Los roles de género sociales hacen que muchas mujeres gitanas tengan atribuido el papel de hacer la compra. Según los casos recibidos, el trato que reciben es diferente al de las mujeres de la sociedad mayoritaria y al de los hombres gitanos. Para identificar este tipo de discriminación nos hacemos dos preguntas básicas: ¿sería tratada de la misma forma una mujer gitana que otra no gitana? ¿y un hombre gitano”, ha indicado la directora del Departamento de Igualdad y Lucha contra la Discriminación de la Fundación Secretariado Gitano, Sara Giménez.

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Pero la discriminación hacia la mujer gitana no se queda tan solo en el ámbito de las compras, sino que se reproduce en otros ámbitos como el judicial. En su informe, Secretariado Gitano recuerda que “en nuestro país hasta la fecha no hay pronunciamientos judiciales en materia de discriminación interseccional”. Ahora bien, la fundación si consiguió una victoria en 2009 en el Tribunal de Europeo de Derechos Humanos con el caso de María Luisa Muñoz, una mujer gitana a la que el Tribunal Constitucional le denegó el derecho a la pensión de viudedad sin tener en cuenta “el rol que tenía establecido en ese momento como mujer y gitana” para dedicarse al “cuidado del hogar, de sus hijos y su marido hasta su muerte”. Según la organización, “se enfrentó a una injusticia y a un trato desfavorable muy específico, teniendo en cuenta toda su trayectoria de vida”.

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232 casos de discriminación, 30 más que el año pasado

La Fundación Secretariado Gitano ha documentado en su informe 232 casos de discriminación registrados y asistidos, 30 más que el año pasado. La gran mayoría, un total de 101 casos se han producido en el ámbito de los medios de comunicación e Internet. El documento alerta sobre el problema del discurso de odio antigitano en redes sociales e Internet y la necesidad de que España cumpla las últimas recomendaciones de los organismos internacionales.

En el caso de los medios de comunicación Secretariado Gitano precisa que “algunos medios siguen teniendo malas prácticas, mencionando la etnia cuando no es necesario”. A la hora de contactar con los medios la Fundación se ha encontrado con una respuesta positiva en 30 casos, en los que los medios han retirado los comentarios de noticias inapropiados o rectificando el enfoque de la noticia. Sin embargo en más de 70 casos no ha obtenido respuesta tras la queja presentada, algo que, según la fundación, evidencia “la necesidad de sensibilizar a este sector profesional de los medios de comunicación en esta materia, como actores clave en la concienciación de nuestra sociedad”.

Aparte de los medios de comunicación, los ámbitos de acceso a bienes y servicios y los del empleo son los que tienen casos de discriminación más numerosos, 44 y 29 respectivamente. Secretariado Gitano también ha recogido 17 casos en la vivienda, 17 casos en educación, 9 en salud y tres casos en los servicios policiales.

“Muchos jóvenes gitanos y gitanas son discriminados en el acceso a bares y discotecas, a piscinas y a otros espacios. Observamos una mayor conciencia de los jóvenes en el ejercicio de sus derechos, ya que actualmente muchas de estas víctimas denuncian la discriminación y tramitan quejas y hojas de reclamación”, indican en el informe. En lo que se refiere al acceso al mundo laboral se encuentran con que “no se les hace la entrevista de trabajo” porque hay algunas empresas que manifiestan no querer “gitanos/as” en su plantilla.

En el ámbito del acceso a la vivienda, Secretariado Gitano afirma haberse encontrado con que “las inmobiliarias reciben la orden de discriminar por parte de los propietarios de los inmuebles”. Aunque sea algo considerado “injusto”, hasta el momento “prima el derecho de los particulares” y “los mecanismos de defensa son prácticamente inexistentes”.

Una discriminación suspendida en el tiempo

“¿Cómo sería nuestra vida si nos hubieran escolarizado en un centro segregado, y si al buscar empleo no se nos permitiera hacer una entrevista de trabajo por nuestros apellidos, si al querer comprar o alquilar una vivienda nos dijeran que no están disponibles, si al ir a un supermercado tuviéramos detrás al guardia de seguridad? Lamentablemente no son situaciones puntuales a las que se enfrentan muchas personas gitanas en nuestro país, sino cotidianas”, expone Secretariado Gitano en su informe.

El documento también recoge algunas de las iniciativas positivas como la creación de la Oficina nacional de lucha contra los Delitos de Odio o la aprobación por unanimidad de una proposición en el Congreso de los Diputados para reconocer al pueblo gitano. Sin embargo, sobre todo, el documento pretende “visibilizar la discriminación cotidiana que sufre la comunidad gitana por su condición étnica, y mostrar en qué medida afecta a sus vidas cotidianas y las aleja del acceso a sus derechos fundamentales”, en palabras del director general de Secretariado Gitano, Isidro Rodríguez.