De un círculo de madres al Parlamento: cómo nació la primera ley de monomarentalidad

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Desde un grupo "muy diverso de madres y padres" hasta el Parlamento de Navarra. Ese ha sido el camino, no exento de aprendizajes y de alguna frustración, que ha seguido la primera ley que contempla las particularidades de las familias monomarentales que ya se encuentra en debate en el Estado. El grupo, de una decena de madres y padres, capitaneados por Ester Ortiz Gironés, quien ejerce actualmente de portavoz del Círculo de Familias Monomarentales-Monoparentales de Navarra.

"Cada persona del círculo contó su experiencia vital y vimos cuáles eran las necesidades de las familias monomarentales: la vivienda, conciliación, los estudios, ortodoncias, etc." y desde ahí, desde la experiencia personal, después colectiva, de un grupo de madres y padres navarros llegó la hora de plasmarla en un proyecto de ley que acreditara a las familias monoparentales. Para ello, asegura Ortiz, han tenido un camino de aprendizaje legislativo "enorme". Leyes, propuestas, declaraciones... incluso han "tirado de memoria" para utilizar compromisos políticos con las familias monomarentales recogidos en otras legislaciones o propuestas legislativas. Una tarea que les ha llevado "un año".

La realidad de las familias monomarentales es cruda. Según los últimos datos del INE, cuatro de cada diez familias maternosostenidas se encuentran en riesgo de pobreza. Además, la realidad de las familias monoparentales tiene un foco femenino importante, ya que 9 de cada 10 familias con un solo miembro adulto e hijos dependientes están encabezadas por madres.

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Había una brecha en la sociedad, considera Ortiz, "la sociedad no lo detectaba", incide. "Las familias monomarentales no van diciendo por ahí 'jo, qué pobre soy' y por ello no hemos sido un grupo a tener en cuenta", recuerda. Son conscientes de las necesidades de las familias biparentales, pero las diferencias de acceso a recursos y de sostén económico son, en algunos casos, evidentes.

Los datos avalan sus necesidades y la brecha enorme con las familias biparentales. En el caso de las familias monoparentales el riesgo de pobreza se dispara: afecta a cuatro de cada diez familias (42,2%), según los últimos datos publicados por el INE. En el caso de familias biparentales con hijos a su cargo se sitúa en el 26,7% unos puntos por encima de la media general.

Confiesa que en el Parlamento les animaron a presentar la propuesta después de que Madrid se animara a tratar el tema. "Como primer paso quisimos sacar la ley de acreditación, que nos visibiliza como familias monomarentales y son pequeñas cosas pero ayudan mucho". Las familias monoparentales y monomarentales están consideradas al mismo nivel que las familias numerosas. Y confiesa que no acaba aquí la petición del círculo, en la petición de una acreditación, sino que la ley pretende abarcar varios ámbitos, como el de la vivienda.

Una victoria que no ha gustado mucho en los sectores más conservadores a nivel social y político, puesto que consideran que "se derivan recursos a otros modelos de familia", mientras que "quedan menos recursos para el modelo de familia que defienden", el modelo tradicional. La iniciativa presentada en Madrid fue una de las bases utilizadas por el grupo navarro para empezar a construir su proyecto, que consideran que tiene algunas mejoras con respecto al madrileño.

"Contiene una consideración para las familias monoparentales con custodia compartida, porque son familias monoparentales pero a tiempo parcial", apunta Ortiz. También han logrado que no haya distinciones entre familias con un hijo y más de uno. "En las otras leyes se separan las familias monomarentales con un hijo y el resto: esta legislación lo une, puesto que la carga de cuidados o de conciliación ya existe con un solo hijo. La carga se modifica en lo económico, pero no en la problemática general", apunta la portavoz.

El Parlamento de Navarra dio pie a que se debata la ley y entre en trámite parlamentario. En la actualidad se encuentra en periodo de enmiendas y "ahora se verá cuál es el tira y afloja en las necesidades que las familias hemos detectado y las que se quedan reflejadas en la ley".

"Nos hemos demostrado que es posible llegar al Parlamento"

El camino de un año de trabajo ha tenido múltiples aprendizajes, entre ellos, demostrarse a ellas mismas "que se puede llegar al Parlamento, es la primera vez que un círculo de Podemos presenta una ley en el Parlamento". La parte que más frustración ha generado al Círculo de Familias Monomarentales-Monoparentales de Navarra ha sido que "siempre tienen que retocar algo, nuestra vivencia y nuestras propuestas no son tomadas en sí mismas, sino que siempre hay algo que mover".

Ester se queda con una imagen: el día que el Parlamento de Navarra admitió a trámite, "por unanimidad", la propuesta de Ley y en la rueda de prensa de presentación del proyecto. Confiesa que ese momento "único" en el que pudieron explicar en rueda de prensa en el Parlamento lo trabajado es algo que le marcó. "Estábamos sentadas, explicando frente a la prensa cómo habíamos trabajado y a nuestro lado los parlamentarios", recuerda Ortiz.

Una ley para todas

"La familia monomarental no es una cosa única", considera Ester Ortiz. Por ello, se reunieron padres y madres de varios grupos sociodemográficos, con necesidades distintas, para poder evaluar una propuesta de ley lo más amplia posible. "Creemos que es muy completa, aunque sí hemos tenido que dejar fuera algunos asuntos, como los casos en que la madre es extranjera y el proceso de reunificación familiar ha ocurrido solo con los hijos, pero no con el padre, que sigue en el país de origen", reconoce Ortiz. Esta tipología, compleja en su planteamiento, no ha podido ser abordada "puesto que toca otras legislaciones, referentes a materia de extranjería, en las que nosotros no podemos intervenir", apunta.

Sin embargo, sí cree que "ha habido un trabajo de recopilar las distintas realidades de cada familia monomarental". Han tenido en consideración otros asuntos como el acceso de las familias no solo a asuntos de primera necesidad sino "a servicios culturales o deportivos", en el que los núcleos monoparentales se ven "excluidos". Ester reconoce que, a pesar de que uno de sus hijos ha sido jugador de baloncesto varios años, jamás ha podido "pagarle un campamento de baloncesto por imposibilidad económica, algo que otras familias sí pueden permitirse".

Esta apertura también facilita romper "con el modelo de familia tradicional" e incentivar otros tipos de familia, donde la crianza en soledad sea "también una elección" y no algo que llegue por un divorcio, separación o por una viudedad.

1 Comment
  1. florentino del Amo Antolin says

    Ana, el trabajo nos hace más libres. Una lucha llena de dificultades, desigualdades, agrandada por ese misogismo mental, en personas que no ven la desigualdad, aunque vivan al lado. Monopa u Monoma… Esa versión de la vida, que en si es otro múndo; Lleno de una vida, de amor y más precariedad; pero en sintexis, es: ¡ Un compromiso con Un@ mismo y con el valor añadido de aumentar el desarrollo personal integral y el colectivo, por aumentar la natalidad y el compromiso de vida del que nos realizamos como verdaderos seres humanos ( en Ma – Pa de forma Monoparental ).
    La otra mitad de la história, la podrán escribir aquell@s semillas, viendose en el espejo del día a día… ¿ Problemas ?. ¡ Todos !… Ahora, con un reconocimiento de más igualdad. Que el retoque Parlamentario respete la base y si puede mejorarse, pues mejor !.

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