Los datos que desmontan la exclusión sanitaria de los inmigrantes que persigue Vox

Las alertas han saltado entre quienes trabajan con la población más vulnerable de Andalucía ante el pacto PP y Vox. En el ámbito sanitario, las organizaciones están preocupadas por la posible exclusión sanitaria de los inmigrantes irregulares, a quienes el Gobierno de Pedro Sánchez volvió a garantizar el derecho a la sanidad mediante Real Decreto el año pasado. Finalmente la extrema derecha no ha logrado incluir en el acuerdo su propuesta de compartir datos sanitarios de los inmigrantes con la Policía para expulsarlos, pero el miedo hará que dejen de acudir al médico, alertan numerosos colectivos.

El hecho de que los inmigrantes en situación irregular dejen de acudir a su médico de atención primaria pone en riesgo “la salud individual y colectiva”, alerta REDER, la plataforma que integran organizaciones como Médicos del Mundo o la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. A la alerta se han sumado otras organizaciones como Amnistía Internacional y la Coordinadora ONGD, pero también el colectivo médico. El Consejo Andaluz de Colegios de Médicos ha dejado claro que su función, que es atender a las personas, no tiene que ver con el control migratorio.

Aunque el pacto de PP y Vox no menciona explícitamente que los centros de salud deban compartir sus datos con la Policía, sí que convienen en “apoyar documentalmente” a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en materia de control migratorio. Esta medida siembra muchas dudas y, denuncian desde REDER, contradice lo establecido en la legislación española en materia de protección de datos. Asimismo, el acuerdo entre las dos fuerzas derechistas habla de acabar con “el turismo sanitario”, una acepción que siembra “confusión” al confundir el uso que hacen las personas migrantes con el que realizan las personas de origen alemán, inglés o escandinavo.

Las motivaciones de limitar la atención sanitaria a las personas migrantes son “exclusivamente xenófobas” ya que no obedecen a ninguna lógica. Según recuerda REDER, diversas investigaciones como la realizada por el Observatorio Vasco de la Inmigración, demuestran que las personas migrantes “aportan a la economía del país y al mantenimiento del Estado Social más de lo que reciben a cambio”. Además, inciden en que “nuestro sistema sanitario se financia exclusivamente a través de impuestos, de modo que cualquier persona que vive en España contribuye al sostenimiento del mismo a través de los impuestos indirectos que gravan su consumo”.

Estos son los motivos por los que no es buena idea que los datos de las personas migrantes en el sistema de salud sean compartidos con la Policía.

El “efecto disuasorio” es peligroso para todos

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Es probable que las personas en situación irregular en Andalucía dejen de acudir al médico por miedo a que sus datos sean compartidos con la Policía. Aunque la medida todavía no ha sido implementada, Vox ya ha lanzado una idea que puede extenderse como un rumor y tener igualmente un “efecto disuasorio”. Según alertan desde REDER, puede tener efectos en la salud individual y colectiva. “Una persona puede prescindir de vacunar a su hijo si tiene miedo”, pone como ejemplo Teresa González, portavoz de Médicos del Mundo en comunidad autónoma.

Es más costoso para el sistema de salud

El colectivo médico reivindica que todas personas acudan en la medida de lo posible a la atención primaria y acudan a las Urgencias solo en casos extremos. Esto evita costes innecesarios y evita que se colapse el sistema de Urgencias. Si las migrantes solo acuden al médico en situaciones de gravedad que se podrían haber solucionado con un tratamiento sencillo, será mucho más costoso atenderles.

Provoca desconfianza en el sistema de salud público

En España los datos que aportamos al profesional sanitario son confidenciales. “Todas las personas sabemos que cuando acudimos al centro de salud nuestra información personal está a salvo. La gente acude siempre al médico porque tiene la certeza de que sus problemas no van a salir de ahí. El problema es que se mina la confianza en el sistema de salud”, denuncia González.

Los inmigrantes hacen poco uso del sistema de salud

Por último, los inmigrantes que viven en España son en su mayoría “personas jóvenes y sanas” que hacen un uso menor de los servicios sanitarios que la población local, explica REDER. Es falso, por tanto, que colapsen el sistema y restringirles el acceso podría tener graves consecuencias tanto para ellos como para el conjunto de la sociedad.