La Embajada y el Instituto Cervantes de París no tienen hueco para las víctimas de Bolero-Paprika

  • Las hermanas Úriz Pi formaron parte de la Resistencia francesa y fueron víctimas de la Operación Bolero-Paprika.

0

Este año se celebra el 80 aniversario del exilio republicano español, ocho décadas desde que la victoria del dictador Francisco Franco en la Guerra Civil hizo que 480.000 enfermeras, escritores, médicos o políticos tuvieran que cruzar la frontera por miedo a las represalias. Aunque el actual Gobierno español se comprometió a limpiar esa capa de olvido con la que se ha barnizado la democracia española durante estos 40 años, algunos nombres se quedarán fuera de los homenajes. Según explica Manuel Martorell, autor del libro ‘Pioneras. Historia y compromiso de las hermanas Úriz Pi’ y colaborador de cuartopoder.es, tanto el Instituto Cervantes de París como la Embajada de España en París se niegan a acoger este homenaje, que ya ha recorrido decenas de localidades en País Vasco, Navarra y Catalunya, además de seis ciudades de Alemania.

Esta batalla para llevar la memoria de las hermanas al corazón del país que las acogió tras su salida de España en 1939 comienza en 2015. Manuel Martorell escribió al director del Instituto Cervantes de París animado por el éxito que había tenido la exposición “De Badostáin a Berlín Oriental. Historia y compromiso de las hermanas Úriz” en Berlín. El periodista contactaba, en ese caso, como enlace del Ayuntamiento del Valle de Egüés y del Concejo de Badostáin, ofreciéndose a ampliar la exposición para adaptarla al público francés y como una actividad cultural más para quienes siguen cursos de lengua española en el Instituto.

Para Martorell el interés de llevar la exposición de Navarra a París está en la propia trayectoria de las hermanas Úriz, que fueron miembros destacados de la Resistencia Francesa y vivieron en el país galo desde 1939 hasta 1951. Pero también es especialmente relevante para el investigador ese último año de resistencia de estas hermanas pioneras, ya que su expulsión vino causada por la Operación Bolero-Paprika, que hizo que cientos de militantes comunistas que lucharon contra el fascismo fueran expulsados del país bajo la acusación de colaborar con la Unión Soviética.

Publicidad

El periodista cree que el reconocimiento a quienes sufrieron este “oscuro y poco conocido episodio de la Guerra Fría del que las hermanas Úriz son uno de los más claros exponentes” se merecen un hueco especial entre los “numerosos homenajes y reconocimientos al exilio español” que ha organizado Francia, tal y como expresa en una de las cartas que mandó a las citadas instituciones. “Es una acto de justicia y reconocimiento público necesario”, opina sobre una operación basada en “la psicosis bélica que se instaló a finales de los años 40 y comienzos de los 50” y en la que “cientos de refugiados comunistas fueron tratados de forma inhumana, apresados y deportados sin ninguna base legal”.

Un nuevo gobierno, el mismo inmovilismo

Con la llegada del nuevo Gobierno del PSOE tras una moción de censura, se esperaba que los socialistas mostrasen más sensibilidad hacia temas de memoria histórica. El 22 de agosto, Martorell le envió una carta al nuevo director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, para pedir una entrevista con ocasión de explicar el proyecto. Tampoco se produjo nunca.

El anuncio del Consejo de Ministros en noviembre sobre la creación de una comisión para conmemorar el 80 aniversario del exilio tampoco ha logrado un resultado distinto a la insistencia de Martorell. Ese mismo mes, la Oficina del Instituto Cervantes en París rechazó  definitivamente la propuesta. Dos meses antes había hecho lo propio la Oficina Cultural de la Embajada.

Preguntado por este medio, el Instituto Cervantes de París confirma la recepción de la propuesta y su estudio, aunque ni entonces ni ahora se contempla incorporarla a su programación actual. “Por supuesto, tampoco se descarta”, matizan a este medio.  

Esta institución ha realizado durante los últimos meses varias actividades relacionadas con la memoria histórica, desde la proyección de “A palabra xusta” hasta la presentación de “El fotógrafo de Mauthausen”, pero aún no hay hueco para las Úriz.

Leave A Reply

Your email address will not be published.