Educación sexual, la asignatura pendiente en tiempos de hipersexualización y ‘manadas’

  • La educación sexual está fuera del currículo en España. ¿Qué podría aportar su implementación a la sociedad?
  • Los adolescentes comienzan a consumir porno, habitualmente cargado de machismo y prácticas sexuales de riesgo, a los 14 años

0

Un taller gratuito de educación sexual, derechos sexuales y reproductivos se ha realizado este sábado en mitad de la calle en Madrid. Este tema, que está ausente en las aulas, se llevaba a la calle a modo de reivindicación para demandar una educación sexo-afectiva que a día de hoy está fuera del currículo en España, pero sí se contempla en otros países vecinos como Francia, Bélgica, Grecia o Portugal . “Falta información para que podamos conocer y explorar libremente la sexualidad y obtener las herramientas necesarias para manejar nuestras relaciones y nuestra propia salud sexual”, reivindicaban desde el Movimiento Feminista de Madrid, las organizadoras de la convocatoria.

Obtener información sobre sexo no es fácil ni en casa ni en el aula, así que los menores usan la herramienta que tienen a su alcance: Internet. Los adolescentes comienzan a consumir porno, habitualmente cargado de machismo y prácticas sexuales de riesgo, a los 14 años. Es frecuente que por casualidad se encuentren por primera vez con este tipo de contenidos a los ocho años, según el estudio Nueva pornografía y cambios en las relaciones interpersonales, publicado este año por la red Jóvenes Inclusión y la Universidad española de las Islas Baleares.

“En una sociedad tan hipersexualizada como la que tenemos, ¿cómo podemos negarnos a una educación sexual desde el respeto y la igualdad?”, pregunta la presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS), Francisca Molero. Desde la federación llevan años luchando por un modelo de educación sexual integral que enseñaría “cosas tan básicas como el respeto a los otros, la coeducación, herramientas de autoestima y de asertividad – saber decir que no cuando hay que decir que no-- o el conocimiento del propio cuerpo”, señala esta sexóloga y ginecóloga.

Publicidad

La FESS, en colaboración con otras entidades, ha tratado este año de sensibilizar a la sociedad con la necesidad de tener una educación sexual integral en las aulas con la campaña #AsignaturaPendiente.

“La educación sexual no solo es explicarle a los adolescentes del riesgo de enfermedades o riesgo de quedarse embarazada, sino también que somos seres sexuados, sexuales y sexualizados, y depende de donde hayamos nacido y crecido vamos a tener una sexualización distinta”, añade Molero, quien indica que es necesario abordar los conocimientos sobre el placer y el propio cuerpo de la mano de profesionales.

Educación sexual contra la violencia y por la diversidad

Los telediarios de este verano han hecho protagonistas a 'las manadas', el término por el que popularmente se ha empezado a conocer en España a las violaciones cometidas entre varios agresores con una sola víctima. Otro estudio de este verano del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) revelaba que durante el primer semestre del año un 20,89% más de adolescentes habían sido víctimas de maltrato respecto al mismo periodo del año anterior.

Los expertos apuntan que la visibilización de la violencia de género se produce, en parte, porque cada vez las mujeres denuncian más lo que antes callaban. Sin embargo, la sucesión de casos de violencia machista entre adolescentes no deja de ser preocupante. “La educación sexual ha quedado delegada al ostracismo generando, en mi opinión, circunstancias de violencia sexual desde las edades más tempranas que puede convertirse en violencia de género”, advierte Marichu Hinojal, terapeuta y profesora de educación secundaria, una de las organizadoras del taller/protesta organizado este sábado por el Movimiento Feminista de Madrid.

Las feministas demandan una asignatura obligatoria de educación sexual para combatir la violencia sexual y de género desde edades tempranas, además de para evitar Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) y embarazos no deseados –la protesta a favor del aborto legal de las argentinas ha ido acompañada por una demanda de educación sexual en las aulas--. También advierten que la educación sexual debe fomentar el conocimiento de los jóvenes de su propio cuerpo y a respetar todas las identidades y orientaciones LGTBIQ. “La diversidad existe y está en la sociedad. La educación tiene que ser integradora y no lo es. Los contenidos solo responden a la heteronorma y la función reproductiva”, critica Hinojal.

La ausencia curricular de la educación sexual

La demanda de la educación sexual integral en el sistema educativo español es una reivindicación antigua de los expertos en Sexología. “Hay algunos proyectos y programas muy buenos que se han ido haciendo en diferentes autonomías, pero dependen de la motivación de los profesionales”, explica Molero. En España, la LOMCE se encargó de enterrar cualquier atisbo de educación sexual en las aulas.

Aunque la educación sexual nunca ha estado regulada en España de manera específica y expresa, la LOGSE de 1990 incluía la educación sexual dentro de 'Educación para la salud', una asignatura transversal. Ley Orgánica de Educación (LOE) de 2006 incluyó contenidos sobre sexualidad en 'Educación para la Ciudadanía'. Sin embargo, la LOMCE, aprobada en 2013 cuando el PP contaba con mayoría absoluta, terminó eliminando del currículo español todo el contenido que se relacionaba con la educación sexual.

A pesar de los intentos de denostar la educación sexual por parte de formaciones conservadoras y ultraconservadoras como Vox, las recomendaciones de los organismos internacionales en este sentido son claras. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no contempla la salud sin “la salud sexual” e indice en que la educación sexual debe ser “una actividad continua de promoción de la salud durante los años escolares” que se inicie con los niños “en edad preescolar”.

“Mucha gente piensa que es una cuestión de ideología, pero no lo es, porque la salud, la igualdad, el respeto, el conocimiento, la satisfacción y el desarrollo personal no lo son”, argumenta la presidenta de la FESS. “Intentamos ocultar o reprimir lo morboso o lo que nos da más miedo, pero eso no funciona porque acaba apareciendo de una manera que no es la que deseamos”, sentencia Molero.

Leave A Reply

Your email address will not be published.