¿Quiénes nos dejan un petróleo carísimo que nos agujerea el bolsillo en plena crisis?

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Evolución del precio del barril de Brent, en dólares, desde junio de 2000 hasta enero de 2011.

Ya tenemos el precio del barril de crudo en 100 dólares la unidad, aunque todavía seguimos metidos de lleno en la crisis. Las explicaciones teóricas dicen que, por un lado China, Brasil y en menor medida Alemania, EE UU y Japón están tirando de la demanda lo que, unido a un descuento de una recuperación global a medio plazo, son los motivos para que el petróleo esté en estas zonas tan elevadas. Ja.

El pasado sábado 15, el diario El País publicaba en su página 20 un gráfico que tengo en mente desde hace mucho tiempo y que, efectivamente, contemplarlo produce muchas sensaciones. Ninguna buena. Se trataba de una fiebre con la evolución del precio del petróleo en los últimos 40 años. Muchos altibajos en la crisis de los 70 y cierto tirón alcista brusco en la Guerra del Golfo, cuando tocó la cota de los 40 dólares/barril.

Pero resulta descomunal que entre 2005 y 2008 se fue desde los 40 a los 145 que constituyen su máximo histórico para caer, tras la quiebra de Lehman Brothers, en cuestión de días, desde dicha cota máxima hasta... 35 dólares.

Recuerdo que antes de ese deplome iba a algunas tertulias y cuando se hablaba del exorbitado precio, servidor argumentaba que había un calentamiento artificial del precio debido a los derivados. Algún tertuliando que otro me rebatió, achacando los 145 dólares al tirón de China. Claro, y la quiebra de Lehman enfrió la demanda asiática en cuestión de horas, ¿no? Así son las cosas en nuestras tertulias.

Lo cierto es que ese pico provoca dolor de alma. Un precio de 145 dólares atenaza a todo tipo de sociedades y sólo beneficia al celebérrimo cártel de la OPEP, a un puñado de bancos de inversión y a las petroleras. A cambio, ralentizan el crecimiento, estrangulan a las pymes y echan una losa sobre el ciudadano. Por cada dólar de subida del barril hay un descenso en el crecimiento. En definitiva: lubricante para la pobreza.

La caída de uno de los príncipes de las finanzas virtuales como era Lehman provocó un hundimiento del crudo. Sin duda, fueron unos de los grandes responsables del calentón, junto a sus primos hermanos de JP, Goldman, Morgan, Merrill, etcétera.

Ahora, tenemos un panorama muy complicado de nuevo, ya que el respiro que nos dieron los carburantes ha sido efímero. Lo lógico sería que en un periodo contractivo como el actual, con las economías mostrando renqueantes síntomas de recuperación en los mejores casos, el crudo mostrara cierto tirón al alza, pero no cifras de tres dígitos.

Así lo confirma Jorge Fernández, director adjunto de Intermoney Energía: “la OPEP ya ha dicho que se siente cómoda en el entorno de los 70-80 dólares por barril. Al estar ya en 100, podríamos preguntarnos si algún país productor está realizando incumplimientos de cuota desde el lado de la oferta”. Hablando en plata: el cártel ha cerrado un poco el grifo para estrujar los precios al alza, pese a sus amables declaraciones de intenciones.

Hay más. Fernández, que es un técnico que se cuida muy mucho de hacer valoraciones, confirma, sin embargo que “en los mercados hay un incremento de posiciones netas no comerciales sobre futuros del petróleo”, que se han multilplicado, tal como señala, después de que nacieran los temores sobre la deuda pública.

O sea, tenemos dos factores como el estrechamiento de la producción y el aumento de los derivados (que no tienen nada que ver con la demanda) sobre algo tan crucial para todo el mundo como es el crudo. El asunto importaría bastante menos si estuviéramos como en 2004 o 2005, con un pleno empleo de facto y creciendo al 4%. En ese estado de recalentamiento es lógico que los precios estén caros.

Pero ahora, con desempleo global, estancamiento económico (por decirlo amablemente), volatilidad en los mercados y mucha incertidumbre por delante, tenemos un precio del crudo que “perjudica a una recuperación económica cogida con alfileres”, como dice Fernández. Y ojo, que la reciente debilidad del euro aún nos lo pone más dificil en Europa y, por supuesto, España.

Hay que recordar que el Banco de España decía en 2009, en su estudio “Una aproximación al impacto del precio sobre la economía española y de la zona del Euro”, que la caída del 50% del precio del crudo, desde los casi 150 dólares hasta el entorno de los 75, permitía nuestro país una inmediata caída de la inflación, de 1,3 puntos y un repunte en el segundo año en el PIB del orden del 1%, cuando los efectos de la caída de precios ya se ha materializado. Demasiado bueno como para ser verdad.

Pero otra vez, unos cuantos se enriquecen exponencialmente e impiden vivir dentro de la normalidad a muchos. Basta mirar lo que vuelve a costar llenar el depósito del coche. Una barbaridad, aunque el desempleo sigue aumentando.

Poco más. Seguimos en manos de los de siempre. Cayó Lehman Brothers, Bear Stearns y se inició una grandísima crisis global en las que, como casi siempre, ha tenido que cambiar todo para que todo siga igual.

4 Comments
  1. The Boston tea party says

    ¿Realmente piensan ustedes que se pueden crear miles de millones de dolares y euros para salvar a banqueros y gobiernos en quiebra y que luego ese dinero no afectará a los precios?. La culpa de lo que está pasando con el petroleo y con los cereales, que son mucho mas importantes para la mayor parte de la umanidad que el petroleo, la tiene la Reserva Federal seguida del Banco Central Europeo y del resto de bancos centrales.

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