CCOO y UGT esperan que Rosell reciba el permiso de su dirección para firmar la reforma de la negociación colectiva

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Imagen de la reunión que mantuvieron ayer, en la sede de CEOE, Juan Rosell (a la izquierda, en primer plano) y los secretarios generales de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y UGT, Cándido Méndez. / ceoe.es

Los secretarios generales de CCOO y UGT -Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez- confían en que el presidente de la patronal, Juan Rosell (así se le cita en la página web de CEOE), con el que mantuvieron ayer un encuentro que se prolongó durante más de cuatro horas, consiga, por fin, la autorización de su dirección para cerrar un acuerdo sobre la negociación colectiva. La reunión fue calificada de nuevo como “positiva” por todas las partes, igual que las anteriores, pero el temor de los sindicatos es que, como ha ocurrido en encuentros precedentes, Rosell no reciba el visto bueno de su Junta Directiva -que se reúne hoy- para firmar.

Los sindicatos reconocen abiertamente que Rosell ha dado, en todo momento, muestras de voluntad de acuerdo, pero advierten que, quizás, el presidente de la patronal no ha consolidado todavía su posición en la organización. De hecho, la reunión de ayer sirvió para dejar las cosas en el punto en el que estaban hace tres semanas, cuando se constataron acercamientos importantes que no pudieron trasladarse a un acuerdo porque Rosell informó a sus interlocutores que debería debatirlo primero en la reunión de su Junta Directiva. Ese fue el  motivo esgrimido entonces por la patronal para retrasar el posible acuerdo hasta después de las elecciones municipales y autonómicas, tal y como, finalmente, ha sucedido. En aquel momento, tanto los sindicatos como el propio Ministerio de Trabajo sugirieron que, quizás, las presiones del Partido Popular para que no hubiera foto antes de los comicios pesaron demasiado en el nuevo presidente de CEOE. De hecho, las centrales sindicales acudieron ayer con muchas cautelas a la reunión y temiendo que el arrollador triunfo de los ‘populares’ en las elecciones municipales y autonómicas del pasado domingo pudiera haber encasquillado la posición de la patronal. Pero, por lo visto, no fue así.

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“Mañana (por hoy) es el día. Ha llegado el momento de saber si Rosell es capaz de sacar adelante sus posiciones y fijar ya una fecha para la firma de un acuerdo (hay una nueva reunión convocada para el jueves al máximo nivel) o si, por el contrario, la Junta Directiva le sigue marcando el paso y echa por tierra la reforma. Es el momento de conocer su capacidad de interlocución en el diálogo social”, dijo uno de los dirigentes sindicales de la negociación a cuartopoder.

Lo cierto es que la organización y el equipo que ha heredado Rosell del nunca suficientemente ponderado Don de Gerardo de Díaz de Ferrán (como le conocían los trabajadores de alguna de sus ex empresas) está trufado de nombres vinculados al Partido Popular. Por citar solo a algunos, desde el secretario general, José María Lacasa, al presidente de Aseta (la patronal de las autopistas), José Luis Feito; pasando por el presidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández, estrechamente vinculado a la presidenta Esperanza Aguirre.

Además, la reunión de la Junta Directiva de CEOE se produce solo tres días después de las elecciones del 22-M y de la aplastante victoria del PP, que, desde la misma noche del domingo, no se cansa de repetir  que el anticipo de las generales es la única alternativa para superar la crisis. Esto es, que las reformas, con Zapatero en el Gobierno, no sirven para nada, porque el problema es, precisamente, Zapatero; más concretamente, la desconfianza que genera Zapatero. ¿Y si las reformas no sirven, para qué regalarle la foto a la moribunda presencia de La Moncloa?

Así que las posiciones sobre la ultractividad (que los convenios de empresa, una vez vencidos, fijen unos periodos de aplicación superados los cuales habrá que acudir al arbitraje si no se firma uno nuevo), las cláusulas de descuelgue de los convenios de empresa respecto a los sectoriales o el papel de las mutuas para controlar el absentismo laboral, siguen donde estaban hace tres semanas, listas para el acuerdo. Lo que hace falta saber ahora es si, tres semanas después, Rosell es capaz de conseguir que su Junta Directiva le de permiso para firmar. Sin duda se trata de una prueba de fuego para el presidente de la patronal, y no solo para escenificar su autoridad en el seno de CEOE, sino para mostrar su autonomía respecto al Partido Popular y a sus voceros tanto en el seno de la patronal como en el del apasionante y salvaje submundo de la caverna mediática, que lleva semanas tirando para el otro lado. Lo sabremos hoy.

2 Comments
  1. Jose C. says

    Toxo y Méndez no firméis la reforma de los convenios, perjudica seriamente los derechos de los trabajadores. Es un suicidio sindical, convocar huelga general si al final el gobierno lo impone y si los trabajadores no respondemos tendremos lo que nos merecemos, pero no mancheis otra vez el nombre de CCOO y UGT que deberian servir como medio (y no como fin) para defender y consolidar los derechos de los trabajadores y no para lo contrario con el Informate, firma y reenvia la petición: http://urlcorta.ws/?i=2sf

  2. antordonez says

    Ante un Gobierno, que vendió su alma a los mercados y dijo que haría lo que fuese necesario, poniendo por delante “su responsabilidad histórica” a un castigo electoral, se puede esperar cualquier cosa de él, hasta de machacar a los trabajadores cambiando las reglas de juego de la negociación colectiva en favor de las empresas. Si los mercados piden esas políticas se hacen y punto, a estas alturas y después del descalabro en las municipales y autonómicas, no se van a poner a pensar en el coste electoral de estas u otras medidas, por muy antisociales que sean.
    Los que tienen que tener cuidado son los Sindicatos, pues los esquemas del Diálogo Social con mayúsculas, ha terminado, El Gobierno en retirada y tratando de salvar algunos muebles, la Patronal esperando se las den todas, a través de éste o del futuro Gobierno y el PP esperando su ansiado momento, en el que poder expresar el sentimiento que tiene hacia los sindicatos. A más de uno le he oído decir madre mía la que se nos viene encima. Aunque tendría gracia, que el PP, cuando esté en el Gobierno, que estará antes que tarde, pudiera tirarse la chulería, de mejorar alguna de las medidas antisociales de este Gobierno, con o sin los Sindicatos. Vivir para ver.

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