Primeras razones para el optimismo global

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Imagen de las oficinas de Standard and Poor's en Nueva York. / Justin Lane (Efe)

El fin de semana y hoy, casi toda la prensa nacional e internacional coincide, rara cosa, en que la rebaja del rating de los EEUU precipitará  la recesión de la economía norteamericana y mundial, que propiciará el declive económico y político de los EEUU, la desconfianza en su deuda  e, incluso, en las agencias de rating, criticadas desde el gobierno propio hasta el chino, expresando temores a un lunes negro.  No creo nada de ello, ni pienso que haya más razones que en las últimas semanas para que algo de eso suceda. Al contrario: si tuviera dinero y ganas de especular, lo haría ya al alza, aunque quede mucha crisis por delante, pues a los mercados se les ha ido la mano y a los políticos su plumero.

Quienes vean contradicción con mi último post  sobre los políticos como mayor peligro económico, sigan leyendo.  Me explico: el mayor poder de las armas es su amenaza, generadora de miedo. Lo sabía bien el  periodista americano Thomas Friedman cuando dijo en 1996 que “existen dos superpotencias en el mundo, EEUU y Moody´s. Mientras EEUU te puede destruir lanzándote bombas, Moody´s acaba contigo bajando la calificación de tus bonos. Y no está claro quién es más poderoso." Pues bien, esta vez Moody´s y Ficht habían amenazado y S&P se les acaba de adelantar en tirar la bomba. Aunque las demás le sigan, todas terminan por  perder parte de su poder destructivo. Ojalá desde ahora apliquen el constructivo, que alguno también tienen al practicar análisis racional, el menos habitual de los análisis. Moody´s dio una gran lección a todo el mundo y castigó a Europa tras el triunfo conservador en Portugal, al rebajar la solvencia de este país al nivel de bono basura, cuatro escalones más abajo que bajo el socialista Sócrates. Fue de agradecer, aunque en España casi todo el mundo miró a otro lado, y hasta Juan Luis Cebrián recurrió suplicante a la primera de El País para pedir elecciones anticipadas.

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Auge del riesgo político

En línea con la consideración de los políticos actuales como el mayor riesgo económico por parte de los mercados y sus principales portavoces en los grandes medios de comunicación,  lo que nos están diciendo en los últimos meses las principales agencias  de rating es que el riesgo país es cada día más político. Esa parte del riesgo político ya estaba incluida en los métodos y procedimientos para sus valoraciones, dentro de la decena de principales criterios, pues los tienen, pese a que la crítica hoy generalizada tienda a acusarlas de discrecionalidad; ayer mismo lo hicieron los gobiernos de EEUU e incluso el de China, afectado porque es el principal financiador de los bonos  norteamericanos, incluso mayor que la propia FED. Lo novedoso es que esa parte del riesgo político cada vez tiene mayor importancia respecto a las variables puramente económicas, históricas  e institucionales.  También es nuevo que, en vez de protegerlas al igual que sus reguladores de la FED y la SEC como una de sus mayores armas del país, el Gobierno de Obama haya pasado a criticarlas. Pero todo quedará en representación teatral si esos tres poderes reguladores y gubernamental no aprovechan para cambiar el protector estatus legal de las mismas, registradas como puras agencias de información periodística, en vez de considerarlas el agente financiero que realmente son, pues cobran una millonada a quienes quieren ser calificados en lugar de ser mantenidos por los usuarios de la información. Así, ni cumplen las normas éticas más elementales del sector informativo, ni tampoco las aplicables al sector financiero, empezando por la obligada transparencia, derechos, deberes y responsabilidades que sí son exigidas en todo el mundo hasta a las firmas de auditoría, entidades a las que más se asemeja su función en cuanto que las paga el auditado.

 

La triple A en el mundo: cuota la deuda soberana y evolución comparada.En el gráfico de la izquierda, evolución total en trillones de dólares y cómo esa deuda de los estados (barras azules) casi se triplicó en los dos primeros años de crisis al reducirse los activos privados respaldados por valores (rojo burdeos) y aumentar los bonos corporativos de bancos y empresas. A la derecha, cuotas de la deuda soberana mundial con triple A hasta el viernes (59% de EEUU y cerca de otro 35% europeo). Gráficos: Banco Internacional de Pagos (bis.org)

Lo de menos, pues, es la rebaja de S&P, que en vez de llevar al declive del sector será su aliento. Las calificadoras ya estaban descalificadas por su papel ante la crisis iniciada hace cuatro años . Con ese gesto, muy probablemente secundado en cuestión de semanas por Moodys y Ficht,  salvarán parcialmente su cuasi monopolio mundial. Han empezado a hacer lo que deberían haber hecho hace años, como he reiterado en este blog. Lo que en las últimas semanas habían hecho  sus principales competidoras de China y Europa; ¿a que ni se habían enterado que existen? Pues si: la agencia Dagong Crédito Global rebajó la nota de solvencia de EEUU, hasta 'A' desde 'A+' con perspectiva 'negativa'. Opiniones similares lanzaron los embriones europeos de agencias privadas, como la que prepara Roland Berger. Pero está también por ver si los gobiernos chino y europeos se atreven  a adelantarse al norteamericano y regular a las agencias de rating en su país, en las instituciones europeas o en otras internacionales como el G-20.

Digo esto porque se quedan cortas las visiones de la hegemonía y poder norteamericano que lo anclan en lo militar, cultural, tecnológico e incluso económico. Su mayor poder viene de las ideas y demás instituciones, en primer lugar un sistema financiero blindado por el superpoder de la  FED, que puede reducir la deuda mediante la inflación. Ya lo ha hecho en muchas ocasiones, la más importante en los años setenta, cuando  tras quedarse sin reservas de oro para atender sus compromisos europeos se desbocaron las tradicionales especulaciones sobre el declive del poder norteamericano, acrecentadas las últimas décadas bajo el sambenito de las civilizaciones y abocadas ahora a acentuarse. Pero lo ocurrido paradójicamente desde entonces ha sido lo contrario. Mientras que, desde la guerra, la economía norteamericana inició el patrón dólar-oro –siendo la mitad del PIB mundial–, y dejó ese sistema de paridades fijas en 1971 –siendo apenas el 25%–,  pese a los últimos 20 años de emergencia de China e India, mantiene el 20% mundial. Pero más importante es que se ha engrosado su gap económico en renta por cápita (todavía el principal indicador de desarrollo), al igual que su liderazgo tecnológico.

Retorno del liderazgo

Entre las ideas y su plasmación en normas y regulaciones o instituciones que dan poder a los EEUU están los mercados de deuda, divisas y valores u otros capitales financieros, que mantienen pese a esa tendencia un peso muy superior al de su PIB o de sus recursos naturales, humanos y de capital físico. Solo el primero reúne casi un 60% de toda la oferta mundial de deuda de calidad evaluada hasta ahora con la triple A, como puede verse en el gráfico. Los demás son los grandes países europeos, Canadá y otros pequeños países como Holanda, Australia, Austria, Noruega, Singapur, Suecia, Suiza, Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo y Hong-Kong, donde china y otros países emergentes que exportan ahorro compran esos bonos, a la espera de que China se anime a crear el mercado de capitales que corresponde a la ya segunda economía del mundo.

Por tanto, pese al alarmismo de todo este fin de semana en la prensa e incluso en los políticos,  tocando a rebato de instituciones como el G-20, G-7, FMI y UE, cuando hoy abran los mercados y durante los próximos días y semanas los EEUU no tendrá que temer ni fuerte competencia ni gran desconfianza, y menos según están las cosas con otras deudas europeas, que han perdido recientemente la triple A, como las periféricas o los últimos días los acosados bonos de Italia y España.

Realmente, los EEUU apenas tienen una competencia que se les asemeje ni en los mercados de deuda pública, ni de las divisas (donde el dólar sigue depositando más de un tercio del valor de las mercancías y activos que intercambian todos los mercos, además de representar directamente casi la mitad de los mercados de acciones de empresas y un porcentaje todavía mayor en los de materias primas. Por tanto, no hay por ahora serias alternativas  para los inversores de los excedentes de ahorro mundial (en su gran mayoría ya chinos ), salvo los tradicionales refugios como el oro y otros metales que ya  han subido últimamente mucho más que los alimentos

Por si hubiera dudas, ahí estará el verdadero y subvalorado superpoder de la FED, no sólo capaz de emitir ideas y dinero, sino dispuesta como ningún otro banco central en el mundo  a defender tanto la función preponderante del dólar como el valor de ese dinero contra la inflación y la subida del desempleo. Para compatibilizar todo ello con la financiación de la deuda, ya ha recomprado bonos federales por más de 800.000 millones y seguro que estaría puesta a anticipar un tercer programa si fuera necesario, con mayor decisión y rapidez que el menos autónomo y mas burocrático BCE, que ni siquiera ha llegado a una décima parte en bonos periféricos pese a que la todavía mayor lentitud político-burocrática del Eurogrupo necesitará meses para que los 17 ratifiquen el recién potenciado Fondo Europeo.

Si persistiera la desconfianza mundial contra consideraciones objetivas como estas y las que siguen, es previsible que los políticos ganaran conciencia  de que ya se les ha visto demasiado el plumero. Ante el potencial pánico de sus electores y los mercados, ahora empezarían a vender  la seguridad económica, por encima de los otros valores presentes en sus últimas representaciones teatrales o circenses. Culpados ya como hemos visto por los mercados y sus principales agentes de ser el mayor riesgo económico, es de esperar que antepongan el afán de supervivencia propio o ajeno que los últimos dos millones de años explican la continuidad y superioridad humana en este planeta.  Por tanto, en el actual grado de riesgo global hay que abordar por fin las  oportunidades que genera el optimismo del instinto.

No es que de la noche a la mañana los líderes nacionales y globales terminen de comprender, contra toda intoxicación ideológica, al igual que se nota ya hasta en los principales agentes de los mercados, que sin la adecuada reacción de los estados y sus organizaciones tampoco sobrevivirán los mercados globales. Pero es previsible que ante el propio peligro y el que ha causado la renuncia a sus funciones vuelvan a ser líderes, por ir en cabeza y no detrás de las masas. Así sucedió hace casi tres años, como al final de cada gran guerra de los últimos siglos, en las primeras cumbres del G-7, el G-20 e incluso de la UE, donde se anunciaron algunas políticas que, pese a no haber sido luego aplicadas en muchos casos, evitaron que derivara en una Gran Depresión, como la de los veinte a los treinta, la crisis de confianza global causa por el estallido de la burbuja financiero-hipotecaria.

Burbujas que estallan y vienen

Entonces lo que trajo desconfianza e iliquidez fue el estallido de la última burbuja financiera, impulsada por las hipotecas de alto riesgo. Ahora lo que ha reventado, como era previsible hace ya tres años, es la burbuja financiera de la deuda pública, alimentada en parte por las intervenciones gubernamentales para evitar la depresión y, hasta entonces, la erosión de los Estados de Bienestar, abocados a ajustes sin fin ante las propias tendencias del gasto y la competencia de los mercados y sus emergentes. Una y otra crisis han dañado y seguirán dañando al sistema bancario y financiero, generando crisis de crédito, sin el cual será más difícil la actividad, el empleo y las recaudaciones fiscales para pagar deudas y sus crecientes intereses. El liderazgo político, aun a costa de causar una crisis fiscal, evitó a finales del 2008 y principios del 2009 que se hundiera la economía mundial y casi toda la banca occidental. En el otoño del 2010 ahuyentó la crisis de las divisas, aunque todavía latente hasta ahora en las envestidas de los especuladores contra el euro. ¿Qué toca a partir de hoy?

La respuesta inequívoca es más de lo que faltó y se ha visto especialmente deteriorado durante los primeros cuatro años de crisis: en ausencia del crédito financiero, hace falta más crédito institucional, si queremos evitar que el próximo estallido sea el de las instituciones que nos gobiernan, las materializadas en organizaciones o las ideas y valores que las conforman. Por tanto, sin causar más crisis ni dejar de combatir la financiera y económica, habrá que reformar la política para facilitar el liderazgo que organice el consenso de intereses e ideas, tanto en los planos nacional  como en el internacional y global. Tendrá que esforzarse en ello el conjunto de la sociedad, empezando por sus líderes, los políticos, aunque también los empresariales, mediáticos, tecnológicos y culturales en general.

Liderar significa,  en su acepción literal, ponerse delante y no detrás de las masas, organizar consensos en vez de disensos, conflictos y estampidas. En lo político, representa gobernar, especialmente para ampliar las rentas y riquezas de todos. Eso entraña ampliar y construir mercados y otras instituciones, potenciando los estados o sus alternativas integradoras y no disgregadoras (entre nosotros, la Unión Europea), en lugar de destruirlos. Para ello, habrá que atajar corrupciones y meter en vereda instituciones, como por ejemplo las mentadas agencias de rating, pues con su actual regulación ostentan un liderazgo de la información y evaluación económica que realmente no ejercen más que para anteponer la propia riqueza a la de las economías que analizan.

Efectivamente, en el gráfico de la izquierda incluido en este artículo puede verse cómo, mientras las agencias de rating eran culpadas por ayudar a vender bajo la triple A de su  triple oligopolio los activos antes teóricamente respaldados por securities (valores), en los dos primeros años de crisis  podría decirse que se han limitado a cambiar de mierda. Han sustituido aquellos paquetes de activos tóxicos por deuda pública antes acreedora de su triple A y a  la que ahora ellas privan de esa calidad de riesgo, convirtiéndose así en emisoras de riesgo en lugar de calificadoras del mismo. La deuda soberana norteamericana degradada por S&P representa como puede apfreciarse el 59% del total, frente a un resto en el que ya no aparecen España, Italia u otros periféricos a los que antes privaron de la triple A que les habían concedido. Puede verse que, cuando disminuían a partir del 2008 los activos que primero  intoxicaron a los bancos, durante ese alo y el 2009 triplicaban el volumen de deuda de los estados (barras azules) que ahora empiezan a degradar al reducirse los activos privados respaldados por valores (rojo burdeos).

Sean agencias de rating u otras instituciones, la vacuna contra el estallido de la burbuja del crédito institucional no se logrará con la sumisión de las actuales u otras nuevas creadas para servir al creador, sino con la regulación y garantía de independencia y rigor, para evitar que se privatice mas la corrupción . Para restaurar la consiguiente función de los mercados financieros como productores y no simples redistribuidores de renta en una economía de casino que nos hunda en el actual cisne negro de Occidente.

2 Comments
  1. borja says

    Por favor pedir a amigos,conocidos,familiares que no voten ni al psoe ni al pp pasarlo por favor.Si nadie vota a estos dos partidos los que ganen tendran que cambiar las cosas sin posibilidad de no hacer nada.Estarian obligados a cambiar la justicia y la leyes electorales la clave es que psoe y pp no tengan ni un voto.GENERACION NI NI,NI PSOE NI PP PASARLO PORFAVOR,hablar de ello con familiares y amigos y que nadie les vote y TODOS A VOTAR.Que voten a quien sea menos psoe y pp gracias.

  2. borja says

    NI PSOE NI PP POR ESTO,corruptos 730 y los librados,29 años de gobierno,mitad salario de Francia,Alemania,Italia,Inglaterra etc,se regalan coches,trajes,VPOS,viajes y joyas,se perdonan sus deudas,colocacion hijos,primos,amigos,control medios y analistas de TODAS las tertulias y debates,se niegan saldar piso por hipoteca, incumplimiento programa electoral,(manipulacion ceoe,ccoo,ugt,iglesia,tv,periodicos,todos a sueldo)¿JUSTICIA?¿existe una justicia justa?NO..NI PSOE NI PP,PERO VOTA.GRACIAS.

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