Crisis Repsol-Argentina: negociar, pero «con la pistola sobre la mesa»

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Cristina Fernández, durante la reunión que mantuvo este jueves, en Buenos Aires, con gobernadores argentinos de provincias productoras de petróleo para analizar la situación del sector y discutir el futuro de YPF. / Leo La Valle (Efe)

Repsol está sufriendo lo indecible, a costa de una presunta nacionalización por las buenas de su filial argentina YPF, aunque de momento no hay notificación oficial. Un auténtico calvario para la compañía, que pide amparo a las más altas esferas del país. No en vano, es la petrolera de bandera de España. Pero las cosas no son fáciles en Argentina.

A principios de esta semana, en un pequeño encuentro con un presidente de una empresa Ibex que, por supuesto, tiene presencia en dicho país, como casi todas, comentaba que “negociar allá es algo que no tiene parangón. Te sientas con el ministro y mientras, el guardaespaldas se pasa y pone su pistola sobre la mesa, como una advertencia. Y el ministro, que igual viene en mangas de camisa, primero te insulta un buen rato. Luego te acusa de no haber invertido nada en el país aunque lleves lustros desarrollando una actividad, generando puestos de trabajo, etcétera y entonces y sólo entonces se puede empezar a hablar con un mínimo de seriedad”.

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Eso lo decía un ejecutivo de una empresa que no tiene los problema actuales de Repsol, tal vez porque se ha bandeado mejor, porque reconocía también que Argentina no paraba de sugerirle que trabajara con un socio local, tal como le han forzado a la petrolera española con el caso YPF. Los Eskenazi no eran más que una prolongación de los Kirchner y, en definitiva, un caballo de Troya para pasar a mayores, como ahora parece.

El Gobierno ha tenido que tomar cartas en el asunto con un lenguaje casi pre bélico, con amenazas de respuesta a la agresión y apelaciones a la comunidad internacional. Lo malo es que Cristina Kirchner y su equipo parecen sentirse muy cómodos con este entorno, como también lo han estado en el pasado con la empresa que preside Antonio Brufau, tanto Rafael Correa en Ecuador como Evo Morales en Bolivia.

El asunto ha llegado a las más altas instancias, con participación directa de Mariano Rajoy. Y, sin duda, el Rey también está entre bastidores. El monarca es una de las personas más indicadas en el mundo para negociar cuestiones delicadas con gobernantes no democráticos o con modos discutibles.

Por desgracia, estos regímenes manejan los recursos naturales, ya sea gas o petróleo. En el caso argentino, hincar el diente a una compañía que vendieron hace algo más de 10 años por un dineral era una tentación demasiado golosa. El precio del crudo está por las nubes y no tiene visos de bajar a medio plazo.

Con YPF, Argentina se aseguraría el suministro interno y una fuente de divisas inagotable. Ahí está el caso de Venezuela, donde  Chávez ha podido jugar a la alianza de civilizaciones con Castro, gracias a la potencia de fuego financiero que le ha dado el crudo. Dinero fácil para pagar el populismo.

El asunto está lejos de arreglarse. A última hora, algunos medios decían que Argentina reculaba, pero habrá que ver. Apelando al sentido común, podría esperarse que el Ejecutivo andino obrara con cordura. Son muchas las multinacionales que tienen el freno de mano echado, ante la inseguridad jurídica flagrante. Y el país latinoamericano necesita de esas empresas extranjeras.

Será interesante ver el papel de la UE en este contencioso. En breve habrá reuniones aunque ya hay algunas declaraciones tibias que presagian que Bruselas no se va a dejar la cara por uno de sus socios que, en estos momentos, está repudiado por la comunidad financiera internacional. Veremos si Rajoy consigue defender a una de sus empresas principales, en un entorno como el actual, en el que todo lo español está atacado.

3 Comments
  1. CAFRUNE says

    CHE PIBE,ESTA BOLUDA DE LA KIRCHNER CON SUS GAUCHADAS NOS TOCA LAS BOLEADORAS A LOS ARGENTINOS QUE SIEMPRE PERDEMOS CON EL KILOMBO. CHE CRISTINITA VOS SIEMPRE CONTANDO MILONGAS

  2. celine says

    Lo más chocante debe de ser el andar buscando interlocutores del gobierno argentino mientras éstos se esconden para no dar explicaciones. Lo mismo pasó con los libros extranjeros que, al final, ha tenido que volver a admitir que entren en la Argentina. Esta Fernández es un caso de traca.

  3. Runaway says

    En otra información que he leido en El País, dice que Repsol, después de ser privatizada compraron por cuatro perras YPF -un chollo (palabras literales)- por la necesidad y fiebre del gobierno de Menen entonces de deshacerse de ella.

    Ahora aquí, dice el articulista: » hincar el diente a una compañía que vendieron hace algo más de 10 años por un dineral era una tentación demasiado golosa».

    En qué quedamos. Quien dice la verdad. A quien creer.

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