La prima de políticos y especuladores

Menos de un tercio de los casi 500 puntos de prima de riesgo de España está justificada por causas económicas, mientras que las cotizaciones bursátiles se sitúan ahora un 40% por debajo del valor marcado por los fundamentos de las empresas. Con datos como estos las grandes y más internacionalizadas empresas del Ibex salieron ayer a defender la solvencia económica de España. A intentar mejorar el clima de opinión sobre la realidad de la economía española, función no realizada por el Gobierno en los últimos meses, sino todo lo contrario.

Sin referirse a la causa, lo dijo muy claramente César Alierta en su sede de Telefónica, como  presidente del Consejo Empresarial para la Competividad: la realidad es  «muchísimo mejor» de lo que se piensa, habla y escribe a todas horas;»España ha hecho las reformas que han sentado las bases para una recuperación más rápida de lo que se piensa fuera y dentro de nuestro país». Lo corroboró en el acto la periodista que al preguntar calificó el informe sobre la solvencia de España de “optimista”, mientras  que sus presentadores  reiteraron que es “realista”.

Publicidad

Así lo acreditan las 52 páginas del documento Crecimiento y sostenibilidad de la economía española, que será publicado en inglés el próximo lunes. También las palabras de Alierta y del excelente equipo de profesionales del que se rodeaba: Fernando Casado, presidente del Consejo; el director financiero de Telefónica, Miguel Escrig; el director general financiero del Banco Santander, José Álvarez, y el jefe del servicios de estudios del BBVA, Jorge Sicilia.

A ninguno de ellos se le escapó en momento alguno que otra opinión sería la imperante sobre España en los mercados si el Gobierno hubiera cumplido con sus obligaciones de defender con datos similares la realidad, pues España ha sido el último año exponente de la política como el mayor peligro económico. Tampoco que a ese clima negativo han contribuido  las historias lanzadas desde el Gobierno o colaboradores del mismo sobre los supuestos déficits ocultos, la falta de competitividad o la marginación del Banco de España como supervisor y la descalificación de su gobernador. Menos todavía reprocharon dejación en la defensa de España ante los especuladores a la CEOE, el PSOE, la Comisión de la UE, el Banco Central Europeo o cualquier otra institución.

Quizá por no molestar a nadie, tampoco valoraron la incidencia que tendrá en el consumo y la inversión durante los próximos meses una riqueza inmobiliaria y financiera que las expectativas han reducido ya más de un tercio.

Sí evaluaron el coste económico de cada 100 puntos adicionales de prima de riesgo en unos 3.000 millones de euros para las arcas públicas. Es decir, que el sobrecoste actual rondaría anualmente  los 10.000 millones de euros, equivalente a la última tacada de recortes en educación y sanidad. Y eso sin contar el mayor coste para las empresas y familias.

Los presentadores se limitaron a exponer objetivamente datos o valoraciones tan contundentes como los que siguen:

  • España ha mantenido el ultimo año su cuota en el comercio mundial (cercana al 2%), pese al fuerte avance de los países emergentes y el mayor crecimiento de otros países desarrollados. (Ni siquiera se molestaron tampoco en explicar que ese indicador de resultados es el más objetivo entre otros muchos al uso, utilizados desde el Gobierno o las instituciones españolas los últimos meses para decir lo contrario).
  • La deuda total neta de España (activos menos pasivos) es bastante menor que las de los países  que supuestamente nos rescatarían si lo necesitara España, que no es el caso.
  • El próximo año o el 2014 habrá déficit cero en la balanza por cuenta corriente y, por tanto, nula necesidad neta de financiación exterior, pese al déficit energético.
  • Familias y empresas han realizado ya fuertes ajustes para recuperar espectacularmente sus niveles de ahorro, amortizando el ultimo año mas de 100.000 millones de su deuda, aunque el desapalancamiento privado y público debe seguir durante algunos años.
  • La economía tocará fondo en el cuarto trimestre de 2012. Habrá una mejora progresiva a partir del segundo, apoyada por la actividad exterior. A largo plazo se crearán 1,5 millones de empleos, 700.000 de ellos empleos directos, como consecuencia de la reforma laboral.
  • La deuda externa exigible se sitúa en el 42% del PIB, un ratio sostenible, controlado, respaldado por activos y con tendencia a la baja.
  • El ajuste fiscal es viable: el esfuerzo a realizar en 2013 será un 50% del realizado en 2012
  • Una venta de activos inmobiliarios del Estado permitiría reducir el déficit en 10.000 millones de euros adicionales.
  • Mercado inmobiliario: el stock de viviendas se estabilizará a niveles normales en 3 o 4 años.
  • La consolidación y el ajuste bancario avanzan a buen ritmo. A finales de año ya se habrían realizado saneamientos y dotaciones por valor del 20% del PIB desde el inicio de la crisis.
  • La  fortaleza descansa en el incremento de la capacidad competitiva y empresarial, la reordenación del sector financiero y una deuda externa sostenible, en línea con la de los principales países de la UE.