Cinco agradecimientos a Mariano Rajoy en el primer cumpleaños de su Gobierno

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Rajoy rueda de prensa primer año de gobierno
Rajoy, el pasado día 28, durante la rueda de prensa en la que hizo balance de su primer año de gobierno. / Emilio Naranjo (Efe)

1.- El primero, por servirnos de punto de comparación y testigo para comprobar, con la perspectiva que otorga el tiempo, la ausencia de culpabilidad del anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero como causante único (o máximo) de la recesión y del desplome de la actividad económica. Zapatero ha sido un mal gobernante, pero su capacidad individual para dañar la economía española resultó bastante limitada. Más allá de los sofismas y errores personales cometidos por nuestros políticos, lo cierto es que la economía española, con todas sus grandilocuencias y milagros de los que han presumido los sucesivos gestores púbicos, vivió durante los diez años largos del “boom” inmobiliario de las mentiras interesadas que difundían quienes nos pedían el voto y los que luchaban por alcanzar o mantenerse en la cumbre de todas las instituciones, públicas o privadas, de este país (que frecuentemente también se engañaban a sí mismos).

2.- Por la misma razón, las quejas permanentes del Gobierno de Rajoy sobre “la herencia recibida” no son otra cosa que el síntoma de su impotencia para sacarnos del atolladero. Con una burocracia desmesurada e irracional, un sistema escolar pobre y atrasado que todos los partidos instalados en el Gobierno han querido moldear a su antojo, con una investigación básica en mínimos y un sector inmobiliario hipertrofiado, el sistema económico español tenía –y tiene- muy poco que decir, aunque nuestros representantes políticos –incapaces de una labor callada y de proyectar reformas sostenidas en el tiempo- evitan aparecer en público como lo que son: títeres de los que mueven los hilos de la economía global.

La justificación personal de “la herencia recibida” funge como un relato legendario -¿se comió Adán la manzana o se la tragó Zapatero?-, no tanto como evocación nostálgica de un paraíso perdido, sino como instrumento y excusa absolutoria al servicio de una conducta política que –según nos dice Rajoy- daría su eficiencia máxima si estuviera libre de las trabas del pasado. Mariano Rajoy vive encantado en el castillo inexpugnable de sus virtudes políticas y su competencia profesional. “Si realmente me dejaran…”. Quizás sea excesivo pero poco fundado su amor propio y también –como repite sin descanso- su orgullo de ser español. En su descargo conviene apuntar que todos los políticos híbridos de ineptitud y soberbia se escudan en una supuesta “mancha original”: el “España nos roba” de Artur Mas y sus compinches sólo es una versión diferente del mismo vicio compartido que consiste en evadir la responsabilidad personal contándole un cuento chino a la parroquia. Démosles las gracias a estos cincuentones por enseñar la patita en calzoncillos. Los hay peores.

3.- La consolidación de las economías emergentes identificadas con el logotipo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) ha destrozado el modelo de capitalismo renano que, con anterioridad a la crisis, nutría el imaginario ideológico de los partidos social-cristianos y, sobre todo, de la socialdemocracia europea. Liquidado ese modelo, la salida de la recesión exigía una estrategia darwinista dentro de la Unión Europea, un nuevo colonialismo “interior” replegado sobre sí mismo en el que la “nación” dominara sobre las identidades construidas por la quimera de una “ciudadanía europea” compartida y los mucho más evidentes “intereses de clase”. Ha irrumpido el “diktat”, político y económico, de Alemania y de sus aliados del centro del continente (Austria, Holanda…) sobre los países más pobres e ineficientes del Sur.

Es una guerra civil europea, sin el ruido del máuser, en la que los de “arriba” nos consuelan a los españoles con sus elogios sobre los esfuerzos de austeridad que realizamos y nuestro heroico espíritu de sacrificio. Es un acoso continuo e indefinido en el que las buenas formas ocultan, con su escrupulosa frialdad, las peores intenciones. No va a haber ningún “rescate” de la economía española. Se trata realmente de un proceso de depuración y de transferencia de recursos hacia el Norte: el diferencial de la prima de riesgo es un imán para la financiación barata de Alemania, el colapso de nuestro mercado de trabajo y la reforma laboral del señor Rajoy son el vagón que conduce directamente a la emigración a los españoles mejor cualificados, dejándonos sin capital humano para el futuro pero habiendo pagado toda la inversión productiva de los excelentes jóvenes que nos abandonan. Y dejando también una economía en vía muerta cuyos activos serán devorados gradualmente y a bajo precio por los fondos buitre de los que nos dicen que sigamos así, que estamos haciendo las cosas muy bien.

¿Patético? Sí, obviamente. Pero no nos faltan motivos para el agradecimiento y la risa. Ver a Angela Merkel imitando la ventriloquia de Mari Carmen es una delicia. Y no digamos cuando, en plan José Luis Moreno, la alemana hace hablar entre sus brazos al soso Mariano Rajoy disfrazado con la boina y los tirantes de Macario. Aunque, si soy sincero, a quien me recuerda Angela es a Monchito. Entre amigos y siempre contentos. Impagable, a pesar de todo.

4.- En medio de la desesperación social que causan las obras de demolición del Estado de Bienestar emprendidas por el Gobierno de Rajoy, España sigue en caída libre y es probable que a no mucho tardar el valor conjunto de su economía y su sistema democrático sea igual a cero. ¿Es también esa nada lo que vale Mariano Rajoy? En 1925, analizando los problemas de la República de Weimar, al gran Theodor Lessing le dio la manía de los juegos de palabras, alguno de ellos involuntariamente profético si lo desciframos al revés: “Besser ein Zero als ein Nero”, dijo el filósofo asesinado ocho años después por los nazis. ¿Mejor un cero que un Nerón? Termina el año y afortunadamente no ha comparecido ningún incendiario. Aunque escrita en negativo, es una buena noticia. Pero, cuidado. No seremos justos con Rajoy si no aludimos también a la inanidad real del programa del PSOE contra la recesión. Y cuando uno es un cero a la izquierda te puede aparecer un monstruo a tu derecha.

5.- La realidad es vida, no memoria. La izquierda ha abusado de la memoria histórica como placebo barato para gestionar – muy mal- las injusticias y los defectos de nuestro sistema económico. Sin otros argumentos, casi. Es conocida la crítica marxista al uso político del pasado. “La revolución social no puede sacar su poesía del pasado, sino solamente del porvenir. La revolución debe dejar que los muertos entierren a sus muertos, para cobrar conciencia de su propio contenido”. Son palabras, más que centenarias, del mayor crítico que ha tenido la demagogia, de todos los colores, y el infantilismo progresista que mira con obsesión al pasado. Deberíamos agradecer a Rajoy su oferta involuntaria a la izquierda para que mire de frente los hechos de la realidad, sin excusas ni subterfugios. Desde la democracia, la participación y la voluntad radical de progreso más comprometidas con el futuro de nuestro país, no se puede permitir que don Mariano lo tire por la borda.

P.S: No quiero que el año termine sin el desahogo personal -esta vez sí- de un agradecimiento sincero, una despedida y un recuerdo vivo de Luis Gómez Llorente, justo entre los justos. Luis, como algunos otros antes que él, es el símbolo del espíritu recto y anhelante de concordia de la mejor de las Españas posibles.

3 Comments
  1. Kalikrates says

    Muchas gracias, don Félix, por sus siempre inteligentes y certeros comentarios e informaciones para legos como un servidor. Feliz 2013 de parte de este Kalikrates sapientísimo.

  2. Eleazar says

    Buenísimo.

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