Miles de trabajadores y pacientes se oponen en la calle a la venta de la sanidad pública madrileña

Miles de profesionales y usuarios de la sanidad pública madrileña respondieron este domingo a la nueva llamada de la marea blanca y se echaron por segunda vez en lo que va de año a las calles de Madrid. Aunque la manifestación no fue tan bulliciosa como otras convocadas por los sindicatos de la sanidad -seguramente porque la prolongación del conflicto en el tiempo se hace sentir no solo en las nóminas sino también en los ánimos de los afectados- varios miles de personas recorrieron el asfalto que va de la Plaza de Colón hasta la sede del Ministerio de Sanidad, junto a la Plaza de Neptuno, muy cerca del Congreso de los Diputados.

La marcha, convocada por los sindicatos de la Mesa Sectorial de Sanidad (AMYTS, SATSE, CSIT-UP, UGT, CC.OO. y CSIF), se cerró con una concentración y sonora pitada a las puertas del departamento que dirige Ana Mato, hasta donde los concentrados llegaron coreando el lema La sanidad no se vende, se defiende.

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En la manifestación, con menos batas blancas que en otras ocasiones, se hicieron notar también los usuarios, afectados por el copago sanitario y, hasta el pasado viernes, por el llamado euro por receta, asunto que ocupaba algunos de los carteles que los manifestantes portaban ayer.

Momentos después de iniciarse la marcha, el vicesecretario general de AMYTS, Gabriel del Pozo, respondía a unas declaraciones previas de Javier Fernández-Lasquetty, en las que el consejero afirmaba que la nueva convocatoria de huelga -que ya han anunciado los sindicatos profesionales, aunque sin poner fecha todavía-,  es una «pura pelea» entre sindicatos, «No sé si es que el consejero vive en un palacio de cristal donde no le llegan las noticias o lo que intenta es intoxicar y poner la atención en un punto distinto en vez de resolver el problema de la sanidad madrileña», declaraba Del Pozo a la agencia Europa Press.

La manifestación pone el cierre a una semana cargada de noticias relacionadas con la sanidad pública, entre ellas, el recurso presentado el viernes por un grupo de senadores socialistas ante el Tribunal Constitucional contra el euro por receta que incluye el Gobierno de Ignacio González en su Plan de medidas de garantía de la sostenibilidad del sistema sanitario público de la Comunidad de Madrid. Solo unas horas después, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, anunciaba que el Gobierno también va a recurrir la propuesta del Gobierno madrileño, lo que supuso un auténtico varapalo para el Ejecutivo regional.

Además, esta semana los sindicatos de la Mesa Sectorial Amyts (médicos) y Satse (enfermeros) anunciaban la decisión de convocar una nueva huelga sanitaria, cuya duración y fechas serán determinadas en los próximos días, pero que podría desarrollarse, un día por semana, de forma indefinida. La asamblea extraordinaria de la Asociación de Facultativos y Especialistas de Madrid (Afem), que respalda la convocatoria, subrayaba también que en el momento en el que el Gobierno madrileño publique los pliegos de condiciones de la externalización de centros santiarios, estos serán recurridos judicialmente.

Por último, la pasada semana la Cadena Ser informaba de que el ex consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, forma parte del consejo de la empresa Unilabs, integrada en el grupo Capio, que acaba de comprar el 55% de la Unión Temporal de Empresas a la que el propio Güemes, siendo consejero de Sanidad, adjudicó el servicio público de análisis en seis hospitales madrileños. ¿El inicio de una larga y lucrativa amistad? Como decía una de las manifestantes, Tócamela otra vez, Sam.

Uno de los carteles que se portaron ayer en la segunda 'marea blanca' por las calles de Madrid en 2013. / J. J. Guillén (Efe)