Los 79.154 nuevos parados de octubre pulverizan la propaganda del Gobierno

La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo (i), y el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos (d), esta mañana, durante la rueda de prensa para valorar el paro registrado en octubre y la afiliación a la Seguridad Social. / Emilio Naranjo (Efe)
La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo (i), y el de Seguridad Social, Tomás Burgos (d), esta mañana, durante la rueda de prensa para valorar el paro registrado en octubre y la afiliación a la Seguridad Social. / Emilio Naranjo (Efe)

En algunos asuntos, como en este del paro que nos ocupa ahora, el juego corto está condenado al fracaso. El problema es que eso todo el mundo lo sabe -quizás podamos salvar de esa quema a la ministra de Empleo, que no se entera de nada- y que todo el mundo sabe también, incluido el Gobierno, que el chiringuito de optimismo mediático que se levanta cada vez que el desempleo desciende durante dos o tres meses consecutivos se viene abajo al mes siguiente arrastrado por un nuevo descalabro en las cifras oficiales.

Octubre, con 79.154 parados más que septiembre, es el tercer mes consecutivo en el que crece el número de desempleados y eso no solo desmonta el discurso recurrente del cambio de tendencia de cada verano -cuando España se arrebata de camareros, repartidores de pizza y limpiadores de piscinas-, sino que, lamentablemente para 4.526.804 personas, apuntala exactamente lo contrario: que la tendencia se mantiene y que la economía española, huérfana ahora de ladrillo, depende más que nunca del buen tiempo.

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Los datos del mes de octubre son concluyentes. De los 79.154 parados más registrados en las oficinas de empleo -afortunadamente para el Gobierno no se conocen mes a mes las cifras de los que ya ni tan siquiera se apuntan o las de aquellos que no tienen otro remedio que hacer la maleta y salir de aquí-, más de 3/4 partes (61.224) pertenecen al sector servicios. Como dicen en mi pueblo, y seguro que también en algún otro, «se acabó el verano, Mariano».

Y es que en octubre, según los datos facilitados ayer por el Ministerio de Empleo, el desempleo masculino se situó en 2.136.227 al subir en 40.459 personas y el femenino en 2.390.577, al incrementarse en 38.695 en relación a septiembre. El desempleo de los jóvenes menores de 25 años aumento en octubre en 9.703 personas, mientras el paro de 25 y más años subió en 69.451 (1,72%). El número de afiliados a la Seguridad Social, eso sí, subió en 28.817 personas.

Lo bueno de todo esto, dicho con sarcasmo -como dicen mis hijas-, es que las grandes empresas del Ibex, que han montado una cosa con un nombre muy pomposo (Consejo Empresarial para la Competitividad), ya saben cómo se arregla el desaguisado y tienen la fórmula mágica para crear 2,3 millones de empleos en los próximos cuatro años.

La solución -dicen- para rebajar diez puntos la tasa de paro en 2018 pasaría por los cambios en el marco institucional y en el aumento del tamaño de las empresas (que reduciría la tasa 4,2 puntos, nada más y nada menos), por mejoras en la economía del conocimiento y la energía (-1,9 puntos); por el aumento de la excelencia educativa (-0,9) y por la recuperación económica en general, con la que esperan rascar otros 3,3 puntos más al desempleo. ¡Carajo!

Lo que no dicen los grandes gurús del empresariado nacional -con algunos de sus más celebrados representantes en prisión o a las puertas de la cárcel- es si de aquí a entonces van a afrontar sus obligaciones fiscales como todo cristo o van a seguir como hasta ahora, dejando que sean las rentas del trabajo las que sostengan lo que queda de país mientras ellos tributan lo que les da la gana y en cualquier parte. Tampoco dicen si van a seguir aprovechando la reforma laboral para hacer limpia y dejar en la calle a cientos de miles de personas mediante el viejo truco de sustituir a uno de cuarenta por dos de veinte peor pagados y sin derechos. De eso, lamentablemente, no dicen ni pío.

Lo cierto es que no parecen muy dados a la conversación, porque uno tiende a pensar que si algunas de las soluciones pasan por invertir en educación e investigación, o por fomentar las energías alternativas, estos señores ya se lo habrían hecho saber al presidente del Gobierno, digo yo.

Así que queda desautorizado el juego corto para hablar sobre las tendencias en el mercado laboral. Por lo menos hasta la campaña de Navidad, cuando tendremos que volver a soportar la agotadora milonga… Vaya, esta vez no ha habido que esperar tanto. Se me ocurre mirar la nota de prensa del Ministerio de Fátima Báñez antes de cerrar la crónica y me encuentro con el siguiente encabezamiento: «El número de parados registrados en los Servicios Públicos de Empleo se situó en octubre en 4.526.804 personas. Esta cifra supone un descenso de 284.579 desempleados respecto al mismo mes de 2013, un  5,91% menos, la mayor disminución interanual en un mes de octubre desde  1998″… Y yo aquí, con estas greñas, y sin nada con lo que brindar… ¡Joder, que frío hace!