CCOO y UGT rechazan la propuesta de Rajoy sobre la ayuda a los parados de larga duración

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto con Toxo (CCOO), Méndez (UGT) y Garamendi (Cepyme) -de izda. a dcha.–, durante la reunión en el Palacio de La Moncloa. / Sergio Barrenechea (Efe)

CCOO y UGT han rechazado esta mañana, por insuficiente, la propuesta del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sobre la ayuda a los parados de larga duración, que el Ejecutivo pretendía de una cuantía de 400 euros durante seis meses para aquellos desempleados con cargas familiares que no perciban ningún tipo de subsidio. Según cálculos de los sindicatos, la medida, así planteada, afectaría únicamente a 300.000 de los 2,1 millones de personas que, a tenor de los datos del Ministerio de Empleo, no reciben nada.

Citar a los sindicatos a una reunión en Moncloa para sellar un acuerdo sobre un asunto tan sensible como la ayuda a los parados de larga duración sin tener cerrada la negociación y filtrar solo unas horas antes que el acuerdo estaba cerrado -como ayer hicieron ayer fuentes próximas a la patronal y al PP, según fuentes de la negociación consultadas por cuartopoder.es- solo se puede interpretar de dos maneras: una, que se haya debido a la prepotencia demostrada por el Ejecutivo en sus tiempos de gloria (cuando aprobó con su implacable mayoría absoluta una reforma laboral que nos ha conducido al desastre), u otra: que el Gobierno se encuentra necesitado de mucho más cariño del que pensamos y que ha vuelto a errar en la estrategia al dar por sentado el respaldo de unas organizaciones sindicales tocadas por casos de corrupción como el de los ERE o las "tarjetas negras" de Caja Madrid.

Error. ¿Por qué error? Porque si lo que Rajoy pretendía era fabricar una noticia de buen rollo social como cortafuego contra la corrupción y amortiguar de paso su caída en picado en las encuestas a costa de los parados, utilizando a los sindicatos como ariete, se ha equivocado. Esta vez la foto no ha sido la del apretón de manos, sino un triste comunicado conjunto que reconoce de aquella manera que el acuerdo todavía no ha sido posible y que cuando se hable con las comunidades autónomas ya veremos lo que pasa.

Y es que, tal y como informaba ayer cuartopoder.es, los interlocutores llegaban a la reunión con grandes divergencias sobre este asunto. Diferencias relativas a la cuantía de la prestación, a su duración y a cuántas personas debería afectar. O sea, todo.

Tras la reunión de más de hora y media de esta mañana algo más sabemos sobre las intenciones del Gobierno de Rajoy respecto a su lavado de cara frente a los más necesitados, un número significativo de los cuales, sin duda, votó al PP en las pasadas generales. El Gobierno quiere que la ayuda ronde los 400 euros, que sea de seis meses y que, en principio, esté restringida a las personas con cargas familiares. Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, le han vuelto a decir esta mañana al presidente lo que sus representantes ya habían expresado a los del Gobierno durante la negociación: "Es insuficiente".

El comunicado conjunto -respetado escrupulosamente y sin valoración política alguna en las páginas web del Ministerio de Trabajo, los sindicatos y la patronal- se limita a explicar la falta de acuerdo con un seco, pero expresivo, "los detalles de este programa serán presentados una vez haya sido acordado con las Comunidades Autónomas, que serán protagonistas en su desarrollo". El citado programa, lo que dice, es que los beneficiarios "recibirán un tratamiento personalizado y
servicios de empleo que se ajusten a su perfil profesional, bajo un itinerario individual destinado a su reinserción, que será objeto de seguimiento permanente. Será posible compatibilizar el Programa con una actividad por cuenta ajena.
Tal y como se establecía en el citado acuerdo del 29 de julio, los beneficiarios de este programa deberán acreditar de forma regular su búsqueda activa de empleo, así como participar en las acciones de inserción propuestas por los servicios de empleo". Amén.

Fuentes sindicales precisaron a última hora de la tarde del jueves a cuartopoder.es que en un asunto tan sensible como este y con un Gobierno necesitado de algún tipo de impacto mediático que le alivie de su caída libre, lo responsable es mantener abierta la negociación para intentar hacer llegar la ayuda al mayor número de parados posible. De hecho, el gobierno y lo interlocutores sociales volerán a reunirse entre el lunes y el miércoles de la próxima semana. "Esperamos que el Gobierno mueva ficha en esos encuentros", precisaron las citadas fuentes.

Así que, a día de hoy, nos encontramos ante dos crudas realidades: una, que el Gobierno ha dado un patinazo pavoroso dando por hecho que los sindicatos firmarían lo que fuera; y dos, que los 2,1 millones de parados que según el Ministerio de Trabajo no reciben prestación alguna tendrán que seguir esperando para no pasar hambre, o para poder encender la calefacción, a un nuevo batacazo del PP en las encuestas. Esto es lo que hay...

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