400.000 parados sin prestación recibirán una ayuda de 426 euros en enero

De izquierda a derecha, Juan Rosell, Fátima Báñez, Mariano Rajoy, Ignacio Fernández Toxo, Cándido Méndez y Antonio Garamendi, durante el encuentro que mantuvieron la semana pasada en Moncloa. / Efe
De izquierda a derecha, Juan Rosell, Fátima Báñez, Mariano Rajoy, Ignacio Fernández Toxo, Cándido Méndez y Antonio Garamendi, durante el encuentro que mantuvieron la semana pasada en Moncloa. / Efe

Si tal y como está previsto el Consejo de Ministros aprueba este viernes el decreto sobre la ayuda para los parados de larga duración sin ingresos, unos 400.000 desempleados con cargas familiares recibirán la cantidad de 426 euros mensuales a partir de mediados de enero. Si la medida se retrasa al siguiente Consejo de Ministros empezarían a percibir la ayuda a finales de ese mismo mes.

Según fuentes de la negociación que han mantenido gobierno y agentes sociales sobre este asunto, el escenario más probable es el primero, lo que significaría que la escenificación del acuerdo se celebraría el próximo lunes 15 de diciembre en Moncloa, tal y como sugirió ayer el secretario general de UGT, Cándido Méndez, durante su participación en el acto homenaje en el Cementerio Civil de Madrid al fundador de UGT y del PSOE, Pablo Iglesias.

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La redacción final del acuerdo se ha producido tras un tira y afloja de ambas partes. Así, los sindicatos han accedido a que la duración de la prestación sea de seis meses, como la práctica totalidad de las otras ayudas y prestaciones, aunque su propuesta inicial era que fuera indefinida en el tiempo mientras la tasa de paro superara el 20%.

Por su parte, el Gobierno, que planteó en un primer momento que la ayuda solo la percibirían los parados con cargas familiares que no hubieran recibido ayuda o prestación algunas en los últimos doce meses, ha rebajado este periodo de tiempo a seis. Según los cálculos de las centrales sindicales, con estas condiciones serían unos 400.000 los desempleados afectados.

El programa estará vigente hasta el 15 de abril de 2016 (la primera propuesta del Gobierno lo cerraba el 31 de diciembre de 2015) y deja abierta la puerta a una prórroga si así lo determina la evaluación que gobierno y agentes sociales se comprometen a hacer del mismo tres meses antes de su conclusión.

En concreto, el perfil de posible beneficiario que plantea el proyecto es el de un parado de larga duración que haya trabajado por cuenta ajena en algún momento, que esté inscrito como demandante de empleo a fecha 1 de diciembre de este año, que haya dejado de recibir prestaciones al menos seis meses antes de solicitar la ayuda- incluyendo el Prodi, el Prepara y la Renta Activa de Inserción (RAI)-, que tenga cargas familiares y que carezca de otro tipo de rentas. La administración dispondrá del plazo de un mes tanto para certificar estos requisitos como para elaborar un plan personalizado de búsqueda de empleo para cada uno de los beneficiarios.

De hecho, esta misma tarde se han reunido los representantes del Ministerio de Empleo y de las distintas CCAA para precisar las acciones que debe emprender cada administración para garantizar ese recorrido de búsqueda de empleo individualizado.

Fuentes sindicales consultadas por cuartopoder.es reconocen que el plan sigue siendo muy limitado e insuficiente y que no soluciona el problema de fondo del descenso que viene sufriendo la cobertura del desempleo en los últimos meses, pero que es fundamental aliviar de alguna manera el «drama que sufren decenas de miles de familias en estos momentos».

Como diría mi amigo Bautista, el artista minimalista: «Tendremos que hacer la revolución, compañero, pero, mientras tanto, habrá que comer»…