«El sindicato de verdad no usa ‘tarjeta black'»

Imagen de la protesta de los trabajadores del servicio de limpieza de Madrid ante el Ayuntamiento de la capital. / Efe
Imagen de la protesta de los trabajadores del servicio de limpieza de Madrid ante el Ayuntamiento de la capital. / Efe

La reforma laboral aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en febrero de 2012 -el mayor atentado perpetrado contra los derechos de los trabajadores desde la restauración de la democracia política- se cobró en 2013, según los datos oficiales, el empleo de 379.972 personas. Esta delirante cifra era, sin embargo, menor que la de los expulsados del mercado laboral un año antes, cuando los ERE alcanzaron a 483.313 trabajadores. Cada uno de ellos, claro está, con su drama personal y familiar a cuestas. De esta manera, entre 2012 y 2013 los procesos de ajuste de plantillas favorecidos por la reforma laboral dejaron en la calle a 863.285 personas.

En medio de aquel despiporre del échalos, que te sale gratis, los trabajadores del servicio de limpieza del Ayuntamiento de Madrid decidieron plantar los pies en el suelo y hacer frente al abuso. Y, tras trece días de huelga, el 17 de noviembre de 2013 consiguieron quebrar el pulso a la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, que arrebatada por el entusiasmo de la orgía ultraliberal había aprobado un ERE contra 1.134 trabajadores de las concesionarias de limpieza viaria de la capital. "Entonces parecía que lo normal era asumir los despidos y la rebaja de las condiciones de trabajo, pero el colectivo no quiso entenderlo así y plantó cara para defender sus derechos", dice a cuartopoder.es el secretario del sector servicios de FSP-UGT, Moisés Torres.

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"Aquella huelga nos sirvió, claro está, para detener los despidos y mantener las condiciones laborales, pero, más allá de eso, sirvió para hacernos respetar en las negociaciones que se han mantenido desde entonces con las empresas subcontratistas", afirma Torres. "Y otra cosa más", añade, "sirvió para que 6.500 trabajadores de la limpieza que habían permanecido invisibles en las calles de Madrid durante años tuvieran nombre y apellido, y un rostro, y dignidad... Sirvió para dignificar nuestro trabajo... Eso seguro".

Cierto es también que esa imagen real de las cosas se ha visto acompañada durante este tiempo de otra no menos real de fraude en los sistemas de formación y de escándalos como el de los ERE en Andalucía. "La renovación es positiva en todos los ámbitos, también en el sindical, pero hay que recordar que el sindicato es o no es en el centro de trabajo. El sindicato de verdad no usa 'tarjeta black' y tiene que poder mirar a la cara a los compañeros cada día... Por eso, cuando algunos la cagan, nos hacen polvo a todos", dice Torres.

Los trabajadores de los servicios de la limpieza de Madrid estarán mañana en la manifestación del 1 de mayo. "Hemos convocado una huelga en el servicio de recogida de basuras para el próximo 11 de mayo por la negociación del convenio... Así que seguimos en la pelea".

Imagen de una de las protestas de los trabajadores de Coca-Cola en el centro de Madrid. / Efe
Imagen de una de las protestas de los trabajadores de Coca-Cola en el centro de Madrid. / Efe

Quienes no faltarán tampoco a la cita del viernes serán los trabajadores de la planta de Coca-Cola en Fuenlabrada, que acaban de derrotar en los tribunales a la multinacional. "Ganar la batalla social, estar presentes en el resto de movilizaciones, con las mareas, con las Marchas de la Dignidad, con otros compañeros de empresas con problemas, con las víctimas de los desahucios, con los preferentistas, con los afectados por la hepatitis C, ha sido determinante para ganar en los tribunales, porque ganar socialmente ha sido fundamental para ganar después judicialmente", dice a cuartopoder.es Juan Carlos Asenjo, responsable de CCOO en Coca-Cola.

Tras dieciséis meses de conflicto, los 238 trabajadores que han mantenido el pulso al falso holograma de la chispa de la vida han visto reconocidos sus derechos con una sentencia que acusa a Coca-Cola -una empresa con beneficios que pretendía deshacerse, sin más, de una parte de su plantilla-, de vulnerar el derecho de huelga. "Cuando se desató el conflicto, nos encontramos con una situación complicada, sin capacidad para negociar, porque no había alternativa al cierre: claudicar o aguantar. Y se optó por no claudicar. Contábamos con una sección sindical activa, con músculo, y eso nos ha permitido aguantar, porque estas cosas no se pueden organizar de la noche a la mañana si no existe un compromiso colectivo previo... Vamos a estar el 1 de mayo en la manifestación porque, de hecho, el objetivo no ha cambiado y el campamento seguirá en pié hasta que no se cumpla la sentencia del Supremo y se produzca la readmisión de los trabajadores despedidos", precisa Asenjo.

Imagen de la protesta de los trabajadores subcontratados por Telefónica en el centro de Madrid. / Efe
Imagen de la protesta de los trabajadores subcontratados por Telefónica en el centro de Madrid. / Efe

Los que también estarán en las marchas que cada año se convocan para celebrar la otrora Fiesta del Trabajo serán los trabajadores de las empresas subcontratadas por Telefónica, que llevan 21 días de huelga estatal (31 días en Madrid) para denunciar las "condiciones semiesclavistas" que, según los sindicatos, sufre el sector.  Ayer mismo, los representantes de los trabajadores mantuvieron un encuentro estatal en Madrid en el que confirmaron sus reivindicaciones: derogar el contrato de Telefónica con las empresas subcontratistas, reclamar igual salario por el mismo trabajo que realizan los trabajadores contratados directamente por Telefónica, que se regule la subcontratación y que todo autónomo y falso autónomo que lo desee sea contratado por la empresa para la que trabaja. "Este conflicto no es solo una huelga de los trabajadores subcontratados de Telefónica. Es un asunto de salud pública, de confrontación con unas condiciones laborales esclavistas que afectan a miles de trabajadores a nivel estatal", afirma Aitzo Ruiz de Azúa, de CGT, miembro del Comité de Huelga Estatal. "Este 1 de mayo es nuestro día. Estaremos en la calle para reivindicar nuestra lucha, que es la de todos".

Mañana habrá trabajadores de las subcontratas de Telefónica tanto en la manifestación de los sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) como en las convocadas por organizaciones sindicales como la CGT, que, en este caso, denuncia la connivencia de las "centrales oficiales" en una negociación que excluye a los otros representantes de los trabajadores. "Vamos a ir hasta el final", asegura.

Nadie dijo que fuera fácil... ¡Salud y Trabajo para todos!... Lo del amor lo dejamos para otro día...