1,4 millones de contratos temporales más para 117.985 parados menos

"El número de desempleados registrados en las Oficinas de los Servicios Públicos de Empleo al finalizar el mes de mayo ha bajado en 117.985 personas en relación con el mes anterior. De esta forma, el paro registrado se ha situado en 4.215.031".

El primer párrafo del informe del Ministerio de Empleo sobre el paro registrado en mayo, publicado esta mañana, sin duda nos traslada una buena noticia. Fundamentalmente para aquellos que consiguieron un empleo en mayo. Y estas 'buenas noticias' se van a seguir repitiendo en los próximos meses gracias al tirón de la temporada estival en el sector de los servicios, donde se registró la mitad de la caída del desempleo el mes pasado (-68.826).

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Y, en buena lógica, es de prever que otros cientos de miles de españoles encuentren un puesto de trabajo durante el próximo trimestre. Todos nos felicitamos por eso y por el incremento de 213.015 afiliados a la Seguridad Social.

De lo que ya no nos felicitamos tanto como le gustaría al presidente Mariano Rajoy -que lleva toda la vida leyendo solo el primer párrafo de las cosas- es de que para crear esos 117.985 empleos se hayan tenido que firmar 1.573.293 contratos, de los cuales 1.448.688, el 92,8%, han sido temporales.

Que la reforma laboral acabaría creando empleo no dejaba lugar a la duda. Cuando uno degrada las condiciones laborales hasta el punto de inventar una subclase de trabajadores pobres y sin derechos está claro que lo que hace es favorecer las contrataciones. Pero lo que también está meridianamente claro es que esas contrataciones serán precarias y mal pagadas. Y lo serán también las que se firmen en verano, y después, y siempre, mientras la legislación laboral deje a los pies de los caballos a los "currelas" frente a sus "patronos", términos que empleo conscientemente en el pleno ejercicio de las facultades mentales que me van quedando.

A saber. Según la Estadística de Contratos del mes de abril, publicada ayer por el Ministerio de Empleo (el desglose de la duración de los contratos temporales se publica a mes vencido), en abril se firmaron algunos contratos menos que en mayo, concretamente, 1.440.381. De ellos, 1.316.422 fueron temporales y, dentro de esta categoría (ver gráfico) 370.311, más de una cuarta parte, tuvieron una duración menor a una semana. No parece necesario añadir mucho más sobre esto.

De lo que tampoco podemos alegrarnos, a pesar de que se computen en mayo 117.985 desempleados menos que en abril, es de que el índice de cobertura de desempleo siga en caída libre. Según los datos del ministerio que preside Fátima Báñez, de los 4.215.031 desempleados registrados en abril (este dato también se da a mes vencido) solo 2.233.162 recibieron la prestación por desempleo, lo que supone un descenso del 12,8% respecto al mismo mes de 2014. La cobertura del sistema se sitúa en el 54,87%, y bajando.

Es este dato el que explica, en buena medida, la alarmante cifra facilitada el pasado martes en la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el INE,  según la cual -y a pesar de los buenos resultados macroeconómicos que se obstina en vender el Gobierno a un público que ya no le compra esas milongas- el 45,1% de los desempleados se encuentra en situación de riesgo de pobreza.

Lo siento, en serio, señor presidente, pero estas son las cosas que pasan cuando uno se empeña en pasar del primer párrafo. Igual el mensaje prístino de las elecciones municipales y autonómicas le animan a usted a leer un poco más allá del título... No le vendría mal.