CCOO denuncia el “fraude” organizado en torno a los contratos de formación

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Evolución del número de contratos de prácticas y formación en el periodo 2007-2014. / CCOO a partir de SEPE

¿Por qué lo llaman formación cuando quieren decir negocio? Un informe elaborado por la Secretaría Confederal de Formación de CCOO al que ha tenido acceso cuartopoder.es denuncia ” el fraude” organizado en torno a los contratos de formación. Si el objetivo de la reforma laboral del PP era la devaluación salarial y la degradación de las condiciones de trabajo y de los derechos de los trabajadores, el de la reforma de la llamada formación profesional dual (la que combina empleo y formación) fue convertir esta modalidad contractual en una nueva línea de negocio para consultoras y empresas, además de un sistema eficaz para subvencionar a los empresarios y abaratar las contrataciones. Esto es, nada que tenga que ver con el objetivo inicial: formar a los jóvenes que se acercan por primera al mercado laboral.

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Los datos comparados entre 2007 y 2014 (antes y después de la reforma implantada a partir del Real Decreto 1529/2012 por el que se desarrolla el contrato para la formación y el aprendizaje y se establecen las bases de la formación profesional dual ) son demoledores: si en la actualidad solo una de cada diez personas que firman este tipo de contratos tiene menos de 19 años, en 2007 eran siete de cada diez los que tenían esa edad.

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Además, el estudio determina que el número de contratados con estudios universitarios ha crecido en un 343%. Alrededor de 62.000 jóvenes, el 50% de los que habían suscrito estos contratos, se estaban formando en 2014 en las ocupaciones de camarero o dependiente de comercio. La conclusión parece evidente: no tiene sentido formar a doctores, ingenieros y graduados para desempeñar ocupaciones elementales que no están relacionadas con su titulación.

Comparación por edad de los contratos de formación en el periodo 2007-2014. / CCOO a partir de SEPE
Comparación por edad de los contratos de formación en el periodo 2007-2014. / CCOO a partir de SEPE

La eficacia de este modelo como mecanismo para fomentar la estabilidad en el empleo también queda en entredicho. De hecho, el número de los contratos convertidos en indefinidos en 2014 apenas si representa el 2% de los realizados ese mismo año, un porcentaje inferior al de los contratos por obra y servicio (4%).

¿Y cómo ha conseguido el Gobierno convertir la formación dentro de las empresas en un negocio para algunos? En primer lugar, suprimiendo los requisitos subjetivos y formativos que hacían de esta modalidad un contrato formativo para convertirlo en un contrato precario altamente bonificado.

Sí el Gobierno socialista aumentó a 30 años la edad máxima para ser contratado y eliminó el límite en el número de contratos por empres, en 2012, el Gobierno del PP suprimió el requisito de que los jóvenes a contratar tuvieran un nivel educativo bajo y la prohibición de realizar más de un contrato a una misma persona.

Porcentaje de contratos de formación convertidos en indefinidos en el periodo 2007-2014
Porcentaje de contratos de formación convertidos en indefinidos en el periodo 2007-2014

Además, mediante sucesivas disposiciones transitorias añadidas a diferentes normas de ámbito laboral, el PP abrió una “puerta trasera” para impartir cursos que no conducen a la obtención de ningún título, certificado o acreditación y se imparten en modalidad a distancia, sin que el alumno asista un solo día a clase.

Por último, añadió un generoso paquete de bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, que incluye la financiación del coste de la formación impartida en centros privados a precios muy superiores a los de mercado.

Según CCOO, una estimación prudente del importe de las bonificaciones por formación de los contratos celebrados en 2014 -suponiendo que cada contrato conlleva el pago de formación durante seis meses y que ésta se realiza a distancia-, permite concluir que la Seguridad Social dejó de ingresar al menos 180 millones de euros.

¿Y si el nuevo sistema no beneficia a los jóvenes y supone un perjuicio para las arcas de la Seguridad Social, para qué se hizo? El trabajo realizado por la secretaría de Formación de CCOO lo deja claro: “No es extraño que consultoras y centros de formación se hayan encargado de difundir las ventajas de lo que llaman “nuevo contrato para la formación” y hayan contribuido a su expansión. De hecho, los jóvenes desempleados se han convertido en una nueva línea de negocio debido a que la asignación de importantes recursos públicos, unida a la progresiva privatización de los servicios relacionados con la búsqueda de empleo, ha hecho que la oferta de cursos, prácticas y orientación sea en una actividad muy lucrativa”.

Lo dicho, que por qué le llaman formación cuando quieren decir negocio… ¿A ti qué te parece?…