2015 cierra con récord en reducción del paro, pero también en precariedad y caída del subsidio

Las notas de prensa del Ministerio de Empleo sobre los resultados del paro y de afiliación a la Seguridad Social en el mes de diciembre rebosan optimismo por los cuatro costados: «Se trata de la mayor reducción del paro registrado en un año en toda la serie histórica», «En el mes de diciembre, el número de desempleados descendió en 55.790 personas», «La afiliación media a la Seguridad Social alcanzó la cifra de 17.308.400 ocupados al finalizar el año, tras sumar en diciembre 85.314 afiliados, el mayor incremento de la serie histórica».

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Si el Ministerio que dirige Fátima Báñez remitiera esta –y otras notas anteriores parecidas a esta– a un marciano, el alienígena no dudaría un segundo en hacer el petate, o como se diga en Marte, y venirse para España. Si el destinatario fuera uno de los jóvenes que han tenido que salir del país en busca de empleo -por cierto, estos ya no computan como parados, y hay unos cuantos- o un desempleado de larga duración que ha visto agotada su prestación, la reacción, seguramente, sería otra.

Y es que si el tradicionalmente buen mes de diciembre ha visto caer el paro en 55.790 personas, lo que ha situado el número total de desempleados en 4.039.508, no es menos cierto que casi la totalidad del saldo positivo hay que atribuirlo al sector servicios -campaña de Navidad-, que registra hasta 61.336 parados menos, mientras que las cifras se tiñen de rojo en otro como Industria (4.845 desempleados más) o Construcción (+15.470).

De esta manera, al estar la creación de empleo casi exclusivamente vinculada a la actividad estacional de los servicios en las temporadas de vacaciones, el empleo que se crea es temporal, precario y mal pagado. De hecho, de los casi 1,6 millones de contratos firmados el pasado diciembre, únicamente 107.858 fueron indefinidos, lo que representa, aquí y en cualquier rincón de la Galaxia, un escandaloso 6,76% del total.

El otro récord que no se destaca en la nota de empresa del Ministerio de Empleo, y que haría palidecer al marciano de la carta nada más tomar tierra en nuestro país, es el de la caída libre del número de desempleados que reciben una prestación y que se encuentran sin nada. Según los datos de noviembre (las prestaciones siempre se hacen públicas a mes vencido), los beneficiarios fueron 2.162.456, lo que representa una disminución respecto al mismo mes del año anterior del 12,2%. La cobertura del sistema de protección por desempleo fue 55,3%. El mismo indicador en noviembre de 2014 fue de 57,9%, lo que supone un descenso en la cobertura del 4,6 %.

Quizás sean demasiadas cifras históricas en una sola nota de prensa… incluso para un marciano…