El 71,2% de los 57.247 parados registrados en enero son mujeres

Cuando los calificativos se deshacen entre los labios apenas cinco días después de haberlos pronunciado es que, seguramente, algunos los utilizaron con excesiva alegría. Los «datos históricos» del paro de la EPA del cuarto trimestre de 2015 prendieron como la pólvora con las declaraciones de los miembros del Ejecutivo en funciones y ocuparon un puesto destacado en los titulares y editoriales de los principales medios de comunicación. Y es que todos deberíamos ser más cuidadosos con las palabras y huir como de la peste de esa tendencia de nuestro tiempo que consiste en transformar la información en propaganda, que parece una cosa que se le da muy bien, incluso, a los «no bolivarianos».

La imagen de vigor del mercado laboral español de hace solo unas horas se nos ha estrellado contra el suelo con el catarro de todos los años que supone el fin de la temporada navideña y la no renovación de los contratos temporales que, por decenas de miles, se firman en el sector servicios. Y es que según los datos publicados esta mañana por el Ministerio de Empleo, en enero el número de parados se incrementó en 57.247, por lo que la cifra total de desempleados se sitúa en 4.150.755.

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En lo relativo a la afiliación a la Seguridad Social, el número de cotizantes se redujo en 204.043, con lo que el total de afiliados es 17.104.357, registrándose en 2016 un descenso mayor que en los dos años precedentes.

Otra expresión que suele utilizarse de forma interesada cuando se habla de empleo es la de «cambio de tendencia». Llevamos tres años escuchándola, aunque no se corresponda con la realidad. El cambio de tendencia se producirá, precisamente, cuando el mercado laboral no sea prisionero exclusivamente de las vacaciones de los alemanes, o de los británicos, o de la gira anual de Santa Claus y los Reyes Magos. Y es que todos esperábamos unos malos resultados en enero y esos son los que hemos tenido, precisamente, porque se mantiene la tendencia. No puede ser de otra manera cuando todo el margen de maniobra pende de las contrataciones precarias del sector servicios, en donde en enero se perdieron 67.129 empleos, mientras que en el resto de sectores las variaciones fueron mínimas. El día en que los datos del empleo en la Industria, por ejemplo, dejen de ser planos (475 parados más en enero) podremos hablar del tan ansiado cambio de tendencia, pero no hasta entonces.

Donde la tendencia se tuerce, pero para peor, es en la brecha de género. Enero ha sido un mes muy malo en materia de empleo para las mujeres, ya que se han registrado 40.809 desempleadas más. Esto es, casi tres de cada cuatro desempleados nuevos son mujeres (71,2%). El número total de paradas se sitúa en 2.259.082, muy por encima de los 1.891.673 hombres desempleados.

En cualquier caso, el único dato que mantiene la tendencia mes tras mes y que, al que suscribe, le parece el único que se puede calificar de «histórico», por el drama personal que supone cada décima que se queda en el camino, es el del índice de cobertura del desempleo. Los beneficiarios existentes a final de diciembre (esta dato se da siempre respecto al mes anterior) fueron 2.134.099, lo que supone un descenso respecto al mismo mes de 2014 del 11,7%. La cobertura del sistema de protección por desempleo durante el mes de diciembre de 2015 ha sido de 55,19%, el mismo indicador en diciembre de 2014 fue de 57,61%, lo que supone una disminución del 4,2%.

Así que cuando de lo que hablamos es de que cerca de dos millones de personas que siguen en el paro algunos desde hace mucho tiempo, no reciben nada, deberíamos ser cuidadosos con qué palabras utilizamos para escribir las cosas… Digo yo…