La totalidad de los nuevos parados de septiembre son jóvenes

El colectivo de los jóvenes menores de 25 años ha sido el más castigado por el fin de la temporada estival y la finalización de los contratos temporales firmados para el sector de los servicios. Septiembre, según los datos facilitados por el Ministerio de Empleo, ha registrado 22.801 desempleados más. La caída del empleo se ha cebado nuevamente en los más jóvenes, que cuentan ya entre sus filas con 24.188 parados más, lo que hace un total de 309.173 desempleados en este colectivo. La cifra ha sido compensada mínimamente por el leve descenso registrado en el desempleo de los mayores de 25 años (-1.387), que ha dejado un total de 3.411.124 parados en esta franja de edad. El total de parados se sitúa en 3.720.297

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Por lo que a la estadística de género se refiere, el desempleo crece más entre las mujeres (18.667) que entre los hombre (4.134 personas). La mayor caída del empleo se ha producido, como el pasado mes de agosto, en el sector de los servicios, donde han ido al paro 39.268 personas, y en el colectivo Sin Empleo Anterior (9.369), mientras se han registrado descensos en Agricultura (-12.307), Industria (-3.345) y Construcción (-9.984).

Lo que no cambia es la baja calidad de los nuevos empleos. En septiembre, de los 1.907.000 contratos firmados sólo 171.012, lo que representa el 8,97% del total, fueron de carácter fijo. Tampoco remite la caída en picado del número de beneficiarios de prestaciones por desempleo, que a final de agosto fueron 2.036.881, lo que supone una disminución respecto al mismo mes del año anterior del 10,0%. La cobertura del sistema de protección por desempleo durante el mes de agosto de 2016 ha sido del 58,2%. El mismo indicador en agosto de 2015 fue de 58,9%, lo que supone un descenso en la cobertura del 1,2%.

El número de afiliados a la Seguridad Social se sitúa en 17.712.021, al registrarse un incremento de 12.025 nuevos cotizantes al sistema.

No sabemos si, como dice Bescansa, si solo votaran los jóvenes, otro Pablo nos cantaría. Lo que sí sabemos es que los jóvenes -y menos jóvenes- que siguen en el paro no parecen tener demasiados motivos para la esperanza, esté más o menos cerca el horizonte electoral. Por lo menos, si por esperanza se entiende encontrar un trabajo decente, con un contrato decente, en condiciones decentes y, ya por pedir, decentemente remunerado. Se supone que el “no” o la abstención a la investidura de Rajoy también tiene que ver con estas cosillas, aunque vaya usted a saber qué opinan los barones al respecto.